Capplannetta y el desvío

Cuándo vamos camino a Torre-Romeu mi padre, incluso mi madre, giran en el desvío camino a la estación de Renfe Sabadell Centro, aunque éstos den más vuelta de lo habitual. Yo le pregunto a mi padre: —¿por qué dais tanta vuelta? ¿Por qué no vais por la Salut que llegamos antes? Y mi padre responde: —Por qué me dan miedo las curvas. Y yo no creo que sea esa la excusa verdadera. Yo creo que es porque camino de la Salut se encuentra el cementerio municipal de Sabadell. Y es allí, precisamente allí, donde están enterrados mis abuelos paternos, también los maternos, y mis tíos (recientemente fallecidos) y un primo. Debe ser duro para ellos pasar por delante del cementerio, dividido en dos partes (el viejo y el nuevo) y a ellos les resulta doloroso. Eso me hace pensar en lo efímero de la vida. En lo poca cosa que somos. Deberíamos querernos y respetarnos más los unos a los otros.

Yo no quiero ser enterrado en el cementerio municipal de Sabadell. Yo quiero ser incinerado y que entierren mis cenizas en un oquedal. En un oquedal cercano a un río. En Sant Llorenç de Savall, o en las Arenas. Allí, justo ahí, fui feliz unos momentos. Allí, bañándome con mis amigos en la profunda agua quieta sin la fuerza devastadora del río. Justo allí fui feliz del todo. Y que cuando vayan al oquedal junto al río sean felices como yo lo fuí. No pretendo dar lástima ni pena. Tan sólo pretendo que piensen que les invito a la felicidad que yo un día le brindé a la vida. Porque sí. Me causa lástima el gran desvío que hacen mis padres por no pasar por en medio del cementerio. En fin, así es la vida.

Capplannetta sigue en este puto mundo

Capplannetta sigue en este asqueroso mundo pero muy poca gente lo quiere. No, no voy a derramar lágrima alguna. Quizá derrame mi eterna desgana de seguir habitando éste inhóspito mundo donde no vale la pena casi nada. Los fulanos, los menganos y los zutanos todos se empetan sus anos. Y se cambian la chaqueta según les convenga. Los mindundis se empeñan en ser amos del mundo, y son ineptos titirimundis. Los viejos sabios, que todo lo saben, no saben que la vida nadie sabe como acabará con él, y no la muerte, que nos lleva al patíbulo como ciegos con un perro lazarillo. Sí, eso, Lázaro de Tormes escribió su propia biografía y tuvo Los Santos cojones de llamarse anónimo. Como si dejara la vanidad como una puta cansada de darle bola a los esclavos del deber. Sí, sigo en el mundo. Y no me pienso ir. Voy a seguir en él hasta que caiga rendido como un desmayado. Como un exhausto Fausto detrás de Margaritas acompañados de Mephistofeles ditirambos y malintencionados. Que buscan su sombra en la sombra. Que buscan una micra de veneno en los días por venir y en los porvenires idiotas. No creo en este mundo. Dios me ha hecho una putada. Y no me quejo por pendejo. Me quejo porque soy un niño y un viejo. Me río del mundo, porque ni él es eterno. Ni la luz del sol. Y la luna será una oscura incógnita, como acostumbra a serlo. Y no me digáis que la esperanza es lo último que se pierde. Por que yo la pierdo tantas veces que ya no la espero, ni creo en ella. Este mundo es una patraña. Capplannetta, acude a un psiquiatra, te sugerirán las remilgadas señoritas que viven ansiosamente buscando a su top 10. Y se equivocó la paloma, se equivocaba.

Capplannetta malpensado

Mi abuelo materno siempre decía algo que siempre recuerdo: —Piensa mal y acertarás. En El Padrino dice el gran Marlon Brando: —Las mujeres y los niños pueden confiar, pero un hombre nunca. A mí la vida me ha hecho seriamente desconfiado. No me fío ni de mi sombra. Puede que la frase de Vito Corleone suene a misógina, pero es certera, porque hoy en día y con las cosas que ocurren ni las mujeres ni los niños pueden ser confiados. Siempre, o casi siempre, hay una mala intención. Pero la vida es así. Se engaña y se seguirá engañando porque el ser humano es así. Malintencionado, mezquino y no es casual que el mundo sea un caos de mentira y falsedad. Yo confié en amigos, en mujeres y gente indeseable, pero este mundo carece de ética y buena fe. Y en un lugar como es España la picaresca y el engaño han hecho de un país una cruel realidad.

