Capplannetta hace balance estival

¿Realmente a esto que yo vivo se le puede llamar verano? Éste verano ha sido algo peculiar, aunque no he usado ventilador apenas y no se me han consumido los cigarrillos a velocidad luz, no puedo decir que este verano haya sido del todo malo, junio y julio han estado bien, aunque agosto ha sido algo lento, ha habido días de muchos colores, por eso digo que ha sido peculiar. Ha habido momentos de desesperanza y ansiedad, pero así son todos los agostos en casa. No me puedo permitir según qué cosas, pero de las buenas he disfrutado. He disfrutado al menos de mis padres, y amigos, ya que la confinación pasada fue peor que agosto, espero no se repita, por el bien de todos. Éste verano ha sido peculiar, ya que es el primer verano en mi vida que veo a la gente con mascarilla por la calle, incluso las visitas que han venido a casa también han sido con la mascarilla puesta, me refiero que de esa guisa han entrado, pero en casa se la han quitado. He disfrutado de mis dos hermanos, uno de sangre y corazón, el otro de corazón nada más, que no es poco, así que no puedo quejarme, he disfrutado a mi manera, he leído a autores chilenos, que me han sorprendido de lo buenos que son escribiendo. Aunque no he follado junto al mar, no todo va a ser follar, como bien dice la canción de Javier Krahe. Bromas a parte, ha sido un verano peculiar pero lo he disfrutado a mi manera, ya no son los tiempos como en veranos pasados, donde había que viajar sí o sí, ya se me han quitado las ganas de conocer mundo, aunque ya conozco lo suficiente para saber de que el mundo está muy mal; he escrito, he leído, he bebido, he comido, ¿qué más se puede pedir? Lo que no he hecho ha sido documentarme sobre los delfines. 

Capplannetta se dirige a los seguidores de su blog

Siempre he dicho que este blog es una bitácora de mares tranquilos. Y los seguidores de este blog deben perdonar que no les siga en sus blogs, pero no sigo ningún blog, ni en WordPress ni en Blogger, ya que mis lecturas son otras bien distintas. Pero a algunos si los sigo, otros habrán que han dejado de seguirme, aunque no se lo reprocho a nadie, si no les interesan mis palabras es normal que dejen de seguirme. Mis lecturas se basan en ebooks o en libros clásicos, pero siempre desde mi tablet. En Nevando en la Guinea tampoco seguimos ningún blog, tenemos esa norma. No se preocupen, que aunque no me lean a mí ni a la revista, estamos siempre en lucha constante por innovar y ofrecerles el mejor contenido, hablo en plural porque a veces solemos ser más de una persona los que circulan por estos dos blogs, en uno, www.capplannetta.com  habla Casimiro Oquedo Medrado y a veces Cecilio Olivero Muñoz, y en la revista/web hablan Juliana Mbengono, Cecilio Olivero Muñoz, y Juan A. Herdi. Lo llevamos haciendo desde el 2008, aunque Juliana se ha involucrado al proyecto hace poco, y en un futuro seremos más, o ésa es la idea. La dirección de Nevando en la Guinea es www.nevandoenlaguinea.com o bien www.nevandoenlaguinea.org, en esta revista se publican los artículos en la web, y los textos literarios en un PDF de manera trimestral. Esperamos que si les gustan ambos proyectos lo disfruten, como nosotros disfrutamos ofreciéndoselos. 

Capplannetta y la semilla del odio

Conviene decir que sólo los inmigrantes aceptan la precariedad laboral que ahora está por doquier. Y aún así existen ciertos cenáculos neofascistas que critican esta necesidad de migrar al norte como una anomalía de partidos políticos haciéndolos a éstos responsables. A los inmigrantes no se les quiere en ninguna parte, salvo en países donde los arrinconan en macro poblados bajo el telón de fondo de millones de euros ofrecidos a éstos países por los políticos europeos usándolos como moneda de cambio. Es importante decir, y admitir que el norte ha cerrado el grifo en tema de inmigración que vienen a los maremagnums de capitales europeas ante unas vidas de estancamiento en sus países de origen. Las pateras son peligrosas y las víctimas son los inmigrantes, se ahogan en el Mediterráneo, sin que las autoridades europeas hagan un consenso, no sólo en políticas de ecologismo, sino el eterno dilema, que es el sur, sur o no sur, como bien nos canta Kevin Johansen haciendo un juego de palabras con el monólogo de Hamlet de Shakespeare. Pero una vez llegado y habiendo vivido un viaje al norte plagado de sortilegios e infortunios se ven que en el país de acogida tampoco se les quiere, ellos no entienden el porqué, y los neofascistas que tienen tres siglos atrás su psicología, los tratan con desprecio e incluso de manera violenta en muchos casos, ellos vienen a trabajar, no pretenden “llevarse” gran cosa, aunque como a los europeos ellos quieren vivir bien. Esto es una bomba que estallará y hace tiempo encendimos su mecha, la extrema derecha acusa a la izquierda de crear un efecto llamada, pero ningún neofascista de éstos quieren recoger la fruta, ni las patatas que se pudren en los campos, así es de injusta Europa. 

