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Capplannetta y los obstáculos

Con la nueva ley de identificación de doble factor en la comunidad económica europea, se quiere o se pretende, ponerle al campo llaves. Están todos muy preocupados con la ciberseguridad del ciudadano o del usuario. Pero a mí parecer, se debe de tener cautela de los software espías y los grabadores de ID’s, IP’s y demás contraseñas. Parece que les interese tener cogido por los huevos a usuarios. Todo es una gran falsedad. Te dicen que no es aconsejable tener una misma contraseña para todos los sitios, pero no protegen contra los software maliciosos, o los espías a través de tus propias cámaras web. Es todo tan complicado. Imagino que la tecnología es una batalla más que nos engaña con el individualismo pero no es eso lo que los usuarios desean. Lo que desean los usuarios es cierto feedback con la gente, y una recíproca comunicación. Aunque yo diría, que lo que les interesa es mantenernos alienados. Yo sé que tengo mis dispositivos invadidos de troyanos y no troyanos, gusanos, hackers de negro sombrero y demás gente que nos separa cada vez más de la idea pangeista y ensamblaje de una comunidad libre de elementos disuasivos. Hoy en día es complejo hablar de pangeismo. Pero ¿quizá en un futuro no sea una quimera o una ilusión de unos cuantos? En fin, ver para creer. Es el tema que hay que trasladar al mundo. ¿Libres? ¿De qué?

Capplannetta & Kira

Tengo una compañía que no habla aunque sabe pedir lo que quiere. Ella es tranquila, blanca con orejas ocres, y una mirada de buena que sorprende a todo el mundo. Se llama Kira y cada vez que voy a casa de mis padres se pone muy contenta. Está siendo un duro invierno para ella y para todos. Pero esta perrita es un amor que siempre te será fiel, que no te decepcionará, aunque a veces se cague y se mee en el suelo. Los que tienen animales lo comprenderán. A veces se le coge más cariño a un animal que a según qué personas. Es fantástica.

Capplannetta y los libros flotantes

Ahora estamos en una era digital en la que el papel sigue siendo un objeto o artefacto de fetichista. El libro impreso no se perderá, aunque el libro electrónico, ya sea en sus distintos formatos, es una cosa ligera que merece ser de calidad. Ahora las librerías y las bibliotecas son digitales. Ya no se necesita mucho espacio para tener una librería bastante abundante. Tanto en calidad o como literariamente sea un ahorro de espacio, en una tablet de 200 gr. y 10 pulgadas de pantalla. La verdad, escribir, leer y ver vídeos y cine, como también escuchar música, se han convertido en un tema digitalizado, y en formatos que en los noventa eran algo impensables. La comodidad de la que dispone el mundo digital no sólo es en ebooks, Mp3, y películas que puedes videar en Streaming también. Está el hecho de coleccionar cryptoarte. El cryptoarte que está empezando a ser un valor al alza en el mundo del arte y el coleccionismo. Yo creo, que esta nueva era en la que vivimos es un prólogo de lo que el futuro nos deparará. También, se ha pronosticado la pérdida del sol, ya que es un astro. Eso haría del planeta que viviera en una noche eternizada. En definitiva, poca esperanza y a la vez mucha.

Capplannetta y la paternidad

Desde ya digo que prefiero no ser padre. Me conformo con mis sobrinos. El hecho de que yo fuese padre me haría o me causaría, no ya de bebés, sino ya de adolescentes, cosas como que no me quieran y, si me quieren, me harían, tal vez, de aborrecerme debido a mi vida en tramiento crónico. Cosa que no guardo en secreto. Pero tener hijos es una cosa que te crea un compromiso al que debes dar ejemplo, y yo no soy un ejemplo. Me como mucho la cabeza al respecto. Ser padre no es gran cosa al fin y al cabo. Quizá para algunos sea felicidad, pero para mí y mi circunstancias, sería como tener un enemigo en casa. Mi experiencia siempre me ha dejado fuera. Ahora estoy en una relación en que los dos tenemos claro que no queremos hijos. Los hijos son algo complejo, quizá se parecieran tanto a mí y a cosas de mí mismo que detesto, que sí se parecieran a mi persona me daría como el sabor de una comida que se te repite. Serían un calco reflejo de las cosas que odio de mí mismo. No es que no me quiera, no pretendo ser padre porque me quiero bien y no quiero sufrir. Hace tiempo que lo tengo claro.