De niño recuerdo que yendo a un campo de tiro al plato en bicicleta, mientras estaba en verano con unos tíos, un demente trató de abusar de una prima mía. El demente del que hablo era una persona mucho mayor que nosotros dos y mi prima lloraba, ¿qué podía hacer yo ante tremendo manganzón? Así que decidí ir en busca de mi tío y contarle lo que había sucedido. Se lo conté con pelos y señales y en ese mismo instante llegaba mi prima llorando con la bicicleta. Mi prima, la pobrecita se defendió como pudo ante tremendo animal. Después comiendo, lo recuerdo bien, se rieron de mí cobardía al no plantarle cara al hombre enfermo. Mi tío fue a darles las quejas a sus padres. Es algo que no pude evitar. Por miedo, por cobardía, sí, pero yo también era un niño. Y muy poco o nada podía yo hacer. Es algo que desde entonces me hizo más atrevido, aunque de mentirosos y de cobardes todos tenemos un poco. Con el tiempo la niña se hizo mujer. Y yo me hice un hombre. Y recuerdo ese altercado con vergüenza a la vez que con cierto regomello, ya que tal vez pudiera haber hecho algo por mi prima. No sé. Ante ese gigante ya adulto ¿qué podía yo hacer? ¿Tirarle una piedra? Nada de eso. Eso me hizo desconfiado y otras cosas acaecidas en mi adolescencia agravaron mi desconfianza.

Capplannetta: Cap de turc

No todos somos longevos. Algunos mueren ahogados en el naufragio seco de esta vida beligerante. No vale la pena ser malo, el crimen no compensa. Cuando escogen al cabeza de turco no hay marcha atrás. Ya que su naturaleza la conocen hombres y mujeres ancestralmente como una herencia que se cuenta de manera oral de abuelos, padres y nietos. Los consejos son dignos de quién experimenta viviendo. Vivir para contarlo. Experiencia en sinsabores. La juventud es comer empezando por el postre. Lo he dicho tantas veces que en todas las tristezas está grabado a fuego. La vida es corta, suena a tópico. Pero es cierto. Cuando acabe el contrato que tengo con la editorial Vitruvio en mi novela poética Cibernética esperanza la pondré bajo dominio público. La muerte está tan presente en mi vida que me hace preguntarme, para qué el dinero, para qué la gloria, para qué la venganza y el rencor. El motivo de poner mi novela en PDF bajo dominio público es porque quiero decir al mundo lo efímero de todo aquello que queremos y que se va para nunca volver. Estoy triste y cansado y no lloro porque los chicos no lloran, tienen que pelear. ¿Dónde se fue nuestro amor? ¿En qué momento se vació el cariño y los besos por sorpresa? Somos tan egoístas y vanidosos que no reparamos en los pequeños detalles. La vida me ha enseñado a conformarme y dejar la ira fuera de mi vida. Ser cabeza de turco no es fácil. Todas las preguntas llevan a las mismas respuestas que hace un siglo, dos, o los que sean. Si yo pudiera retroceder iría a verte y te besaría. Como un beso de amor sagrado. Desoí las advertencias. Desoí los interrogantes. Desoír es por costumbre mi mejor defecto.

Capplannetta y la llaga incesante

En el pensamiento tengo una llaga con la que me tapo la cara. También mi vida precaria me causa dolor de llaga incesante, bajo los estrictos y puntuales pagos que se adjudica la banca. En la cárcel por tener deudas no me van a meter, pero estoy en una cárcel, ya sea de traslúcido cristal o de metraquilato. La espiga se alza por encima de nuestras posibilidades, y eso, es otra llaga que mata a la gente de hambre. Los buenos amigos no son solamente quienes te presten dinero, sino que trasmiten la esperanza del generoso hombre que renuevan la arcilla de Adán. La vida sencilla y con plenitud no conoce llagas. Llagas, las de los trabajadores, las del marinero, las del obrero. Porque entre sus días se despiertan somnolientos y devorados por la antigua manera del interés al 13% para gente como yo que es un 1%. ¿Quién es el genio que inventó los intereses? De verdad, los inventó el monstruo asqueroso del dinero fácil. De ganar, porque el dinero es un vicio repugnante para mí y para casi toda la humanidad. Se aprende de cifras con el contable, se moja el dinero parapléjico aunque volátil como un pájaro repleto de piojos. Se aprende las sumas y restas. Poco se divide, pero hay millonarios que multiplican ceros. Malditos hijos de perra. La Navidad es aberrante, la religión no hace a la gente buena, el ahorro es imposible, y en los supermercados se vende la vida ahorcada de los patíbulos y los barrotes de acero del código de barras y la manía asfixiante de almacenar. Este mundo es mío y tuyo, o quizá no pertenece a nadie, pero está tan sola la bola azul, la supernova esférica e inmunda de este mundo sin apetencia. No nos dejan ser lo que somos, pero puede que sea leyenda urbana.