Capplannetta y la conectividad

¿Cómo no voy a dudar de algunas cosas que se me presentan ahora después de los golpes que me ha dado la vida? ¿Cómo mantener la calma ante estos tiempos novísimos? La vida nunca dejará de sorprenderme, ante todo quiero anunciar que cumpliré las reglas que mis semejantes me enseñen desde cualquier perspectiva. No puedo ir a contracorriente, aunque tengo mi naturaleza, les pido conmiseración. Conozco a rebeldes con o sin causa que han bajado la guardia, en relación a que han formado una familia, han adquirido cargos de responsabilidad, o han cambiado porque han madurado o se han hecho viejos. Quizá viejos prematuros, pero han ganado en autocontrol y amplitud de miras. No, no soy un bárbaro indeseable, aunque a veces quiera parecerlo, por ese hecho me han llamado impresentable. Y con razón. Los tiempos están cambiado, y no es ser presuntuoso, pero las he visto de casi todos los colores. Esto para mí es nuevo, pero me dejaré llevar sin oponer resistencia. Tengo las de perder. El mundo gira y esta lección que me ha dado la vida no la esperaba. Sean ustedes bienvenidos, gracias por haceros presentes desde mi misión en el espacio. En este mundo de luces y sombras, es justicia de caballeros no hablar mal uno del otro, aunque yo esté en baja forma. Ya me entienden, aunque esté fondón estoy dispuesto a ser feliz.

Capplannetta hace una comparativa

Hace unos momentos he escrito sobre un tema relacionado con la soledad, y la condena al ostracismo de la persona de Friedrich Nietzsche y su obra magna Así habló Zaratustra, tengo que decir que no me han dejado publicarlo, me lo han borrado. Debo decir que como a Nietzsche a mí también se me está castigando a la soledad y al ostracismo de manera impúdica, y debo también denunciar la censura a la que estoy siendo víctima. Nietzsche se volvió loco por reblandecimiento cerebral, o para ser exactos, encefalitis o megalomanía, y esa fue la causa de su muerte, ya que sus últimos días fueron en soledad absoluta en el sanatorio. Yo no me puedo comparar al gran Friedrich Nietzsche, pero estoy siendo sometido a un ultraje, a un acoso deliberado por tema de envidias hacia mi persona. La obra de Nietzsche es más importante que lo que a mí me pase, pero al igual que él criticó el Imperativo Categórico por parte de sus cobardes semejantes, y semejantes hombres corrientes en esta civilización de mierda. Ya que incluso el nazismo intentó manipular el trabajo de Nietzsche, oportuno es decir que la obra de Nietzsche se ha ido componiendo a lo largo del tiempo para ser la que escribió él realmente, sin alteraciones, ni edulcorantes. Zaratustra (Zoroastro) que era un influencer de la era persa en el S. VI a. C. no tenía cabida en tiempos de Nietzsche pero ahora la obra publicada en la Editorial Alianza a través de Tweets existe multitud de gente que la retwittea en fragmentos de 140 caracteres, incluso menos, al igual que la obra de Emil Cioran, miles de almas solitarias se ven reflejadas en la obra de éstos dos grandes del existencialismo. Nietzsche a través de la figura del superhombre nos muestra, no un ego beligerante, sino todo lo contrario, usando un simbolismo a través de Zoroastro, nos muestra un sabio en toda regla afianzándose su particular visión del superhombre en esta soledad de cutres sectarismos y opresoras maneras de fascismo que viven tras las paredes de la impostura. Es un hombre quien halla soledad pero un superhombre el que la busca por encima de todas las cosas.