Capplannetta detesta

Una de las cosas, junto a otras, que más detesto es la lentitud del wifi. Pero también me molesta la burocracia digital, lo he dicho ya antes, ahora lo suscribo. La lentitud de un Internet malo es como la parsimonia del domingo. También detesto el hecho de registrar aunque registro mi trabajo. Nos tienen cogidos por los huevos o por las webs. Una cosa que me aparta de la vida social es la misma que cuando estaba gordo, y es esas peripecias que tienes que afrontar con la banca (ahora digital y telefónica). No tengo ni mierda en las tripas, he dejado el tabaco por pura economía, también para no molestar a mi vecino. Ahora ya estoy en la recta final de mi síndrome de abstinencia. Dejar el tabaco (repito) no resulta fácil. Se dejan mejor otros vicios antes que el tabaco, como por ejemplo la comida como la sal o la azúcar. Dicen los que saben que la mala salud aparece por lo que nos metamos en la boca. Eludir el recuerdo del tabaco trato de tenerlo, pero me complace decir que mi novela avanza a pasos de tortuga. Mejor un avance, lento y gradual, que escribir por escribir. No se puede forzar a la máquina. La burocracia digital es cada vez más insegura y más compleja. Recordar contraseñas es un acto de seguridad pero hace aguas. Hace aguas constantemente. También presentarse a un concurso es algo que debes hacer si quieres ser publicado en las grandes editoriales aunque algunas veces pagues por ello. De momento no hay seguridad en ninguna parte pero tampoco hay demasiados peligros. Escribir, corregir, hacer correcciones de estilo si son pertinentes, registrar la obra, buscar editor. En fin, que ahora todo el mundo quiere dinero, ¿dónde quedaron atrás aquellos hombres que iban con americana de pana? ¿Dónde acaban nuestras esperanzas por el hecho de ser publicados? Volvemos a la martingala de la poesía rimada y los elitistas publicando premiados en concursos importantes.

Capplannetta: víctima de lo que escribe

¿Soy víctima de lo que escribo o es que no trasmito lo que el lector quisiera oír? Con esta premisa me mantengo perdiendo el tiempo languideciendo de puro hastío. Si un lector confunde una regla de oro, que es no alejarse demasiado de su realidad, y la otra, es no merodear demasiado en la imaginación. Empezamos a bregar en la batalla de los amantes del aire embotellado o los egos masturbadores de la no-ficción ya que si no hablan de ellos mismos ¿de quién van a hablar si no? Muchos aconsejan no escribir en papeles mojados, mucho menos ser panfletario. Si durante el proceso de escritura, te aborda la impaciencia por llevarte el gato al agua e intentas creer que vas a ganar fijo un concurso, con el cual habías soñado, no te queda otra que perder ante un fallo perdedor. El no lo tienes seguro. Sólo tienes que estructurar bien la idea, y elaborarla, manufacturarla como una pieza de hierro que te impregna de olor a herrumbre. Que te prepara para la negación, ya que decir sí es a veces un juego complicado. No te quedes mirando las musarañas. No pierdas el tipo si caes. Levántate e inténtalo de nuevo. Nadie conoce a nadie mientras te caes dormido en un letargo de franela o poliéster. Pierdes la cuenta las veces que has tragado el polvo. La gente te conoce a leguas. Mucho antes de empezar a balbucear el primer prolegómeno. Un ámbito común donde las mujeres son diosas y tú eres bufón de la corte siniestra de los derrotados. Si para hacer el ridículo sólo hace falta que tú lo creas, pues es un buen comienzo ya que tienes personalidad. Pero si das importancia a lo que piensen de lo que tú piensas perderás la dignidad y la realidad será la que te has prefabricado. Ahora es el momento. Avanza, la victoria será tuya. Muchos perdedores han ganado de insatisfacción a insatisfacción. En fin, al final todos lamentamos el camino trazado siempre, algunos no.

