un incendio

…En algún lugar de esta vida injusta siempre se comete un incendio, sí, en los hospitales, en las panaderías, en los economatos, entre el azar de una melodía estúpida que se hace lánguida, espesa y turbia, entre el volcán de nuestro aliento redondo, entre la llaga que no apaga su violín de roce quemadizo. En algún lugar hay un incendio, pudiera ser en la pasión ahogada como un asfixia sin oxígeno jamás encontrado, como una palabra que se deshace de débil, como un abril que persigue primaveras en el cantar de los pardillos en su celo. En algún lugar hay un incendio, lo saben los carteros, los floristas, las esteticistas, las burócratas del coito que se derrama, una promesa de amor de llama encendida devora el corazón de un hombre en cuestión de minutos, una prisa por la explosión de un disparate huérfano de sentido común, hay un incendio en la envidia lila aparentando un rosa inmediato, hay un incendio en las peluquerías y en los Nightclubs, en los viejos verdes implora un incendio, en los reaccionarios que amenazan con follarse a tu incendio en la noche, detrás de las cortinas bordadas de hilo, detrás de los armarios insólitos de balada de ébano, roble y castaño que están destinados a ser los príncipes de los incendios, entre brujas que arden e incendio de princesa encantada, en algún lugar se urge de un par de camiones de bomberos y aún así la tarde se daría la vuelta y el incendio sería una eyaculación de humo petrolero, que no hace nomás que plagar el incendio de asfixia, no sé, en algún otro lugar hay otro incendio, quizá sean cinco, cincuenta, cien, mil, tres mil, qué sé yo. Sólo sé que el incendio se hace existencia en el verano.

Arabia

A mí me apetece pernoctar en Arabia porque aquí en España hay un enorme fósil de rabia que se hace tela de araña cuando no se piensa como el señor lo manda, presos del domingo de ramos, Europa se protege la barba, si nos vamos no nos quedamos, Europa de barba larga, que sí, que me voy a Arabia, yo me quiero dejar la barba como un hipster de Holanda o Malcom X, Hemingway, Matusalén y el Ché Guevara, mahometanos, Fidel, Valle Inclán, Moises, Steve Jobs en hippielandia, Karl Marx, los veteranos, la ocasión la pintan calva, Europa le pone una silla a quienes no tienen la barba, España tiene a Rajoy Santurreando su Semana Santa, Rajoy duerme tranquilo y los presos de hoy los liberará la historia del mañana, no sé lo que contar por el mundo cuando chamullo sobre mi patria, mi patria es una quimera con una bandera de cuatro barras, mi patria algo tendrá que cuando sola ella tira la sujetan con las garras.

en el último invierno

…Todos recuerdan cuando pasabas con frío como un melancólico río queriendo volver para atrás, pero la carga y la duda pesan como unos ojos que de ensueño te embelesan, ahora vas por la calle sin amor y arrinconada de ciudad embutida en abrigo, recordarás en tu corazón quizás las caricias que se apagaron en el último invierno y verás que en la madrugada hasta el abandono tiene dueño, y cruzarás las calles apresurada tratando de volver cuando ya estabas yendo de ese mismo placer que ni muriendo te sabrá a la dulzura del último invierno, dulce en el paladar, simulacro del sueño, duende anfibio insignificante y a la vez tierno, menesteres en la cama como acicate, y yunta por juntar bueyes a la par con el traste, relojes que revientan a la hora señalada que tú elegiste, talleres de incomprensión y disparate, dale al cuerpo cien caladas empapadas en alpiste, oficina de inmigración y el payaso es el cisne, energías gastadas sin lugar para la ocasión, en el moublé de Antón nuestra pasión insiste, en el último invierno la ceguera viste y se desviste, en el último invierno la canción es miope y lleva el estribillo en ristre, en el último invierno la verdad te patea y unida ésta a la mentira patalean…

juerga en el parnaso

…Se reían el poeta Pedro y el sonetista Juan de la gran borrachera del laureado poeta Miguel, Miguel recitaba las Soledades de Don Luis de Góngora con pormenores y a cada verso era fiel, venía la noche con noséquién dando paso a unos bordones, borrachera que el tiempo erizó como un espigón y un brote de zarzal, cantaban la Zandunga abrazados Josep Lluis Montescull y Mari Mar, (resonaba allá al picat cançons del grup Manel, sonavan cap amunt i cap avall i li donavan trompa a Lluis Ricart, que el pobret estava malet i ninguna cançó li agradava i la inevitable engoixa el feia mal al cap), noche de charol y plata ennegrecida, noche sin camisón y sin contraseña en la guarida, tuya es mi vida, tuya es mi vida, oropeles como papel de aluminio y vida cruda, sentenciar el verbo y a darle chispa, a ritmo tremendón de la palabra desnuda, a voz y hasta sin voz con la garganta muda, se baila el tornasol, se baila la amable romancera en la cópula huesuda, bebemos de la cerveza que nos trae la vida que estornuda las páginas de Baudelaire como una boluda, animal pequeño e imberbe de placer mojado e insistente olor a interminable verso, se ha puesto en cuarentena a la verdad, y el llanto liviano se nos disimula, lluvia de risas, agasajos y besos, paraíso de sonrisas, improvisadas carcajadas y artefactos que se visten con la saliva, orgía de la alegría, puchero de carne gimiente y el oro puro en el vaho de la hermosura, el sol es el plano envolvente y la noche es una eterna travesura, donde se empeña en acudir la gente, parnaso de esta misma palabra que suda, ven al ruido de la milonga con tez testaruda, viene rota la balada rosa, en una copa con gotas de angostura, juerga en el parnaso, juerga y mercado de utopías, se sube el cromosoma de la lisura, con hoja al viento y sin aspaviento, frígida de espinas revienta la coraza mía, abrazo de amigo sabio y para la mujer buena un ramillete de verde ternura, donde se subirá la risa de ricura, donde la dicha ofrece su escondite en una parte oscura, y para el azul naciente, teatro, teatro y teatro y también una música que acurruca, ya cansados y exhaustos la paz los acurruca…

