Capplannetta y la noche en el extrarradio

En un Renault cinco suena Hijos del agobio de Triana. Es una pandilla de amigos con veinte gramos de hachís en los bolsillos. Una de las chicas tiene cierta preocupación. Al parecer su padre está hecho una furia, ya que se ha quedado preñada y quiere tenerlo. Suena ahora La Historia de Juan Castillo de los Chichos. En el extrarradio de las ciudades hay un campo abierto donde la naturaleza luce flecos ante la posibilidad de lindar en una ciudad de emigrantes. Vivimos de los trabajos que no quieren los más ricos, ya que viven en el centro, y trabajar en la obra o en una fábrica les produce diarrea. En el extrarradio de mi barrio hay una gente que va con sus motos con manillar de tres piezas y tienen el motor trucado a 90cc. También echamos de menos a todos aquellos chavales que dejaron su vida en la carretera, también a aquellos que murieron de sobredosis. Dicen que hay un bicho llamado SIDA que te lleva al otro barrio en un plisplas. Muchachos de extrarradio que os buscáis la vida en lo que salga: dadle el gusto a vuestras madres de ser hijos ejemplares. Algunos llegaron a serlo. Tropezaron con la priva y la ley de los bares. Recomiendo Poemas con Nocturnidad ahora que el verano llega y no vemos un sol desnudo todavía, y en la noche la luna llena, ya pasado Sant Joan, será un farol inmenso donde verse las caras. Hoy parece un martes cualquiera, sin embargo, es un sutil sábado donde la vida y la muerte brindan lo de entremedio como si fuese un delicioso pastel de hojaldre. Ahora suena el silencio de la noche mientras que los grillos llaman a la hembra. Aquí en el extrarradio hay retazos de España vaciada, y no nos damos cuenta de que la tecnología ha suplantado a la charla, las videoconferencias han suplantado al abrazo, y el mp3 ha sustituido al cassette, mp4 ha suplantado al VHS, y ahora la información se procesa verticalmente.

Capplannetta y la receta

Me han detectado cierta anemia y me han recetado hierro en comprimidos para erradicarla. La verdad es que siempre he padecido en mi infancia de anemia. Mi madre, preocupada, me hacía guisos de lentejas y otras legumbres. Dicen algunos que la anemia sobreviene de tomar mucha Coca-Cola. Pero yo no tomo demasiada. Mi desayuno lo hago bebiendo leche semi desnatada y leche de soja. Bebo de estas dos leches por propio convencimiento, ya que dicen que es bueno para la salud. Entre las pastillas que tomo para contrarrestar el colesterol y el hierro en comprimidos, puede parecer que estoy hecho polvo. Pero de ninguna manera. Me lo receta el médico, aunque de otras dolencias ya me dieron de alta. Desearía que me dieran de alta de mis problemas psíquicos, pero esto es una carrera de largo recorrido, además de lenta. La parsimonia de un tratamiento por enfermedad mental es muy duro de afrontar, ya sea depresión o cualquier otro diagnóstico. Pero tengo esperanza. Mi deseo es no depender de ninguna pastilla, mas tengo que conformarme. Es cuestión de tragaderas, o de comer lentejas, las tomas o las dejas. Esa es mi debilidad, debí cuidarme cuando tuve la oportunidad, ahora ya es tarde. 

Capplannetta el charnego

Vayamos todos juntos al Sant Joan sin hogueras, que se quema el ron entre habaneras, y dicen que la tramontana es floja. Venidme a visitar como el Joan petit cuando baila, o delante de la fuente el gato una niña y un soldado. Mi abuelo se fue a Cuba a bordo del catalán, el mejor barco de guerra de la flota de ultramar, los marineros de Calella y mi abuelo en medio de todos fueron abatidos en cubierta, fueron abatidos al pie del cañón. Ruiseñor que vas a Francia, Ruiseñor, encomiéndate a la madre, ruiseñor de un viejo boscaje de un vuelo, ruiseñor de un vuelo. Yo aprendí el catalán de unos maestros gallegos. Me daban clases de catalán y castellano, en colonias nos daban un cancionero y todos cantábamos en catalán. Me hace gracia esos charnegos que dicen que son exiliados. Exiliados fueron Josep Tarradellas, exiliado fue Rafael Alberti, Luis Cernuda, Antonio Machado, León Felipe, Miguel de Molina y otros tantos más. En época de transición existía un pont de mar blava, digo esto porque esos charnegos que se van que no digan tonterías ridículas. Yo quiero brotar raíces en estas tierras. Tierras de gent bona, tierras de Catalunya, con sus ríos bravos, con su butifarra amb mongetes, con su pan amb tomaquet, Sant Miquel del Fai, Lloret de Mar. Aquí en Catalunya murió mi abuelo, y aquí quiero morir yo también. Mi abuelo era sevillano, el materno de Almería. Charneguito soy y no quiero independencia, pero dejen de decir barbaridades. Una persona exiliada es algo más que una huida a la fuerza de un país, huir de una comunidad autónoma o un estado federalista no es exilio, es la sensación profunda y total de ser repudiado por tu patria. Dejad de decir sandeces. En Catalunya se van los bancos, ¿porqué no pueden hacer su propio referéndum? Yo creo en un republicanismo de estados federados. Visca Ernest Lluch, visca els xicots de la colla de Sabadell, visca la rumba catalana, visca Silvia Pérez Cruz, visca Albert Pla. Yo quiero una España unida, pero los catalanes están hartos de corrupción. Cuando el catalán salía al mar gritaban con fuerza ¡venga chicos que es tarde! Cuando el catalán salía la mar decían viva Catalunya, viva Catalunya, vivan los catalanes.

