Capplannetta y el niño que dejó atrás

Hoy te ha tocado a ti, niño curioso, niño metomentodo, niño inoportuno, niño que jamás pensó en escribir ni una letra y ahora, mírale, no para de dar el coñazo con sus fabulaciones y sus intrusas divagaciones sobre aquello que se le antoja. Caprichoso, caprichoso y anémico. Ya no te acuerdas de aquellos niños que compartían contigo consulta con la doctora especialista en enfermedades de la sangre, sí, hombre, sí. La doctora Badía. Qué gran doctora, pues entérate bien, aquellos niños que compartían contigo consulta tenían cáncer, sí, padecían una enfermedad llamada leucemia. Recuérdalos, escarba en los huecos de esa memoria tuya tan olvidadiza y recuerda que aquellos niños iban con gorra, y carecían de pelo, y sus madres preocupadísimas les regalaban esos juguetes que tú envidiabas, qué suerte tuviste, la infancia tan bonita que has pasado rozando siempre el peligro, es normal que ahora te acojone vivir, si has vivido siempre entre el peligro y la incertidumbre. Ahora piensas en tus padres ¿verdad? Ellos temían lo peor, al final te salvaste, tomaste aquel jarabe que decían que era hierro y te salvaste, pues tu madre venga darte lentejas porque ella temía lo peor. Su primogénito con leucemia. Qué suerte tuviste. Pero una cosa, ahora te preguntas que qué habrá sido de aquellos niños que compartían contigo consulta ¿no? Pues algunos perecieron y otros sobrevivieron, debes aprender con esta lección que no se sabe la lucha que cada persona esté bregando, cada cual está luchando una batalla distinta, por eso siempre sonríe, sé generoso, no se sabe cómo terminaremos la vida que nos ha tocado vivir, pero debes ser amable, educado y agradecido, puede que si eres déspota o desagradable con una persona, sin saber tal vez el peso que ésta sostiene, puede que ese peso acabes por llevarlo tú, y eso no es plato de buen gusto. Cada minuto que se te concede es una prueba y cada prueba tiene que ser superada con la calidad de esta persona en cuestión, hazte comprensivo. 

Capplannetta recomienda los podcats SOLARIS (ensayos sonoros)

Yo suelo recomendar pocas veces podcast, webs, ebooks y todo aquello que suelo seguir normalmente, salvo una cosa que me ha dejado fascinado. Me refiero a SOLARIS (ensayos sonoros), que es un podcast sobre nuestro mundo contemporáneo, que avanza a pasos agigantados, su voz del “presente” es el escritor Jorge Carrión, y la corresponsal del futuro es Ella, que se denomina como la coprotagonista de mi novela Cibernétic@ Esperanza, en este podcast aparecen gente de alta relevancia dentro del mundo de la tecnología, el Internet de las cosas, las plataformas, y las humanidades. Recomiendo toda la primera temporada, les aconsejo a que se adelanten a la próxima temporada y escuchen la temporada reciente que son seis los podcast de una duración de una media hora, pero como ensayos sonoros que son, nos enseñan curiosidades sobre nuestro mundo contemporáneo, nos recomiendan literatura y nos hacen pensar sobre nuestro nuevo mundo. Recomiendo todos los podcasts pero en especial el de Plataformas y Big Data, aunque los otros cuatro no tienen desperdicio alguno, a mí me han fascinado. Pocos podcasts tienen el poder de fascinar a un gran público, ya que son líderes en podcasts de Apple y también se pueden escuchar en Spotify, de paso recomiendo Contra Amazon del narrador, creador, y escritor Jorge Carrión. 