Capplannetta en el pueblo donde nunca pasa nada

Me fui a un pueblo tranquilo, andaluz, de noche abrían sus pétalos el jazmín y la Dama de Noche. Un aroma que no quiero olvidar. Era un pueblo en paz; en romerías y fiestas populares la gente (incluido yo) bebe demasiado. Hubo armonía, hubo paz, hubo ratos de siesta y sosegado pueblo de casas blancas y tantísima Andalucía. Hubo armonía y tranquilidad hasta que llegué yo. Llegué desde la Barcelona camino de hacerse parque temático, o una caricatura satírica por su afán por la filantropía. Filantropía es por los extranjeros, mochileros y demás bazofia cosmopolita que te deja impreso los borrachos y turistas en posesión de las Libras. Llegué al pueblo, me confundieron, me despreciaron, lo lamentarán un día. Empezaron a pasar cosas desde mi aparecida. Soy un extranjero donde nací y soy extranjero en Andalucía. No creo en nacionalismos ni en las patrias putas de esta España mía. Fui disgusto y fui suceso, fui un borracho en este pueblo de la Sevillana fría. Mis padres son del sur y al sur acudo sin perder el norte. Perdí tanta lucidez y tanta sintonía que me puse a cantar a diario el himno de la alegría. En este mundo hay embrujo y gente sencilla. Pero también hay caída libre sin paracaídas. En este pueblo al norte de Sevilla camino de Extremadura. En la sierra, se respira la lucidez y la oxigenada melomanía. Fiestas populares, diversión y algarabía. Esperaré el momento idóneo para frecuentar a alguien que quiera como yo desearía. Sevilla es beata y muy española. Sevilla es el recreo de madrileños y otras gentes que la quieren calurosa con guasa y con chulería. ¡Ay! Sevilla, ¿cuándo volveré a verte? Sé que al menos todavía cruzaré la bella Almería y me proclamaré sultán de nevera vacía. Poco a poco mientras quede luz todavía.

Capplannetta y el Negro de Banyoles

En la cara siniestra que nos quita la vida suele haber una víctima y una falsa realidad. ¿Se acuerdan del Negro de Banyoles? Estaba disecado en un museo repleto de polvo y extrañas maneras de enseñar. Habría que preguntarle al taxidermista si disecó a un hombre o un animal. Habría que preguntarle al director del museo si tenía la conciencia tranquila cometiendo crímenes a lesa humanidad. De África se ha escrito mucho bajo el influjo de blancos atiborrados de prosperidad. Pero ahora quienes hablan son los africanos con su mirada profunda, con su biblioteca universal. Tener en un museo a un africano disecado es aberrante. Pero allí iban los niños de excursión a contemplar la supremacía y a ese hombre-persona-humano ¿cuándo fue su cautiverio y cuándo perdió la esperanza que dejó atrás? ¿No es racismo un africano disecado o que te llamen “negra” como a Victoria? También trajeron a Copito de Nieve desde la selva de Guinea Ecuatorial, en el zoológico no hubo jamás una persona, pero mucha, demasiada cautividad. Quizá sea como aquella leyenda urbana o el film holocausto canibal. ¡Uy! ¡Qué miedo! Ser antropófago no es malo, tampoco embalsamar a Lenin, lo malo es ese aire de superioridad que se da la gente que padece complejo de inferioridad. Ni chicha ni limoná. Hoy en día las leyendas urbanas se han convertido en una realidad. Hay negros más inteligentes que algunos blancos, se me vienen a la cabeza unos cuantos, pero ninguno, y digo bien, ninguno ha disecado a un blanco o un Bola de Nieve a la par de su piano; como también a Nina Simone y la mejor versión de la canción Strange Fruit que subraya el aire de superioridad que es pura ignorancia. El anciano africano cuenta historias de blancos que explotaban sus riquezas, los niños con asombro escuchan el relato. ¿Se han preguntado por qué África sangra? ¿El sabor a sangre es el comienzo de la gran mixtura? Hace cien años se mofaban, humillaban y trataban como fieras a los africanos. Hace quinientos años empezó la masacre en América. ¿De verdad creen ustedes que la superioridad existe? Ahora podemos trabajar juntos, anteriormente la ceguera asesinaba.