Capplannetta y los concursos de poesía

Si les soy sincero no envidio a los poetas por la calidad de sus textos a la hora de ganar un concurso, sea este en la lengua que sea, o la región que sea. Pienso que los concursos están otorgados sus premios bajo el estereotipo que bien remarca Vicente Luis Mora en su ensayo Singularidades y me encanta el fragmento de ese libro expuesto por Agustín Fernández Mallo en Postpoesía. En un concurso de poesía juegan aspectos como el jurado, la edad del poeta, sí está bien o no puntuado, o debe estar establecido por poemas con la manera de ser en un poema clásico, es decir, el título en negrita y en la cabecera y el texto del poema guardando métrica y maneras poéticas. Atrás quedaron poemarios que fueron rechazados por ser Sonetos, o Haikús. Muchos han ganado concursos de provincias la mayoría donde lo mejor es la cantidad económica, lo demás es sesgo estrictamente del jurado que no creen en la nueva manera de escribir poesía con formas de innovación al límite de vanguardias y poesía postmoderna que no dice nada nuevo. Tampoco tienen credibilidad poemas rimados, aunque sí la tienen la poética hermética. La mejor poesía para mí es la de la experiencia. No me gusta Rimbaud, tampoco Baudelaire y mucho menos poetas (algunos) de la generación del 27. Pero sí me gusta la poesía chilena, y la peruana. Hace poco compré un libro de José Watanabe y me pareció estupendo. Aunque la poesía de José Emilio Pacheco es buena, la poesía de Gabriel Zaid es hermética, aunque algunos ensayos sean de una brillantez asombrosa. Con Antonio Gamoneda coincido en que la mejor poesía está en Latinoamérica, en España se hace buena poesía, pero, por ejemplo, el premio Adonais es para poetas jóvenes. También para todas las edades está el Premio Loewe. El hecho de participar adquiere un gasto económico, que algunos no nos lo podemos permitir, hacer fotocopias, donde te exigen varios manuscritos, la verdad es que los concursos son para gente con dinero.

Capplannetta yesterday

Tengo familia cercana que me muestra en fotografías lo bien que se portaron conmigo mientras que fui aquello que ahora no soy. Digamos que generosamente confiaron en mí en un momento en que la duda jugaba en su contra. Debo agradecerles su comprensión para conmigo en todo momento. Ahora es distinto. Sólo los veo en bodas, bautizos y comuniones, y en alguna fiesta señalada. Pero la realidad es que yo dejé la  inocencia hace muchos lustros. Sin embargo todavía recuerdo su calor y su manera de tratarme. Es como decirme a mí mismo, claro, en aquellos tiempos conspiraron para que llegara a mi destino. Y llegué a una vida distinta. Todo me parecía nuevo y encontré a Dios que tenía dos velocidades por las que el mundo pasea. Al final, después de haber vivido insatisfacciones y desengaños todavía me queda esperanza. Estoy solo, pero sigo haciendo cosas hasta lograr que la consigna sea Un mismo sol para todos. Ese niño inocente que fui murió o se transformó en otra persona, que a veces mal, otras veces bien, ha ido por el mundo a trancas y barrancas. Lo que sí soy es leal a mí mismo, y a otros compañeros que no diré, la vida nos ofrece una ilusión, después una sorpresa y concluye en un desengaño. 

Capplannetta y el mundo feliz

Hay gente que le resulta la vida fácil y dan consejos como el que te regala un trasto que no usaba. La vida es dura para todos, y digo bien: para todos. ¿Podemos pensar que para algunos la vida es más fácil para ellos que para los demás? Yo creo que no. Porque aquel que no sufre por una cosa, sus pesares, al fin y al cabo, son de un enfoque distinto. Yo me creía el rey del mundo, como tantos y tantos adolescentes, pero el mundo es un lugar indómito, no tiene reinado. Yo puedo dar las gracias, sinceramente lo digo, por haberme tirado a la mala vida de las letras. A otros les puede dar por otras cosas. Mi padre, por ejemplo, leía y tenía muchas ganas de aprender, pero se casó, se interesó por el fútbol, la petanca, coger bolets, cogía espárragos trigueros (silvestres) y también le gustaron por un tiempo los pájaros de mesa. Mi padre es un enamorado de la naturaleza, hasta tuvo un huerto precioso y cosechaba bastante. Mi madre no gusta de naturaleza, tampoco de la playa, tengo unos padres sencillos, aunque mi madre es como un boxeador, siempre preocupada en perder peso, llega el verano y la Navidad y gana peso, y otra vez a dieta, digamos que tiene mucha fuerza de voluntad. Y no es por fardar, pero mi madre se preocupa “demasiado” de mis hermanos y de mí. Para ella la vida son sus hijos. Para mi padre también, aunque le gusta ir a la suya. Mi madre se cuida mucho, y salen el matrimonio a pasear casi a diario. Pero volvamos al asunto en cuestión. Para mí la escritura es algo más que un tic. Es lo que yo llamo a veces “mi tabla de salvación”, ya que naufragar, hace tiempo he naufragado. Pero no me puedo quejar. Sigo en la brecha, y quiero, en este blog que les presento, envejecer como el buen vino. Me quedan etapas por escribir, por ejemplo, la vida de ahora, que no es fácil, cuando salga de la boca del lobo quiero leer, leer mucho. Soy reacio a los brindis al sol. Aunque es mejor no hacer planes a largo plazo. Dios se ríe de ellos. En fin. 