Capplannetta y el Nobel Vargas Llosa

Yo tengo asumido que tarde o temprano me dirán un hasta luego y no volveré a verles. La vida es así. No todo es por casualidad. A veces vas de la mano hacia tu infierno de gente malvada. Yo tengo que escribir, no me meto con nadie pero no permito que nadie se meta conmigo. El Nobel Mario Vargas Llosa es un verdadero conservador que ahora hace declaraciones contra la mujer que le toque. Con esos principios quería gobernar el Perú. ¿Cuándo se jodió el Perú, Mario? Te fuiste con la filipina a echar una canita al aire. Ahora vas con el rabo entre las piernas a buscar a tu esposa. ¿Tu historia de amor es de ficción o es un ensayo? Supongo que querías el Nobel para ligar con burguesas con liftings y potingues para la cara. Cómo lloraste el día de tu discurso. Te llamaban doctor. Ese día yo lloré contigo. ¿Es el premio Nobel una excusa para que te quieran más, como decía tu amigo Gabo? ¿Es el premio Nobel bien recibido cuando eres ya maduro? En resumidas cuentas, volviste con tu mujer porque carga cualquier cosa la cholita. Y así te mantienes, casas en Londres, en Paris, en Lima y España. De ricos fanfarrones está hecha la historia de los que mantienen el tipo ante la miseria emocional. Mejor decir de nuevos ricos fanfarrones. Escribes bien, muy bien, pero tanta disciplina y rutina diaria, ¿no crees que sea producto del hecho de que seas un burócrata? Tienes todos los premios, pero no eres honesto. Honesto en crisis como lo era Charles Bukowski. Aunque tú dobles tus cifras en el banco. Codearte con la derecha más rancia de este país. Figurar en la revista Forbes es tu verdadera meta. Te acuestas con todos tus sueños cumplidos, ¿tienes cumplida la punta del iceberg de tus sueños en la sexualidad? Freud te recomendaría psicoanálisis, Lacan también. Honestos eran Juan Carlos Onetti y Julio Cortázar. También lo era Roberto Bolaño, Reinaldo Arenas y Pedro Lemebel. Y no por el hecho de ser de Colombia es por qué no me gusta Gabo. No me gusta Gabo, sin embargo me cae bien Andrés Caicedo. Los premiados con el Boom de Carmen Balcells, no es del todo una victoria. En eso era honesto Cortázar. Tampoco hablan nada, del Boom o del Crack de los escritores africanos. Existe una gran tendencia a condenar a África a la larga noche de los quinientos años. Yo no quiero salir en los medios audiovisuales. Pero mi imagen está expuesta cuando yo lo quiero. La no-imagen del escritor es la baza de la honestidad consecuente.

A Capplannetta lo han apedreado

Aquel que me tira las piedras sabe que después en ellas tropiezo. Es como echarse a andar en un camino minado, da igual, sólo te van a mutilar de por vida, ¿qué tiene eso de malo? La vida a veces te regala cuatro o cinco cabrones por aguantar. No problem. Las piedras más grandes las carga la gente más débil, por eso los hospitales mentales están repletos. No se debe ironizar, ni frivolizar, ni ser ambiguo. En estos menesteres si no te implicas te mantendrá afuera todo el tiempo que dure la tortura. Las piedras de las que tropiezo son obstáculos que yo escribo en pensamientos como este. La pedrá’ es algo que la sombra del destino mastica y saborea. Muchas veces somos parte de una miscelánea de extrañas criaturas que aúllan como perros. Ya no lo diré más. Hoy me he hecho socio de Amnistía Internacional y no me arrepiento. Buscar un ideal e implicarte no es objeto de rebeldía, es compromiso social. Y algo que se elige. No es nada obligatorio. Molestar nunca ha sido mi sueño. Mi sueño era otro del que no quiero hablar. No, no es nada del otro mundo. Tampoco soñé con mi divorcio y vino rodado. Piedra que corre no cría moho. Eso se le puede atribuir a las personas del verbo. A los códigos de supervivencia de las tribus. Antes éramos manada. Y el origen del destierro es mi fantasma inscrito en mi yo solitario. Ahora estaré solo, pero mi soledad es elegida. Hay mujeres con tan buenos dones que dan placer siempre. Mujeres que se entregan al origen de la humanidad. Mi humanidad parte de la inocencia y he mentido para después avergonzarme. Ya que hay gente que te da mil vueltas en torno a la vida y sus misterios. En fin, un patíbulo y una ruleta es el amor y por ende la vida nuestra. Hay cosas imposibles de cambiar, lo sabe el viejo mundo.

