Capplannetta ya tiene cierta edad

Poco importa la edad que tenga a partir de hoy pero es una realidad que las personas envejecemos, lo queramos o no. Me he hecho mayor entre naufragios, delirios y tropelías. Espero que me cambie la vida, y en eso tengo que poner mucho de mi parte. Este viejo mundo es un poco una sombra que proyecta el hombre, aunque me haya apartado de según qué cosas perjudiciales, sigo intentando no hacer demasiado ruido, mas estoy esperando que Dios me redima de cosas que están por cambiar. De momento tengo voluntad, que no es poco. Y tengo a mi familia de momento bien. Espero que todo esto dure, aunque esté solo, ahora valoro más las cosas, los pequeños detalles, los grandes favores, los amigos, que no son pocos, simplemente son los suficientes. Existe un dicho que dice: no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Y eso me lo aplico ahora, justo ahora, que veo la vida con otro color, pero cuando vienen las sombras y los fantasmas del pasado, todo se convierte en un pequeño sin vivir en el que yo no me hallo del todo preparado y creo que nadie lo está. Pido a Dios que mi familia esté unida y feliz, y yo con ellos. Las cosas que han hecho por mí son dignas de ponerlos en un altar o beatificarlos. He descubierto que aún tengo gente que me quiere y me aprecia. Tengo amigos del pasado que saben de mi vida, y amigos en este presente que valoro y les tengo estima. Me queda todavía mucho camino que recorrer y en esas ando, despacio y sin prisas. Estoy orgulloso de mí en algunos aspectos, seguiré por esta senda, a ver qué sorpresa me tiene el futuro reservada. Espero no sea catastrófica. El mundo se compone del exterior con la mirada adentro, y del interior con el sentir proveniente de afuera. No quiero guerras, como diría John Lennon o El Bambino. Lo que sí me apetece es estar plenamente equilibrado, aunque ya lo estoy, quisiera estar preparado ante esas sombras y fantasmas de los que antes hablaba. Ya tengo cierta edad. Pasan los años inexorablemente. 

Sacrificio tras sacrificio, disciplina no tengo, pero tengo esperanza, aunque ésta sea una diosa embustera, diría Ovidio. Sacrificio tras sacrificio, no encuentro victorias, sólo decepciones tras decepciones. Si dicen que para cosechar se debe sembrar, llevo sembrando hace lustros, por la gloria de mi padre, no renuncio a la cosecha, soy campesino que siembra y siembra, cosecho reproches, pues siembro sacrificios sin fruto, tengo el alma llagada, Dios, confío en ti. Dios es bueno y yo soy un señor que siembra en tierras ajenas. Sacrificio sin fruto, pero sé que Dios no me ha olvidado, he aprendido a ser persona. 

Capplannetta y el catalá

Me toca un poco la moral que en algunas partes de España no valoren el esfuerzo que hacen los catalanes al hablar castellano. Hace un tiempo que decían que los catalanes aprenden el castellano cuando son mayores y que los castellanohablantes hablan el catalán porque se exige en el colegio. Debo decir que ninguna de estas cosas que se dicen es cierta. Tengo cuatro sobrinos, y de estos hay tres que van al colegio o estudian. Mi sobrina la mayor habla el catalán y lo escribe pero no lo habla en casa. Mi sobrino de diez años igual, lo habla en el colegio, y lo lee perfectamente, pero no lo escribe bien, y en su casa se habla castellano. Mis sobrinos pequeños, uno, no habla ningún idioma, es pequeño, pero el grande que tiene cinco años habla catalán y castellano, y se hablan las dos lenguas en su casa. Mi hermana y mi cuñado hablan catalán y castellano, mi hermano en su casa hablan el castellano y no hablan catalán, es más, el jefe de mi hermano es catalanohablante y habla con sus empleados en castellano y con su hijo, que trabaja con ellos, el catalán. Esto es un ejemplo que me viene lejano, es sólo un ejemplo. Mis padres hablan castellano, y entienden muy bien el catalán, y sin embargo a sus nietos les hablan castellano. Mi hermana escribe, lee y habla en catalán normalmente. También sabe hablar inglés, y sin embargo, con su familia política y su familia carnal habla castellano, y debo decir con acento andaluz, ya que mis padres son los dos andaluces. Mi padre ve los partidos, hace gestiones con catalanohablantes, pero cuando habla, habla en castellano, y si le habla a un catalán en castellano, el catalán le habla en castellano, y hay catalanes que no hablan castellano, no porque no sepan hablarlo, sino por comodidad, ya que saben que mi padre los entiende. Entonces, otro ejemplo: mi sobrino de cinco años juega con sus amigos y habla en catalán, pero cuando juega con mi otro sobrino de diez años hablan en castellano. Entonces yo me digo: -¿Dónde está el problema? ¿Qué puede haber de malo en que cada uno hable la lengua que le sea más cómodo hablar? Mis sobrinos hacen todas las asignaturas en catalán menos Lengua castellana. ¿Dónde está el adoctrinamiento? ¿Qué puede haber de malo en que yo hable en castellano con catalanes y ellos que son de lengua materna catalana me hablen en castellano? ¿Dónde enseñaron a estos catalanes a hablar castellano? Pues en los amigos, en la calle, y en el colegio. Fin de la cita.

