Por amor al arte

Estimados lectores (si es que tengo alguno), habrán comprobado ya que llevo casi un mes sin publicar ningún post en este blog/diario/bitácora. Sí, y es que llevo un tiempo dedicado a mis collages, mis collages han ocupado todo mi tiempo, por que cuando uno comienza algo con la ilusión que lo empecé yo lo demás se queda arrumbado y la novedad te embelesa el alma hasta el fin de ocupar todo tu tiempo de interés. Hace un par de domingos atrás, me compré una botella de whisky, otra de vino, me entregué a los placeres de Baco y a los placeres de creación que supongo yo tuviera Andy Warhol (que son palabras mayores), pero es así como me sentí. Yo no suelo beber, pero entregado a la inercia del alcohol creé al menos unas veinte imágenes (todas maravillosas) desde una inspiración que no sé si era del todo mía. Llevo todo este mes trabajando y dedicando mi tiempo a las imágenes, la poesía también creo que es cosa de imágenes, de imágenes escritas. Vívidas de lo que la realidad o la fantasía o el misterio de éstas obtienen. No creo que para crear algún tipo de arte haya que beber o drogarse, no, los que mejor hablan de las drogas o el alcohol son los que menos lo conocen. Eso creo. Voy a retomar estos blogs, los retomaré por un amor a la literatura o a las letras que tengo como un sentimiento muy profundo, profundo e interesante. Este mes (lo pueden ver en la revista Nevando en la Guinea) he escrito solamente un poema, y no me satisface para decir que he escrito algo serio e importante. Síganme, síganme que yo les prometo no abandonarles, a no ser que las imágenes me subyuguen hasta tal punto de abandonar la otra cara de mí, que no sé si para ustedes le es propicia.

27º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

27º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA.pdf