Capplannetta ordenado

…Oirás mi nombre donde vayas, porque despertaste la mandrágora del silencio. Allí donde vayas, ya sean vegas o nevadas cumbres, en plazas y promontorios, en playas y prados, en ríos y en las calles escucharás mi recuerdo saliendo de la boca de mujeres y hombres. Dirás, te justificarås, mascando hielo enlimonado y yo me reiré ante el torrefacto negro como la muerte. Ya se acabaron los brindis al sol. En botica ya se venden medicamentos libres del síndrome de abstinencia, esto, que bien parece una broma macabra, repartirá medicamentos el especialista en miedos acuciantes. Ditirambos poetas fúnebres te volverán a piropear por las calles. Ya no hay testigos, hay grandes sádicos, hay grandes vampiros del metro cuadrado, hay lunáticos. Hay lugares donde caminarás descalza, y te hará una emboscada el rocío que llama de buena mañana. Entre la hiedra y la cicuta te haces tus caldos que oxidan el sumier. Partirán las torpes golondrinas, con sus patas cortas, al hecho imposible de volar desde el suelo. Siempre he sido ordenado. Mis libros ordenados por editoriales o autores, escondo en el marchito vacío de tus besos todo aquello que en ti pude ver. Tira por la sombra, dijiste. Y eso hice, y… Igual que destruí también fui yo destruido. La destrucción es justicia que compensa a los que son tus enemigos. Hay colaboradores del orgasmo que siguen tu rastro de magma en las alcobas de techumbre inalcanzable. Cogeré una escalera y cuando me ponga mi americana de piel te caerás desmayada como una aurora difuminada. Existe justicia divina. Tienes que salir adelante. Deseo que consigas salir de cualquier atolladero. Los agujeros son para liebres, ratas y conejos. Ven, ven, yo te daré consuelo. Pero no me pidas que como poeta te dé un consejo. Los consejos los dan los doctores y los ancianos. Vivir y morir. Eso es lo que siento yo. No soy especial, simplemente diferente. Me quiero apartar del te quiero. Siempre te recuerdo. Te recuerdo…marchita…

Capplannetta and LiooLi

El logo de LiooLi es el final y el principio de una nueva etapa. Una nueva etapa donde a partir de las os se lee aceite en catalán y aceite en inglés. ¿Aceite de oliva? ¿Petróleo? ¿oro negro u oro verde? Verdinegro. ¿Qué significa el logotipo? La c de copyright o copyleft está boca abajo, también la € de Euro. Que en definitiva es cibernética esperanza. ¿Han perdido ustedes la esperanza? La esperanza sin esperar ya nada. La esperanza que pone larvas en el subsuelo, en el reino subterráneo donde una vez allí ni las ratas huyen de ti. Dos os unidas son un infinito colosal. Ambivalencia, ambidiestro, ámbitos nuevos. ¿Tienen ustedes secretos desnudos en el invierno y en la calle? Si no hubiera una Pangea global sería el mundo una represalia por la espalda. Ir a Nueva York y esperar la indiferencia del Maremagnum de multitudes. ¿Quién ha visto la muerte o quienes han visto a Dios? ¿Han visto ustedes su propio funeral? ¿Quién es Dios? Lo busco en mi corazón y me lo traen personas que no se quieren los unos a los otros. Infinita galaxia contempla el cosmonauta. La verdadera paz de los ángeles, el yugo del esclavo de la tierra. Sombras de la nada. La esclavitud de los secretos y el relámpago antes de una tormenta. Soliloquio perpetuo. Periferia de capplannetta. Soy de puro amor.

Capplannetta en la calle desencanto

Este 2023 viene con novedades y luchas a la postre bien logradas. La derrota siempre me ha acompañado, hasta el hecho de decir seguro ¡Basta! No conoces nunca a una persona que admirabas hasta que te hace desencantarte como con un desencanto inesperado. Me he propuesto poner cibernética esperanza en la tienda de Apple libros gratuito (iBook-Store). Cuando en ese libro tocas temas que incumben a terceras personas y, estas personas están sufriendo en un duro momento, no se puede hacer caja ni hacer leña del árbol caído. Recuerdo una frase que decía muy a menudo: —No es amor al chancho, sino a los chicharrones. Y así es todo. Los poetas, esos que se están cargando la poesía por mera comodidad, son también unos burócratas meapilas con intereses creados, y grandes amantes del dinero. La poesía rimada es cacofónica, pues bien, ya ha pasado de “moda” aunque ya no se rime con la falta que hace esa cadencia candente de la rima metafísica. Las canciones la mayoría riman. Lo que no riman son los sentimientos de cada cual, y el sentir de muchos contra los nadies. Cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Yo estoy algo cansado de ir detrás de editores y hacerles la pelota. Cosa que no merecen por mi parte, a raíz de ahí su soberbia y su prepotencia. ¡Ya Basta!

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