Capplannetta corrigiendo pruebas

Cibernética esperanza es el título de mi novela poética y será la segunda edición. Estoy muy contento por cómo va a quedar. En ella mezclo narrativa, ensayo y poesía. El viernes me enviaron las pruebas y ayer domingo por la noche, tras haberla repasado por dos veces, le envié a mi editor el manuscrito detallándole los errores, tanto míos como los del diagramado. El diseño es sencillo, y lo que más me gusta es que ha respetado la continuidad y está muy bien equilibrada la edición. Son unas trescientas páginas donde el lector podrá leerla con comodidad. Dispone de cuatro secciones sin contar el prefacio. Aunque combina bien poesía y prosa, la novela está cimentada desde Internet y hablo de otros temas. Es muy actual, muy fresca. Es a veces triste pero tiene chispazos de alegría. He seguido los métodos tradicionales de la novela, exposición, nudo y desenlace. Pero tengo que decir que fragmentos que hay escritos en prosa siguen el mismo patrón que en la novela. También hay que decir que he incluido poesía narrativa en verso. Yo no sé si venderá, pero me lo estoy pasando muy bien en el proceso creativo. También en la corrección. Ediciones Vitruvio sé que hará un buen trabajo. La poesía de la novela poética a ratos es divertida, y en otras ocasiones es un proyector de imágenes metafóricas. Aunque no quiero hacerme demasiadas ilusiones con este proyecto, luego te das el batacazo. Pero espero que se venda. ¿Para qué ser un hipócrita diciendo que no la he escrito para que se lea? Yo quiero lectores. Los lectores ya vendrán.  

Capplannetta aclara un punto

Puede que escribir sobre mi vida se vea como un culto hacia mi persona, pero no es ni vanidad ni darme culto a mí mismo, que en realidad son las mismas cosas dichas de distintas maneras. Desde que tuve que coger la baja la gente me dice lo bien que vivo y yo le contesto que, si supieran muchas cosas de mi vida, no dirían tamaña tontería. Por supuesto no diré las más personales, por intimidad, pero diré que estas personas no se imaginan lo que es estar, antes de la pandemia y durante ésta, sin salir ni al buzón del rellano. Cuando llevas un mes te agobias, pero cuando llevas tres años imagínense. A veces he salido a las visitas del psiquiatra, antes de la pandemia, y aprovechaba para ver a mis padres, pero de un tiempo hasta aquí, ni eso. Me han pasado casos de gente que me llama “marqués”, lo dicen como de broma, pero lleva la indirecta un jaguar herido. Éste marqués que os habla les diría a estas personas que no se imaginan lo que es un ataque de ansiedad, quedarte por ejemplo sin respiración como un asmático. O tampoco se imaginan lo que es un ataque de pánico y que se te seque la lengua, y que no puedas hablar, o tampoco se imaginan otras cosas que me ocurren, ya que la gente habla desde la ignorancia, pero no voy a regalarle la oreja a nadie. Sí, yo no duermo por la noche, eso lo saben mis vecinos y la gente a quien quiero, pero esto me ocurre desde que trabajaba, porque señores, yo he trabajado, de metalúrgico, como mi padre, y precisamente hacía el turno de noche. Y para los que piensen que no sé hacer otra cosa nada más que comer y dormir, no diré nada. A algunos perros es mejor no darle ni un hueso. Y la gente la hay que critica, otra gente hay que te fotografía por la calle para enseñarle a sus amigos de carroña lo gordo que te has puesto. Los hay de todo tipo. Pero no voy a regalarle la oreja a nadie. Si se alegran de lo que me pasa, que les aproveche, eso demuestra que ni me quieren ahora ni que nunca me han querido. Aunque la gente a quienes quiero, que son los suficientes, saben, me respetan, y me quieren de verdad. Que nadie se preocupe, yo sé quienes son. 

