canto a las patrias putas

IMG_2591

Si tú supieras que en Úbeda no hay cerros

y que es catalana la flamencona Rosalía,

y cuando cruzo el límite de Despeñaperros

y me siento arribado a la gran Andalucía,

siento un vacío y un alivio que quita hierros

sin ser plural ni singular de esta frontera huía,

de la nariz de este charnego ya no salen terros

y mucho de lo que chamullan es habladuría,

amigos catalanes a montones yo tengo

y ellos no me negaron nunca una bulería,

yo creo que nadie debiera estar hoy preso

por una idea, una causa, una remota alegría,

yo a Catalunya y a España también las quiero

y la justicia siendo yo pobre, ya que no es mía,

tampoco resulta una patria ser el remedio

y toda paparrucha que resulte una copla fría,

Yo de mi raigambre andaluza no reniego,

tampoco de esta Catalunya que pide amnistía,

si en un envite un facha te hace un griego

els segadors sin renuncio yo de veras cantaría.

3er número de la revista Nevando en la Guinea.pdf

img_2613

3er número de la revista nevando en la guinea.pdf

2º Número de la revista Nevando en la Guinea.pdf

IMG_2397

2ndo Número de la revista Nevando en la Guinea.pdf

Rima-Pop (cancionero)

jaula de oro

Es que se está aquí muy requetebién chaval

encerrado en la jaula de oro,

viviendo de papá y mamá, ya mayor de edad,

alejado del mundo y de todo,

teniendo cerca el alpiste, la sal, el acomodo,

el gran maná, el chocolate del loro,

es la cagada antisocial, la felicidad,

es desafinar en el canto del coro,

es huir de la libertad, la salud mental,

es la pura otredad de no ser otro,

es la cruda verdad, la puerta de atrás,

la inoportunidad, la virtud del nunca estorbo,

es tener el pan, la esperanza, la paz,

es no tener voluntad, la pereza del  polvo,

es celibato sexual, la fragilidad de cristal,

es vivir sin amar, es mojar en el morbo

las ganas que tenías de cachar por la mitad,

es el apetito de estar muy solo,

es el desnudo refugio y la yerma hospitalidad,

es el laberinto con un solo ojo,

es la querencia de estar lejos de la sociedad,

es el pajarito que come poco,

es apreciar las cosas que desprecia el otro,

es la paciencia y lo que llega y no está,

es dejar de subirse a por el agua de coco,

es dejar la coca y la ambigüedad,

es oro el barrote que siempre toco,

es un salto mortal a la cotidianidad,

es un me caes mal, es un traje que viene corto,

es lo que otros verán, es la caridad,

es cosecha otoñal, es hacerse el tonto,

es la soledad, y el mañana que Dios dirá,

es menguar confort, es la causalidad,

e irte a la cama pronto, muy pronto,

es sumar la fugacidad y restarte el monto,

es la soledad que yo escojo,  el dulce hogar,

es una decisión y no un antojo, es la hora de cerrar.

Esa es mi jaula a veces de alambre, otras oro.

ser un hombre

Si yo fuese un hombre como los demás ataría al esperma negro de mis sueños zarzas maleables de espino para que aquel que me ame no me impusiera su sueño y sí el mismo aire, pues respiro, yo de vuestro mismo aire respiro, y cuento con mis pesares si no pesáramos la sombra de mi destino; -sí, sí, de mi destino-, que no renuncia a sus avatares de hastío aunque sí al designio: inútil designio, almendra amarga, caminos abismales, sufrido sino, cosas a pares, brote de espigo, filosofías sentimentales, reproche y castigo, confortables hogares, luciérnagas del estío, hace calor y hace frío, cantar de los cantares, música que roza el delirio, artefactos de noches naturales, quién soy y quien he sido. Si yo fuese un hombre de esos que llaman normales iría echándote de menos por cualquier parte y no brotarían los crisantemos en la sequedad de la sangre, e iría echándote de menos siempre a raudales, sería como cuando el mar por tormenta embate, embate en este velero que me late; no crecería cabello en los corazones de los que para nada valen, rojos son los te quiero, y los besos no saben a nadie, ni tienen rastro, ni huella, y la velocidad los hace peces iguales, si yo besara tus labios olería la flor cortada de tu carne, si yo fuese un hombre de esos que parió una madre de esas que son un tanto vulgares haría con mucho orgullo de mis sollozos lastre, buscaría allí en mi ombligo lugares del desastre, desastres que partieron mis manos igual que se parten panes en dos mitades, haría de mis desastres lunas de papel para que cuando sea un hombre como tú con rabia envistan mis manos, torpes y fofas, suaves y vegetales; si fuese un hombre como tú pelaría las cebollas presionando los pulgares, y haría de sus capas jengibre efervescente y redondo, como refrescos bionaturales, si fuese un hombre como tú me llevaría a las chicas a pares, por aquellos tugurios y frecuentes bares donde guardan en algún lugar un catre donde amarnos haciéndonos un chance, allá por esos oportunos lugares donde habitan los Adanes, esos que pululan por las tardes vomitando la flema de las juventudes ocasionales. Esos que guardan la pena de haber pisado en fangales desde que los crearon dioses y diosas que fueron amantes.

Capplannetta y sus mitos muertos

…Necesito de la droga de fantasía que ofrecen los mitos muertos. En ellos despliego mi fantasía como si de una tienda canadiense se tratara. Necesito de sus pensamientos, de su música, de su interpretación, necesito de su ego, de su derrota, de su victoria y también de su efeméride. En mi habitación siempre he tenido pósters de mis mitos muertos, hay tres categorías de mitos, los de hielo, estos duran un rato de tu tiempo en tu sueño, aparecen y desaparecen, luego están los mitos de papel, estos te acompañan mientras los éstas viendo o cuando estás en tu habitación donde los tienes colgados por las paredes, estos duran más tiempo aunque también aparecen y desaparecen, y después están los marcados a fuego, estos te acompañan de por vida, abren tu sueño, lo dulcifican como edulcorante en el café, los hay de razas diversas, los hay que se eternizan cuando mueren y los hay que te acompañan de una única fotografía que suele ser la que les eternizó…