Capplannetta y las misivas a sí mismo

Este blog está pensado como una bitácora de mares tranquilos donde yo entremezclo mis pensamientos con aquello que me interesa, o me ha parecido interesante, también es un diario confesor, un aglutinado de textos sobre varios temas que son como cambiar de postura, por ejemplo. Esta bitácora comenzó en junio del 2008, y terminará cuando el creador (no me refiero a mí, por supuesto) de este mundo lo crea preciso, lo que he puesto entre paréntesis es una broma. No soy un ególatra endiosado, tampoco un pobre diablo, no he ido a la universidad, pero conozco muchas cosas de la vida, no pretendo ser tampoco presuntuoso. Es más, este proyecto mío, Cibernétic@ Esperanza, no acaba tras haber transcurrido un tiempo, como bien dijo mi prima Irene, este será mi legado, mi gran legado. Puede incluso que diga tonterías como la que acabo de decir, mi gran legado, vaya barbaridad, la inmortalidad no existe, nada es eterno, excepto Dios, otra vez lo nombro, aunque esta vez sí lo llamo Dios, y con mayúscula como un nombre propio. Porque Dios es muy suyo. A veces le gusta bromear, y tiene el tablero del destino con todo el decorado, el atrezzo y la puesta en escena diseñada para nosotros. Ya he vuelto a perder el hilo, esta vez la culpa ha sido mía, hablaba de que éste proyecto de vida es un testigo en palabras de la época que me ha tocado vivir, espero dure muchos años con estas ganas, y sobre todo, no perder nunca la curiosidad. La curiosidad mata, dicen unos, aunque la curiosidad es necesaria, si no ¿qué sentido le podemos dar a la vida, si no nos acercamos a la curiosidad como niños inocentes y descubrimos la gran verdad del mundo? Que todo recobra sentido, que Dios no dispuso de los hombres sin una razón o un porqué, Dios es justo, aunque no se deje ver demasiado, es primordial creer en la justicia de Dios. Dios es algo grande, lo dicen todas las religiones, y si no es porque el hombre intuye que hay algo ahí arriba, o en nuestro interior, o en todas partes, Dios el omnipresente. El sentido de la vida hace al mundo levantarse, ducharse y salir hacia la batalla de la vida, que es difícil, y muchas veces es mala, pero omitamos lo malo, y quedémonos con los atributos que está vida tiene, que son muchos y diversos. La vida es bonita, solamente odiamos a Dios cuando se nos va un ser querido, pero como en una relación de pareja, luego viene la reconciliación, que es paz verdadera. 

Capplannetta y los perfectos

Existen personas a las que, no sé si por afortunadas, o porque éstas son tontos de remate, se les puede endosar el adjetivo de perfecto. Y no es que sean perfectos porque son destacados entre los mortales, son perfectos porque son superficiales, dan culto al cuerpo, a sus cuerpos, y todo lo que esté lejos de su visión superficial del mundo para ellos es motivo de risa, también se puede dar el caso en el apartado intelectual, pero éstos, aunque pedantes, no dan tanto asco como los perfectos superficiales. Su perfeccionismo parte de clichés y estereotipos todos basados en la televisión y las buenas costumbres que han adoptado de familias que con el tiempo se vuelven putrefactas, gozan unos años de tiempos inolvidables, de amores intensos, de prosperidad basada en espejismos y con cierta fecha de caducidad, que a ellos, no les preocupa bajo ningún concepto, se ríen de los gordos, de los que piden limosna, se ríen de los débiles, como también se ríen de los que no son como ellos. Éstos son inmortales, y proliferan como plagas a las que los menos guapos, los menos todo, estamos castigados de por vida. Son tan creídos y remilgados, que parece que tengan una mierda debajo de sus narices permanentemente, y esto les hace pensar u opinar que los desgraciados somos los demás, pero éstos están tan sugestionados por la tele basura y el adonismo cutre de la publicidad que en playas, piscinas y otros lugares de ocio, son asiduos haciendo el postureo repetitivo de hacer fotografías o selfies como si de una postal se tratara. Se hacen fotos con poses mirando al mar, como que en están en idílicas playas en familia para presumir de que tienen un alto nivel de vida, y lo que sí tienen es unas deudas que reactivarán para diciembre y en dicho mes la postal de rigor será otra con una bonita sonrisa y el resultado de una familia feliz aparentemente. 

Capplannetta y la capacidad de estar solo

Tener la capacidad de estar solo e intentar, de una vez por todas, no joder al prójimo. Escuchas las noches de verano y oyes el lugar de algarabía de las plazas públicas y las alamedas, escuchar el ruido de motores de coche, escuchar, por ejemplo, ese mundo del cual tú un día formaste parte, y ahora, alejado y disperso, como un amor que no quiere a ti entregarse, como una imagen que se disuelve en la memoria, no quiere ser parte de lo normalizado. La capacidad de estar solo es la de vacunarse, curarse, protegerse de las sombras y los ocultos bosques negros allá en la opacidad de la noche más sutil, más silenciosa, las gentes se van a sus quehaceres y a sus sueños remotos, aunque quedas tú por rendirte a los brazos de Morfeo, y cuando ya la noche está en calma, vienen a tu descuido a visitarte los fantasmas del ayer, y la noche se torna convulsa, fragmentada de ecos y aullidos de medianoche. A veces es mejor encontrarse solo, ya que en tus obligaciones no hay ninguna obligación que de ti dependa, no hay espejismos de estar acompañado por personas a las que le eres indiferente. Personas ocasionales que, a ratos, mientras van consiguiendo lo que van buscando, son extrovertidas y amables, cuando ya han logrado su propósito se vuelven indiferentes. Así es en muchas circunstancias que me llevan a pensar: sé egoísta, piensa en ti; como un perro herido busco la tranquilidad y el sosiego, no hay ya lugar para la clemencia hacia tu persona por parte de tus semejantes. Así es el metrónomo que nos marca el tempo en nuestras horas de soledad. La locura no debe de guarecerse demasiado en los entresijos de tu alma, mejor apartarla, como una mosca negruzca y asquerosa. Solamente nos queda escuchar el tic tac del metrónomo. Solamente eso. 