Capplannetta y el adiós constante

A veces no puedo mantener un conexo entre lo que digo y lo que pienso. Tras los ojos de tu teléfono suena con más fuerza el pulso que el murmurado dialecto. Yo no comprendo este dolor mío y éste adiós constante, te suplico, yo te imploro, pero te vas yendo y mi vacío es un ciego hasta-luego, volveré, te lo prometo, me dices tú y yo te creo, te creo, como un niño al que le prometen juego y después llora con la esperanza de lejos. Mi realidad no es la tuya. Yo en tu realidad te prometo un devorado esqueleto de pájaro pequeño, cruzo autopistas, atravieso empeños, busco la verdad del agua en el óxido del hierro. Conquisto ciudades que no quieren extranjeros, trepo las cornisas miedoso por respeto. Y siempre el adiós constante se hace más y más grande, yo me bebo mi propio veneno, y me sacudo, canto luego, y descubro en los úteros del tiempo que soy el último, y el primero, por un lado tu recuerdo, por el otro me entretengo. Yunta de esclavos atraviesan los invernaderos, cogen dormideras, cogen yermos lascivos vientos que tormenta se harán cuerpo adentro. Patíbulos de criminales confesos te castigan la fiebre del elemental alfabeto, y discrepas con los solteros de sí el matrimonio es malo o es bueno. Yo me voy cansado y de noes repleto, cautivo me encontraré en los hogares desnudos por completo, anfibio tú rondarás el espacio que aparento, y lagartijas y estrellas de mar serán tu esperanza y consuelo. Que no me digan jamás que lindo con mi pensamiento, no interpretes una verdad que es vacua como el que se agacha a coger un céntimo. Ya llegaron las llagas, y te escupo y te muerdo, ya no serás más adiós constante, serás lo que no me atrevo a mirar aunque lo intento. Seré un sueño estando despierto, serás trago de alcohol, risa y sueño del vuelo.

Capplannetta y la nostalgia

Tengo amigos a los que a mediados de los noventa les dio por la música máquina y siguen aún en sus trece. Yo no, tengo que decir que yo me quedé “pillado” en la rumba y el flamenco y ese es el tipo de música que escucho. La música electrónica una o dos horas está bien, pero no es una música en la que yo entre en conexión con los maquineros, y las veces que he ido a Valencia o por diferentes palacios de la máquina de la comarca catalana, me he quedado en los aparcamientos a la deriva, aunque en los coches también se escuche máquina. Cuando hablo de palacios, más bien eran templos del techno. Hablo de Chocolate, del 8, de la Nau-B3, del Escorpia, del Pont Aeri, y por supuesto del Xqué. En esas discotecas todo el mundo iba puesto de éxtasis, de speed, y de cocaína, era la fiesta, cuando la fiesta acababa nos íbamos de matiné. El éxtasis tiene una particularidad con respecto a otras drogas y es que fuerza el sistema nervioso, y los bajones son muy fuertes, aunque yo tengo amigos que de bajón han jugado al fútbol, qué locura. Y ahora que el tiempo ha pasado me quedo mejor escuchando la música tranquila y placentera de la rumba y el flamenco, a veces rap, y otras veces música latina, pero siempre en castellano, salvo la bossa-nova que es en portugués y en francés. Pero lo que más escucho es flamenco y rumba. Analizando bien los años de los noventa me quedo con el primer periodo, de los 90 a los 95. Lo he dicho otras veces. Íbamos a discotecas de ambiente rumbero y en aquella época tomaba alcohol y porros, pero con mesura. Lo que más me gustaba en aquella época era follar con tías. Pero los años pasan, y a veces mejoran o te hacen caer en plena decadencia. Pero en fin, vivir de la nostalgia es vida, al fin y al cabo. Tengo experiencias muy divertidas de aquellos años y muchas veces esa nostalgia me ha traído fantasmas de antaño. Pero me lo he pasado bien en definitiva. Me dan pena los chicos jóvenes de ahora con la mierda de la pandemia. Adoro a la juventud, aunque el reggaeton no lo soporte. Pero me gusta su predisposición para pasárselo bien, me recuerdan a mí. Espero no haberles aburrido con mis batallitas de pureta sin sábado noche. 