Capplannetta criticado

Siempre se critica a las prostitutas, a los homosexuales o a los locos. Siempre se critica aquello que está afuera del radio de conexión, ya que no siente, aunque sí escucha, por eso se vuelven locos quizá. La Biblia dice que dijo Jesús: …y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra; se han escuchado tanto esas palabras que se han convertido en “la frase” por antonomasia, como por ejemplo: …no juzgues y no serás juzgado. Hay que decir que Jesús tenía unas frases, unas parábolas magistrales. En nuestra cultura son todas frases tan escuchadas que las creemos refranes. Un poema si cae en la dicha de ser un canto del pueblo es un poema divino. Un poema que quede entre la gente llana es un poema tocado por la gracia divina.  Yo no quiero tener falsa humildad, y mucho menos falsa modestia, pero por pretender que tu trabajo sea admirado y querido he sido tantas veces criticado, que ya debo estar como una chota de tanta crítica hacia mí persona. Yo fama no quiero, no quiero fotos, ni ruedas de prensa, ni presentaciones ni libros firmados. No participo en concursos para no salir a recoger el premio, o mejor sería lo aceptable decir, por ejemplo, no participo en concursos porque no tengo dinero ni para las fotocopias, bien, las dos son maneras de decir No a los concursos de poesía, y cuando digo no, es no; nada perdura, ¿acaso creen que ganando un concurso se llega muy lejos? La respuesta es No, pero un No tajante. La gente prefiere la segunda excusa donde afirmas que no tienes dinero ni para las fotocopias, porque con la otra excusa te tacharían, o bien de idiota, o de presuntuoso. Pero la verdadera poesía es la auténtica, y no me refiero a la mía, que conste, no por temor a ser criticado, sino porque son muchos los libros leídos de poesía. 

Capplannetta y la psicosis del verano

Para los que hace años que no veraneamos es una rutina que pesa día a día. Se nos hace el verano lento, de manera que no lo disfrutamos en demasía, salvo contadas escapadas que nos damos cuando hay un poco de dinero. Casi no recuerdo la última vez que me fui de veraneo, y mis padres lo mismo. Pero ya vendrán tiempos mejores. Ahora es que no sólo es un verano distinto, sino que es un verano con un confinamiento reciente y la gente va a la desesperada a veranear, y en algunos casos de manera irresponsable. Según me cuentan hay muchos infectados por coronavirus jóvenes, debido a las fiestas y a las ganas locas de divertirse. Los puedo entender, a nadie gusta estar encerrado. A veces a mí, en las veces que he estado encerrado, han sido muchas, me han dado ganas de salir volando con piso incluido como si de un globo aerostático se tratara, pero no, toca resignarse. Está el tema delicado, hay mucha psicosis y mucho miedo debido a cómo están llevando el asunto las autoridades. Se nota el miedo, pero una cosa sorprendente es que por una persona que se comporta irresponsablemente hay cincuenta que toman las medidas adecuadas. Hay gente que habla de distopía, otra gente de final del mundo, en fin, que tampoco es para alarmarse tanto. Mucha gente ha tomado como ejemplo de este tiempo de COVID-19 comparándolo con la Gripe Española, aquella que hubo entre 1918-1920 y hubo también muchas víctimas, por ejemplo el padre de Rafael Alberti, pero a diferencia de la pandemia actual es que la Gripe Española era en España y el coronavirus es mundial. Creo que no tiene nada que ver, aunque se parezcan. Queda dicho, disfruten del verano. 