día zero

…Veo a seres felices mostrando su cielo azul, su sol de primavera y el brillo nadador del mar apaciguado en este febrero tan extraño. Un febrero que antes, sí no recuerdo mal, era gris como la tarde tardía, hacía un frío que te congelaba las mejillas, y el viento y la lluvia los encontrabas por los rincones. El Polo Norte está dejando de ser un helado continente, el agua del mar sube rápido centímetro a centímetro, en pleno febrero se ha visto alguna mosca deambular por el día, pidieron firmas para parar el deshielo  los chicos maravillosos de Greenpeace, pero es mejor presumir de microclima y de la buena compra que has hecho junto el mar, también se presume de ecosistemas verdes vividos en las sierras, es mejor estar tierra adentro y a ser posible lo más alto posible del nivel del mar, las abejas mueren envenenadas, si éstas nos dejan la cesta de la compra será artificial, el planeta seguirá vivo, con nosotros o sin nosotros, pereciendo los dinosaurios, este planeta ha sufrido impactos de meteoritos, Nada ha podido con él, nosotros no vamos a asegurarnos un mañana, vivimos el hoy, de óxido de carbono tenemos a la tierra plagada, los estudios anuncian malas noticias, a los ricos para nada les servirá el dinero, ni las propiedades, ni los vestidos de marca, no aguantamos pasar calor en verano y no nos importa hacer del planeta un infierno, no soy especial, no pretendo convertíos en una religión, bastantes existen ya, simplemente amo a este planeta, quiero seguir viviendo tranquilo, algún día nos devendrá el día zero, para ese día todos de gala, la atmósfera es un cúmulo de CO2, esto no es una plegaria pues sería el rezo de un hipócrita, esto es un llamamiento desde mi sangre que grita, salvemos el planeta, ya se ha convertido en un topicazo absurdo de ecologista barato, pero sí de verdad quieres salvarlo evita la burocracia, sé un rebelde y no te conformes con poco, únete a los indígenas del mundo, ellos son la verdad, haz más por el socialismo que por el capitalismo, no compres si no es algo que de verdad necesitas, estamos en un grave problema, tú tienes la solución…

dar la vida

…Yo te ofrecí mi leche, sólo una vaca tenía y todos los días la ordeñaba, para dártela fresca; yo te ofrecí después miel, el colmenar estaba en la colina pero así aún yo subía para ofrecerte la mejor miel, a veces incluso te daba jalea real; yo te ofrecí mango y maracuyá, porque decías que lo comías de pequeña, y me fui lejos, trepé montañas, crucé océanos, y conseguí traértelos bien troceados; yo te ofrecí risas, chistes y algarabías, me partí el pecho en dos mitades, pues una de ellas la tenía en sombra; yo te ofrecí comodidades, electrodomésticos, nuevas tecnologías, y esclavicé mi vida; yo te ofrecí una casa con calefacción y aire acondicionado, te ofrecí luz eléctrica y gas ciudad, te ofrecí un coche, un viaje, una mirada libre, tú de mí sólo querías lo que te ofrecí a manos llenas, pero no querías conocer al que te las daba, entonces perdí el juicio, enloquecí y jamás pude ser yo, y te fuiste con otro al que entregaste tu corazón, ahora eras tú la que ofrecía, yo ya te di la vida y no tuviste bastante…

contrariedades

En el mundo de las contrariedades las piezas que no encajan por un sitio puntual encajan por otro punto más azaroso u ocasional. Por ejemplo, lo que los estadounidenses descubrieron en su carrera hacia el espacio, los rusos lo carecían, pero esta carencia era causa y efecto por la que los rusos habían hecho grandes adelantos también en su otra carrera hacia el espacio, es como decir, que lo que el comunismo soviético ya hacía tiempo disfrutaba de alguna cuestión política, económica o social en la sociedad estadounidense capitalista era una completa carencia. Las contrariedades se abrazan al final del horizonte y se besan y fecundan su cópula paradójica. La paradoja teje misterios en el reflejo del espejo, no digo nada nuevo, muchos de vosotros conocéis la sensación, no digo nada nuevo, algunos de vosotros lo sabéis.