Capplannetta se revuelca en el salmo verdadero

El Salmo Verdadero proviene de unos textos que leí del gran poeta Antonio Machado, en el “salmo verdadero” me gusta revolcarme, ¿que porqué lo digo? Porque según Machado es la verdad suprema que tiene el pensamiento libre sin “coitus interruptus” que emerjan desde el exterior. Es el hecho de estar tú solo o en compañía, en sintonía con la verdad sin cortapisas. Cuando se goza del “salmo verdadero” se halla el cuerpo en total paz que emana efluvios. El “salmo verdadero” es una Pangea sin límites ni fronteras, es fértil y está plagado de dicha y plenitud. Podemos afirmar que Salmo Verdadero es aquello por lo que los hombres completos e incompletos luchan y sufren sus rutinas diarias. Es aquello que buscan las gentes para en éste revolcarse como en un pajar para entregarse uno a los deleites del amor, o es la paz verdadera de cuando se lee una galaxia renacida de universos compuestos por ilusión efervescente, y legítimas auroras verdes, que con su Luar extremo en la noche de los tiempos parte con la alegría nuestro rumbo indómito, repleto de naufragios y guerras molestas que se hunden en el interior de nuestros sueños y despertares. De, también, nuestros corazones de río susurrando el milagro del agua en movimiento, agua que corre desde el manantial de la cordura. De la legítima cordura que todos merecemos. El Salmo Verdadero es tan sagrado como el agua que ha de beber el ser humano, es la percepción, la luz de gas, la fuente como figura de un florilegio alucinante, el “salmo verdadero” es el hermoso canto puro de las palabras que no son palabras, de la dicha cuando es verdad. No es agua estancada ni presencia que no lo apague, es la brisa en la orilla del mar y la vocación que los ángeles manchados pierden, es el desflorado momento de los sueños en calma, es la mixtura limpia, lisa, consagrada a la libertad, la libre idea, la carne desnuda despojada del afuera, del futuro presentido. 

Capplannetta y la simbiosis perfecta

Piensa en cualquier cosa que quieras pensar, pero sobre todo, piensa lo que te causa dolor. Intenta luchar para vencer a los pensamientos que te duelen y piensa, otra vez, el porqué has llorado. Porqué de esa melancolía acompañada de tedio que llevas sobre los hombros como una carga imposible. Estas palabras no pretenden ser fragmentos de autoayuda, estas palabras van dirigidas a tu ansiedad, a tu tendencia a la derrota, a tu inercia hacia el vacío constante. ¿Por qué crees en esa liberación a través de impulsos que sólo a ti te perjudican? ¿Por qué asocias una cosa con la otra, aparta el dolor, y asocia lo bueno con lo mejor, lo no tan bueno con lo posiblemente mejorable? No eres una máquina, sientes, y el sentimiento es tu gran poder, aunque creas que lo más fácil sería evaporarte, trata de realizarte una conciencia sin peso, siempre ligera como una pluma, trata de resignarte y ser auto compasivo. No tengas miedo, más allá de la muerte no hay nada, y no habiendo nada tampoco hay sufrimiento. Debes aprender a darte paz a ti mismo desde una óptica positiva, lo negativo es un lastre, no pienses en el sufrimiento del otro, piensa en el tuyo y podrás entender el sufrimiento de los dos. En este mundo no existen enemigos si uno no los busca, piénsalo. 

Capplannetta reo de medianoche

El murmullo de afuera se cuela adentro, y lo de adentro se filtra afuera. Es un recíproco reencuentro con las palabras que se dicen, y se implican en tu vida, y es que es muy fácil hablar, es muy fácil criticar lo que no se han tomado la molestia de conocer, de crear vínculos, de trazar una aventura en un recóndito lugar de las afueras. Me considero reo o cautivo las veinticuatro horas del día, pero en la madrugada soy reo de mi pasado, él vuelve como un muerto descompuesto y apolillado que te dice ven, ven, tengo esa paz que te gusta, yo le doy esquinazo y me voy asustado,. Solamente quiero paz, cuando te pisan con últimas palabras satanizadas te ahoga la ansiedad y todo el mundo que buscas dura muy poco, la subyugación de un libro que te abre galaxias, la libertad de tomarse una copa de vino, la paz de una siesta después del almuerzo, la libertad que supone irte al monte y andar por sus caminos que no van a Roma, van hacia la respiración total. Uno llega a una edad en que quedó muy atrás la barra de un bar, el irse de discotecas, las fiestas en la casa de alguien, pronto seré reo fugado del tedio, ahora estáis avisados. 