Capplannetta escritor

Tengo muchas cosas que decir ante la dificultosa afición a las letras. Hay más escritores que lectores. Y muchos escritores tienen la desfachatez de que les lean sus textos, pero ellos no leen a nadie. Yo ahora estoy viviendo un momento de desequilibrio emocional. El mejor ensayo que puedan encontrar sobre este tema es de Gabriel Zaid, en su obra Los demasiados libros. Sin duda sus ensayos son una base descomunal de datos y cosas que desconocía. Lean a Gabriel Zaid, mexicano y sin rostro que ponerle. Otro escritor que me está gustando mucho es Jorge Carrión, en efecto este escritor además de ser un divulgador, también es un escritor sin miedo a las masas, y si éste escritor está teniendo suerte publicando su obra, es un escritor a la vanguardia de los nuevos avances tecnológicos, literarios y me encanta su programa Solaris, ensayos sonoros. El programa es innovador y espero que no se acabe durante años. Es un programa fresco, donde aprendes, donde se recomienda bibliografía. Jorge Carrión escribe desde el New York Times pasando por el Paris Review y también en el periódico español La Vanguardia. Yo hay momentos que lo leo y lo escucho y quisiera ser como él de mayor. Pero me miro al espejo para encontrarme con la gran imagen de que soy un aficionado y él es un profesional. Pero no me importa. Se escribe porque no hay otra razón más directa de pensar en lo que se dice, aunque también sea literatura lo que no se dice. La verdad es que me siento más libre ahora que no me conoce nadie, y si llegaran a conocerme ya tendría que tener que trabajar para mejorar. Cosa que me atrae por la pasta ofrecida. Hay cánones que resultan un coñazo. Primero es divertirse leyendo, después escribiendo y luego intentar crear para ti aunque también se debe pensar en el lector. El lector lo es todo. Con respecto al lector debes de ejercer de guía en el camino narrativo y poético. Al final el esfuerzo será recompensado. Ya no por los Reyes de Suecia, sino por los grandes lectores que, ahora con las recientes tecnologías, tienen mucho donde seguir. Por supuesto ahora con interés se abarca notoriamente en la literatura. Pero se debe leer, escribir o crear desde el enamoramiento que la gran verdad obsequia, “el conocimiento”. Ese es el verdadero legado, el que vale la pena y que se perderá como lágrimas en la lluvia

Capplannetta pone en duda

Esta semana pasada escribí dos veces el mismo post que hablaba de la amistad. Y nada más tengo que decir que el único amigo y enemigo leal que tengo soy yo mismo. Cuando digo que pongo en duda es verídico. Pongo muchas cosas en duda respecto a la amistad, ya que la amistad no se basa en una ayuda económica, o en un consejo que no me sirve de nada, ya que mi naturaleza es totalmente distinta a cómo te la pintan esa gente que te dan sus consejos. Consejos que son gratos, pero no guardan ninguna empatía con respecto a mi persona. La amistad es un tema muy delicado. No puedo decir y autodenominarme como un gran amigo, pero es que los demás tampoco. Poner en duda la amistad es, de alguna manera, la certeza de que esta no se obtiene. Los buenos amigos son leales, no se traicionan, ni tienen un mal gesto, o una mala mirada, cosa casi imposible, ya que cada uno va a la suya. La naturaleza de uno puede que no sea igual a la naturaleza del otro, pero tratar de romper ese vínculo es poner la primera piedra para construir una buena amistad. Hay momentos en la vida en que no valoramos la amistad sincera, y una vez bien cimentada y construida se debe cuidar con gran sinceridad y sin obcecarte con comparaciones que siempre resultan odiosas. Hay amigos que son como hermanos, y existen hermanos que son leales amigos, como también hay amigos mejores que hermanos. (Repito) Cada uno va a la suya, y la amistad no se paga con dinero ni ninguna prebenda que destaque algún interés entre amigos. Valorar la amistad es Bíblico, es algo que Jesús Cristo ya dijo con gran verbigracia y con gran lucidez.