Manifiesto del Movimiento Aftertrap

MANIFIESTO DEL MOVIMIENTO AFTERTRAP

(Pros y contras)

1) El movimiento aftertrap es un movimiento de literatos que anduvieron en las drogas (o no) y ya las han dejado (o no). Se aceptan drogodependientes escritores o poetas que estén en proceso de rehabilitación.

2) El movimiento aftertrap de momento solo dispone de dos miembros.

3) El movimiento aftertrap se fundó hoy, día 30 de noviembre del 2022.

4) También se aceptan aquellos enfermos psíquicos escritores o poetas que padezcan o sufran la estigmatización debido a la mala fama del que acude a los centros de Salud Mental. Y a los que escriben sobre todo lo aquí dicho.

5) Los escritos publicados en las webs/blogs abajo insertadas de este manifiesto citadas serán de Copyleft o de dominio público. Nos referimos a artículos o textos como reseñas literarias o artísticas y también ensayo.

6) Las tertulias se harán virtuales y de manera esporádica.

7) El movimiento aftertrap es apolítico y no hace apología de las drogas.

8) Los fundadores del movimiento son Margarita Bokusu Mina y Cecilio Olivero Muñoz, alias, Capplannetta.

9) El movimiento aftertrap es un movimiento que defiende la libertad de los pueblos y el compromiso social hacia outsiders (marginados) y Losers (perdedores).

10) Los participantes que se agregan al movimiento deben saber que no es una secta, sino todo lo contrario, es un movimiento literario y artístico del que se puede desvincular en el momento que vean oportuno.

11) No creemos en ninguna religión ni en el adoctrinamiento en política o cualquiera de las diferentes religiones, que respetamos.

12) Somos un movimiento sin ánimo de lucro. Aunque se aceptan donaciones y mecenazgos interesados en nuestras capacidades creativas.

13) Los seguidores del movimiento deben ser poetas o escritores de cualquier género, ya sea masculino, femenino o cualquier tipo de preferencias en la sexualidad.

14) Respetamos y aceptamos a todo tipo de gentes, ya sean de otra raza, nacionalidad o idioma.

15) Las webs/blogs abajo citadas son las de los fundadores. Si algún escritor o poeta está interesado en el movimiento aftertrap y dispone de web o blog podemos incluirlo.

16) Si no están de acuerdo con algún precepto o punto del manifiesto pueden hacernos una crítica si así lo desea. Pero que sea constructiva.

17) Somos un movimiento independiente que no cree en ningún partido político, e incluidas religiones, es decir, buscamos gente de mente abierta.

18) No es movimiento sexual aunque se respete la sexualidad de cada cual.

19) Este movimiento no se hace responsable de opiniones negativas que pudiera tener algún integrante.

www.capplannetta.com

www.lioolimixturas.com

www.nevandoenlaguinea.com

http://margaritabokusumina.blogspot.com/

http://cuadernodebidaxune.blogspot.com/

Capplannetta y los ruidos del silencio

Me chirría el murmullo de los escondites aledaños al fracaso de mi oído y la somnolienta calamidad. Me frecuenta la gran verdad para que me digan que huyo con mi desnudez por las calles del miedo. Siento el ruido de las cerraduras en las cárceles de la memoria colectiva. Tengo tanta fe en el ruido invasor que dormito en las pupilas del sueño. Me cobran intereses por números rojos o por deudas con retraso. Hace años que dejé de ser silencio invisible. Y todavía aún recuerdo la muralla de Nicolás Guillén y la pared donde tramito mi credibilidad increíble. Me niegan la mayor porque soy un esclavo de los ruidos y ciego ante el mundo tan difícil y precario. No vivo en el pasado. Soy la puerta fría que no se abre jamás y las patasdecabra arrancan de un soplo el elemento leguleyo de la sequía del psicótico. Tengo la enfermedad del siglo que viene, aunque creo que se adelantará medio siglo y cuatro lustros. Llevo la muerte como una paloma negra sollozando en el verano sudoroso de los terrados. No creo en la muerte del alma, ya que la energía ni se crea ni se destruye, tan solo se transforma. A quienes le curen mis palabras le compensaría con la alegría escalofriante del corazón limpio. No quiero que lloren por mí los niños del soñar del primo lejano. No quiero soñar con el matagatos idiota y con él abandonado Peter Pan, pues me marcharía como Marco a buscar a mi mamá. Pero cada episodio es una decepción que se hace flácida de tristeza. Los hermanos no se pelean. Los amigos se dan la mano sucia para hacer las paces. Mientras el travelling se desliza por los exteriores-noche que tanto disgusta a los actores de reparto.

Cibernética Esperanza_