Capplannetta y el día del libro

Hoy, como todos los años, es un día del libro similar al anterior. De verdad que no sé cómo será este, lo que sí sé es que los lugares donde se venden rosas por Sant Jordi estarán más concurridos que las librerías. En Ediciones Vitruvio van a hacer algo especial, veremos a ver la sorpresa que nos tiene preparados/as Pablo Méndez. Yo estoy expectante. Yo no suelo regalar ni libros ni rosas en estas fechas por cuestiones que no diré. Aunque rosas no, pero libros regalo varios a lo largo del año. Ayer 22 de abril fue el día del planeta, y hoy 23 el día del libro, como todos saben, pero ahora con el COVID-19 sin duda es un día como cualquiera, desde el 2020. Y con respecto al día del planeta me parece un tanto hipócrita, ya que el día del planeta debería ser todos los días, aunque mucha gente se está concienciando, el planeta sigue haciéndonos tic tac en un repetido tiempo a contrarreloj del que no debemos bajar ni un momento la guardia. Yo para el 23 de abril les puedo recomendar varios libros, pero el más importante que deben leer es el que resulte más placentero, yo leo por ocio, mas he leído a veces para conseguir información, aunque la consiga por Internet. A mí eso de firmar libros no he tenido la suerte de que me ocurra, pero todo se andará. En las redes sociales veía grandes autores firmando y haciendo promoción de sus libros, pero yo creo que no me manejo bien con las redes sociales, aunque yo lo que quisiera realmente son lectores, pero para eso, que no es mi caso, debes escribir ya no bien, de manera magistral, y en este mundillo editorial tienen lectores escritores conocidos, o famosos. Yo prefiero vender lo justo pero que me lean. Ayer se fue la luz del alumbrado público de madrugada y la plaza donde yo vivo estaba en tinieblas. Aunque siempre están en obras por el barrio, yo me pregunto ¿cuándo van a lograr al fin encontrar el tesoro? Pues cuando no es una obra de alcantarillado es otra cosa. Es broma. Pasen un día del libro entre escritores y lugares adaptados y tengan cuidado con el COVID. Ese virus maléfico del que algún día tengo que hablar en serio. Aunque hablen demasiado por televisión. 

Capplannetta y lo ya dicho

Hay músicos que tienen unas letras inigualables para cualquier modo expresivo de la palabra. Hay cosas que puedo decir que ya están dichas por músicos de manera brillante, y en ese caso sólo me queda decir cambiando el contenido en palabras, ya que el significado es inimitable. Puedo crear un tenue plagio de alguna letra, pero el verdadero significado queda mejor dicho por un cantante porque su manera de recitar es inmejorable. Puedo citar a dos instituciones del arte flamenco o la rumba flamenca para decir cuando me queda el vacío aquel de cuando te vas: Cuando tú te vas, cuando tú te vas, te llevas mi sangre corriendo detrás. Esta letra es del dúo flamenco andaluz Lole y Manuel, hay que decir que Lole lo interpreta a las mil maravillas. Por que yo podría decirlo de esta manera, aunque con menos fuerza: Si tú me abandonas, si tú me abandonas, me confundo solo entre las personas. Son ejemplos, pero la versión de Lole y Manuel está lograda desde las entrañas. También hay otras maneras de decir cosas a través de la rumba flamenca del trío Los Chunguitos, como por ejemplo esta: En un cuartito los dos, en un cuartito los dos, veneno que tú tomaras, veneno tomaba yo. Otro ejemplo de estrofa breve en sílabas pero con una fuerza arrasadora. Yo lo podría decir de otra manera, como por ejemplo esta: Éramos carne de habitación, éramos carne y canción de amor, dime qué droga tú me dabas, esclavo de tu droga acabé yo. En estos versos míos no es tan breve en número de sílabas. La de Los Chunguitos es más tajante, más rotunda. Es menester decir que con más fuerza con menos sílabas. A veces decir las cosas no es sólo el significado, también es contenido. 