Capplannetta se va a Youkali

Me voy esta noche a Youkali, allí donde se es feliz como en ninguna otra parte del mundo. Le dejaré a mi perro pienso para su subsistencia, El agua la tengo conectada a un grifo, ya pagué todas las facturas por las que la banca suspira conmigo. Mañana, señoras y señores, estaré en Youkali, quizá para cuando llegue haya despertado. La sagrada vista desde Youkali me hace comprender que al fin y al cabo todos tenemos nuestro punto de vista. En Youkali la noche es fiesta, el día un sol tropical, allá en Youkali quiero despertar, pero al despertar, no llego, no quiero despertar. Bailaré su Zamba soñando, sudaré de cópulas redondas en Youkali, en mi dulce soñar, soñaré crepúsculos de dorado crisol, en los que el paraíso es un ocre natural, recordaré Sevilla, Lima, Lizarra y Puigcerdá, recordaré de Andorra su verano primaveral, recordaré en Youkali que la vida es hermosa de verdad, te besaré los labios, tú saborearás los míos, a mis sueños me remito, en esta carta abierta que está por anunciar, que quiero ver Youkali aunque volveré, Youkali, quiero irme a Youkali, allí no soy distinto, allí sigo el instinto de que todo acabará, quiero llegar a Youkali con mi sueño tropical, ver cascadas, aguas termales, oler campos de lavanda, saborear en dos mitades un maracuyá que bien he de saborear, me caerán suspiros, renovados, virginales, veré transcurrir la vida, veré delfines rosados, seré reclamo de tu tarde, en los cantos andurriales en la lejana pleamar, allí en el vuelo inusitado, te mandaré un te amo con una postal de Youkali y un beso que sepa a sal, y gemido celeste que de orgasmos se nutrirá.

Capplannetta ante la baba del asco

Hay momentos que las balaceras son puro sortilegio de muerte, y caen, como en un pelotón de fusilamiento, los condenados a muerte. Hay momentos que contamos nuestros muertos con plomos empecinados que buscan la sangre de la juventud más fructífera. Los muertos de las cunetas, ¿a quiénes se los endosamos? O bien a los buitres negros, carroña que huele a abubillas, o mejor buscarlos con un zahorí espiritista, porque ¿donde están los huesos? .¿Qué clase de osamenta pisamos en el mundo?  No quiero que me entierren bajo un platanero. O quizá, no quiero que me quemen como purga, hay momentos que han de morir muchachos jóvenes y guapos en la tarde-noche, así, sin esperarlo. Anaranjadas crines tienen los caballos blancos. Aunque se descubren las derrotas en el lamento de madres exhaustas. No, no soy hombre que lleva pistola, no me gustan los sueños de pólvora, mejor hacemos una fiesta entre abundancia y sanas costumbres. ¿Para qué tanto tiro en la nuca? ¿Para qué les sirve dar muerte, si la idea es libre y se reproduce en las mentes más lúcidas de mis muchachos de extrarradio? La semilla que planten en el pueblo libre, para el pueblo será lo que se levante y viene hacia ellos con la mano alzada, quién golpea primero gana, pero y sí te golpean por la espalda, o entre cinco ceporros te patean, la humillación es un pie que pisa tu frente mientras los demás te apalean a su gusto, aunque eso sea cosa de taberneros rancios e interesados. 

consejo por si te encuentras con un Capplannetta

Si ves un Capplannetta por la calle (cosa extraña) no lo turbes con alguna impertinencia, tampoco lo mires como si hubieses visto a un extraterrestre, él sabe que es diferente, por eso se aparta de la manada, le gustan las amistades discretas con respecto a su presencia. No es famoso. Es un ser que puede llegar a ser tu padre, tu amigo, tu hermano, o incluso tu hijo. No es raro, tan sólo es distinto. No es tonto, aunque a veces se lo haga, no es rico, es rico en espíritu. Tampoco es alguien especial, no es ni mejor, ni peor que tú. Seguramente notes cierta inquietud en vuestro primer encuentro. No le gustan las fotografías. Es normal, aunque tenga esa tremenda barriga. Aunque parezca sedado, no es un loco. Tampoco es un marginal. Es habilidoso en los temas que le interesan, es perspicaz, las coge al vuelo, aunque a veces parezca un inocente, no lo es en absoluto. Su enfermedad no lo diferencia de usted (lector) en ninguna circunstancia. Toma cinco pastillas al día. Se interesa por los antiguos amigos, aunque huye de los entierros y las pompas fúnebres. No le gustan las multitudes, tampoco exhibirse en público, no le gustan las plazas públicas, le gustan los bares con poca o ninguna clientela, puedes verlo por la calle a horas intempestivas. No te asustes si lo ves en pijama, no creas que no te conoce porque no saluda, ya que espera que lo saludes tú primero por si no lo reconoces. Hace años que no lo verás en la biblioteca, ya que lee desde su tablet, no lo verás en las reuniones de su comunidad. No te asustes si no te abre la puerta, no ha muerto, está escuchando música.