uso tópico 

Muy ebrios de melancolía me dicen:

¡qué cosa extraña es el tiempo!

Miro lo vivido y veo

la lástima en frasco pequeño,

dejas atrás toda la hojarasca

y el esperma inmaterial del sueño,

me causa una nostalgia extraña

todo el azul que atrás me dejo,

parajes de natural embeleso

refrescan el alma de pura calma

tal vez en aquél reencuentro,

apenas me sé ese continuo cuento,

me perdí en ratos de clausura,

si crees que en silencio molesto

también creerás que la verdad desnuda

tiene laberintos de codicia y duda,

¿topicazo? La vida es un misterio,

guarda secretos la palabra muda,

pero despierto cientos de cascabeles

cuando río de lo que tú te cuidas,

ya pueden sacarme de la mirada pieles,

que me desvistan si me apuras,

no existen cariños y amigos fieles

sólo una madre te dará aquellas curas

que necesita lo que a ti te duele,

las que en la cama mantienes

las puedes sanar si te masturbas,

entre hombres y mujeres

sólo existe, entre muchas, una culpa:

la soledad de la que éstos padecen

y que por miedo a la risa la disimulan.

guaguanco del cimarrón 

El chupe de camarón

ya no se come con cucharas,

se usan para bailar mejor

al ritmo de la guaracha,

yo sé que al oír mi son

suenan entero las guitarras,

suena alegre el guaguanco

mientras cantan las cigarras,

al ritmo de mi tambor

los grillos siguen la farra,

tocan palillos y también cajón

y se callan por la mañana,

recuerdan aquél cimarrón

que del amo blanco escapaba,

descalzo y a fuerza mayor

el amo que lo buscaba,

al trote y perro olfateador

 a ver si se lo encontraba,

será que aquél mísero patrón

negro mejor no lo hallaba.

Aunque tengas cosas de valor

yo sé lo que a ti te falta

bailar mejor este nuevo son,

tener la gracia de dar amor,

y que fueses gente más grata.

Aunque tengas una mansión

yo sé lo que a ti te falta,

que tengas un buen corazón

y bailaras bien mi guaguanco

en lugar de soplar la gaita.

la lucha

Escuchar música jazz es un deleite para el que le guste, aunque el jazz sea gran parte improvisación es como una lucha, el jazzman contra el swing, es un trabajo de agudeza y rapidez mental, requiere altas dosis de conocimiento frente al instrumento y cierta sapiencia del swing que en ese momento marca el ritmo, como una pelea de lucha libre, hay que estar dispuesto a caer en el cuadrilátero, pero también puede caer el adversario.

sueño de naturaleza 

Las manchas de tus antiguas sienes

son rosas púrpuras venidas del cielo,

dime si te quedas o algo después vienes,

no empieces con aquel triste canguelo,

lo que hoy mismo de ayer nos retiene

mañana sin dudarlo ha de serlo,

las ganas de verdad que tienes

que le caigan los piojos del pelo,

le has salvado muchas veces,

le has levantado del suelo,

prisa vegetal en la que creces

con una mancha negra de duelo,

guerra de clorofila retuerces

con cuchillos de frío resuello,

bendito lugar donde pereces

acaso no te quitó el orzuelo

la fuente de dorados peces,

el verano ya anda tontuelo

ya se ven los pájaros que vienen

el otoño traerá un ocre consuelo

restos de tardes que se le parecen,

y grises de atardeceres de pañuelo

para remediar calores que escuecen.

perdonadme

Perdonadme, padres míos, perdonadme, por haber nacido, perdonadme, con la cabeza de un astro y con el corazón gigante, perdonadme, padres míos, perdonadme, fuente de vuestros delirios y de tanto desastre, perdonadme, por adicto, por borracho, por genio, por cobarde, perdonadme, por vicioso, por inútil, por caprichoso, por deformarme, perdonadme, por tantas noches de insomnio, madre, por tus pinchazos al corazón, padre, por vuestro calambre, perdonadme, por mi hambre, perdonadme, por tantas veces salvarme, porque soy un hijo problemático, no fui ejecutivo, no imaginabais tanto desmadre, perdonadme, no sé rezar, pero os rezo a cada instante, perdonadme, de no hacérselo a Dios, perdonadme, soy un monstruo, un gusano de plata, una estrella brava, un pillastre, perdonadme, mi barriga y yo os decimos: perdonadme, gracias, por el tabaco costearme, perdonadme, por ser un vividor, porque no os salgo en balde, por no ser trabajador, por esta sal, por este son, por este embate, perdonadme.

en la playa

Chicas que se desnudan ante el mar con sus gaviotas y un sol de media tarde y frágiles como polluelos de gorrión se acercan a las rocas calientes, calientes de todo el sol recibido a lo largo del día, y notan el tacto de las rocas calientes y se encuentran a salvo por esas partes del cuerpo. Están mojadas y ya en la tarde se repliega una brisa con mezcla de aire fresco, y eso, y que el sol ya se pone, les da frío. Juntas con sus grandes toallas y su desnudez absoluta parecen un cuadro de Rubens con sus mujeres anchas de caderas y profundamente voluptuosas. Seguramente no han dado ninguna vez de mamar, o sí, ¿quién sabe? Pero hasta su primer calostro debió de ser nutritivo, son hembras fuertes que resisten jornadas de trabajo de diez y doce horas, y después la casa, el hogar las clama. Son estas horas en la playa cuando más lo gozan, desnudas y frágiles y recargan más batería de la que generan. Son mujeres bellas, extraídas del horario de oficina, van en busca de los últimos coletazos de sol, en el trabajo el café, los dossiers y ese jefe puntilloso que las quiere ver trabajar, sea en lo que sea, hagan lo que hagan, ellas se levantan por la mañana en verano, y mientras cuchichean de camino al trabajo: luego a la piscina y se guiñan un ojo, lo hacen para que las demás no le digan a su jefe que se desnudan en la playa, menudo alboroto se daría en la oficina, se enterarían todos,y les joderían los planes.

aquellos años olímpicos

Explosivo sabor de mi viejo barrio,
libra el alma un tanto longeva,
suena Camarón en la radio
con nuevo disco y canciones nuevas,
plagados los dientes de sarro,
Cuba-libre de cocacola y ginebra,
noches con pies en el Barro,
decidme ¿qué se celebra?
la rumba mueve sola el cotarro
y se baila en pasos de zebra,
tiempo de Magoty, de Albatros,
aguja con nylon que solo se enhebra,
Rímel para ojos y rojo pintalabios,
allí en las enormes salas de espera
mucho humo en los lavabos,
noches de encanto y de verbena,
ruido de muchachos dando pasos
persiguiendo a una gota ebria
de muy corto recorrido amargo,
como somos hijos de Adán y Eva
algún Caín habrá bajo este letargo
y algún Abel que a ratos se enerva,
todos andamos buscando milagro,
puede parecer pura niebla de quimera
pero Barcelona en aquellos años
era epicentro de limones de cera,
Barcelona de golfos y voluntarios
que se desnudan de nochecita buena,
akelarre de catarsis y espectáculo,
en un plis arde por entero la primavera
y los noventa son el gran escenario,
años de querer conquistar la ceguera,
años que nacen pretendiendo algo,
años de juventud y vida sin cautela
y muchas ganas de querer aparentarlo.