Capplannetta y el movimiento

Soy un verdadero seguidor del movimiento Hip Hop. Lo prefiero en castellano, y con una buena base y unas letras buenas lo encuentro un deleite para los oídos, eso, sí hablamos de rap, que es una parte del movimiento. Me gustan los MC’s que mezclan con bases flamencas o algún tipo de coros flamencos. Me gusta el primer disco del rapero Haze titulado Crónicas del Barrio y también me gusta el estilo ecléctico de La Mala Rodríguez como, por ejemplo, su primer disco Lujo Ibérico y también otros posteriores como Malabarismo, Alevosía y otros. Temas buenos tiene La Mala Rodríguez de muy buena calidad en ese estilo suyo desenfadado y con esa voz peculiar, rapea bien la chica. También me gustan los discos de Calle 13 y Ana Tijoux. Me gusta esa mezcla de rap y rock transgresor de Molotov, mezclando instrumentos del folclore mexicano. Me gusta el género del Neo-Tango. Algunos grupos rapean, otros mezclan con música electrónica. Es un género bien estructurado desde el enfoque posmoderno. También me gustan raperos como Toteking, Frank T, y La Excepción, me gusta el último trabajo del Langui junto a Raimundo Amador, el tema es Plata o Plomo, es atractivo y una unión en yuxtapuesta posición entre guitarras y rapeo. Cada rapero tiene su estilo, también me han gustado temas de Sólo los Solo, donde mezclan los Chichos en un tema, lo encuentro original y una base cojonuda. Para aquellos que tengan bases y un MC que no tenga letras les recomiendo el libro Poemas con Nocturnidad publicado en el 2020 en Ediciones Vitruvio. El autor es Cecilio Olivero y en estos blogs pueden ver un enlace del libro. También pueden encontrarlo en su librería habitual. Es una manera de rimar donde muchos de los textos contienen un flow contundente y donde se tocan en cada rima temas actuales. 

Capplannetta: hombre de pocas palabras

Verdaderamente no soy un pico de oro. Mi oralidad es tan pésima que dejé hace años de hacer recitales. Hice el vídeo de la presentación porque así me lo pidió el editor, pero no soy muy dado a los discursos y hacer locuciones con demasiada retórica, por no llamarlo verborrea. Debido a que nadie me toma en serio como poeta he decidido escribir en este blog y no publicar durante un largo tiempo. No tengo mucho futuro como poeta, pero bueno, tampoco me condeno al yugo de escritor como si fuera parte de una esclavitud. Escribo cuando me apetece. Pero en este post diré que estoy más preparado para escribir que para hablar en público, o en sociedad, vamos, que carezco de palique. A veces es mejor no hablar demasiado. De esta manera no se incurre en el error que muchos amantes de la charla llevan a cabo. Por ejemplo, en decir tonterías, como aquellos que son propensos a la bebida y que están adoctrinados desde el franquismo más rancio del que no se avergüenzan. Es más, lo llevan con orgullo. Se dicen tonterías, yo a veces he dicho alguna escribiendo, pero donde más tonterías se dicen es en la televisión. ¿No se han dado cuenta que en televisión (pública o privada) no hay ni un solo programa dedicado a los libros? Si, está Página 2 pero este programa no habla de editoriales pequeñas, hablan, o de Bestsellers o de editoriales grandes. Ya no hay programas como A Fondo de Joaquin Soler Serrano. O incluso, el negacionista Sánchez Dragó haciendo entrevistas a Sabina. O Nostromo, ese programa tan interesante. Entre los canales de Latinoamérica y algunos españoles antiguos que están en YouTube, o la Televisión a la carta de RTVE también están bien, aunque no todo el mundo tiene acceso. Rompamos una lanza por la radio, la magia de la radio, o ahora, los Podcast mi último descubrimiento, todo un hallazgo para las mentes inquietas.