Capplannetta habla del particular mundo editorial

Ahora es imposible vender libros desde una editorial pequeña, ya que los comunity manager promocionan a través de las redes sociales a escritores totalmente desconocidos para el pequeño público lector. Utilizan Facebook, Twitter, Instagram pero eso no parece ser suficiente. Si unimos ahora que los algoritmos ejercen como editores en un mundo de plataformas donde la lectura, tal y como la conocemos, está en peligro, muchos son los que así piensan, en la era de las plataformas como Amazon, y demás plataformas in Streaming están monopolizando el número de lectores, sin contar el boom del audio libro y el podcasts están haciendo mella en la palabra escrita como tal. Ya Gabriel Zaid nos vaticinó en su libro Los demasiados libros que había mayor número de escritores que de lectores, y también, que se publica tanto en el mundo que sería imposible leer todos los libros que se publican, y auto publican. Aunque ahora ocurre un fenómeno de editores que coeditan libros, y en eso están en gran desventaja con las grandes editoriales de siempre, éstas, clasistas o elitistas, que también venden sus libros en plataformas como la iBook Store de Apple, dejan a escritores como yo, con una novela publicada en una editorial pequeña que no ha vendido nada este año y se publicó en noviembre de 2019,  ha vendido casi nada de libros, y no porque sea una novela mala, yo así lo creo, pero yo puedo hablar maravillas de mi novela y puede que los lectores lo crean o no, ésta última opción sería la más recurrente, porque soy un autor desconocido, con una novela desconocida publicada en una editorial desconocida, y eso es un agravante que me reduce al ámbito de cero lectores. Y si ya nos asomamos a las confinaciones por el coronavirus, y al gran éxito de la literatura Chick Lit (literatura para mujeres adolescentes), ya que las féminas son las grandes lectoras de este mundo literario. También es muy recurrente el culto a algunos lectores que han innovado, o se han hecho famosos con menesteres ajenos a la literatura, como también existen poetas y escritores de culto porque son realmente buenos. No citaré ninguno de ellos, pero seguro que los que me lean tienen un autor de culto del que compran todo lo que publica, yo lo he hecho y no diré de cuál, pero he comprado todos sus libros o casi todos. Estamos en la era del algoritmo como editor, y mucha cosa que se publica en Amazon tiene una calidad ínfima. No obstante, les diré el nombre de mi novela publicada en Editorial Avant, se llama Cibernétic@ Esperanza. Está en casi todas las librerías de España.

Capplannetta ecologista

Tengo un coche a gasolina que seguramente contamine menos que un diésel. Pero, de todas maneras, contamina más que un coche eléctrico. El otro día vi en Twitter un anuncio de un coche eléctrico y en el que te ofrecían cinco años de batería garantizada y la instalación en tu casa o parking del cargador eléctrico para tu coche. Y no era demasiado caro, con la carga completa tenía incluso más autonomía que un coche de gasolina o diésel con el depósito lleno. Me quedé fascinado. Lo único, o el único problema es que no tengo un duro, ya quisiera yo, pero sí alguna vez cambio de coche optaría por un coche eléctrico. La energía fósil es un lastre, para el planeta y para todo aquel que tenga que ir a repostar cada vez que se vacía el depósito. Yo no soy gran conductor, pero no tengo un coche lujoso, o de mucha potencia, es un coche, digamos, que para andar por ciudad. Es práctico, sencillo y me gusta bastante. Ya tuve un coche grande, para más señas un mono volumen y a cada momento tenía que ir al taller, además, creo que los coches con demasiados gadgets son más propensos a averiarse. Además es de obligación perentoria que hagamos algo por el planeta con respecto a las emisiones de CO2, es de vital importancia, también sería importante que se hiciera en el aspecto aéreo. Tengo a mi cuñado que es mecánico y él lleva un coche grande híbrido, pero yo lo veo como una hipocresía, él mismo ha tenido que reciclarse estudiando el sistema de los coches eléctricos. Verdaderamente es el futuro que nos toca vivir, por el bien de todos y el de nuestros hijos. No podemos dejar el planeta en este estado para cuando ya sea demasiado tarde, es preferible curarse en salud y comprarse un coche eléctrico, y vivir sin contaminar apenas nada.