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Capplannetta and LiooLi

El logo de LiooLi es el final y el principio de una nueva etapa. Una nueva etapa donde a partir de las os se lee aceite en catalán y aceite en inglés. ¿Aceite de oliva? ¿Petróleo? ¿oro negro u oro verde? Verdinegro. ¿Qué significa el logotipo? La c de copyright o copyleft está boca abajo, también la € de Euro. Que en definitiva es cibernética esperanza. ¿Han perdido ustedes la esperanza? La esperanza sin esperar ya nada. La esperanza que pone larvas en el subsuelo, en el reino subterráneo donde una vez allí ni las ratas huyen de ti. Dos os unidas son un infinito colosal. Ambivalencia, ambidiestro, ámbitos nuevos. ¿Tienen ustedes secretos desnudos en el invierno y en la calle? Si no hubiera una Pangea global sería el mundo una represalia por la espalda. Ir a Nueva York y esperar la indiferencia del Maremagnum de multitudes. ¿Quién ha visto la muerte o quienes han visto a Dios? ¿Han visto ustedes su propio funeral? ¿Quién es Dios? Lo busco en mi corazón y me lo traen personas que no se quieren los unos a los otros. Infinita galaxia contempla el cosmonauta. La verdadera paz de los ángeles, el yugo del esclavo de la tierra. Sombras de la nada. La esclavitud de los secretos y el relámpago antes de una tormenta. Soliloquio perpetuo. Periferia de capplannetta. Soy de puro amor.

Capplannetta en la calle desencanto

Este 2023 viene con novedades y luchas a la postre bien logradas. La derrota siempre me ha acompañado, hasta el hecho de decir seguro ¡Basta! No conoces nunca a una persona que admirabas hasta que te hace desencantarte como con un desencanto inesperado. Me he propuesto poner cibernética esperanza en la tienda de Apple libros gratuito (iBook-Store). Cuando en ese libro tocas temas que incumben a terceras personas y, estas personas están sufriendo en un duro momento, no se puede hacer caja ni hacer leña del árbol caído. Recuerdo una frase que decía muy a menudo: —No es amor al chancho, sino a los chicharrones. Y así es todo. Los poetas, esos que se están cargando la poesía por mera comodidad, son también unos burócratas meapilas con intereses creados, y grandes amantes del dinero. La poesía rimada es cacofónica, pues bien, ya ha pasado de “moda” aunque ya no se rime con la falta que hace esa cadencia candente de la rima metafísica. Las canciones la mayoría riman. Lo que no riman son los sentimientos de cada cual, y el sentir de muchos contra los nadies. Cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Yo estoy algo cansado de ir detrás de editores y hacerles la pelota. Cosa que no merecen por mi parte, a raíz de ahí su soberbia y su prepotencia. ¡Ya Basta!

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Capplannetta y la videocracia

El fascista y magnate de los medios casposos, también llamados televisión basura, Silvio Berlusconi, es un empresario de éxito y antiguo presidente de la república italiana. Eso ya se sabe, no es nuevo. Pero sus tentáculos llegan hasta más allå de las fronteras italianas, por ejemplo en España. Telecinco, también del pack de la empresa Mediaset, es lo más rancio de la parrilla de programas en horarios intempestivos y a cualquier hora. Ya se acabó la televisión de calidad, salvo RTVE PLAY, todo se ha politizado o es prensa amarilla que salpica a los telediarios inclusive. Se han cargado al periodismo de calidad, al periodismo imparcial.

Hace años vi una película documental sobre la “videocracia” más aberrante, tanto en Italia, como en otros territorios de la vieja Europa. Por ejemplo, en España administra o preside la televisión de Mediaset Don Paolo Basile, productor de cine para la wikipedia, y defensor de la telebasura por antonomasia, cree que dando al público amarillismo y oropel barato puede tener a la opinión pública distraída, y con aquello que decía alguien de la vieja e imperialista Roma: al pueblo denle pan y circo, para tener a la plebe distraída y no dé lugar a la reivindicación siendo un país de analfabetismo habiendo ido al colegio. Por que Basile y su jefe, Silvio Berlusconi, opinan que la televisión es un electrodoméstico que si no te gusta lo que ofrece lo apagas y listo. Y eso no debería ser así. La televisión debe ser educativa, divulgativa en ciencias y humanidades.

La televisión debería ser como antes lo fue. Pero eso se ha perdido. La mejor televisión, la que a mí me fascinaba, es la de los ochenta, ya en los noventa empezó a degerenarse. Al público denle pan y circo, y en los tiempos de ahora, se conforman con el fútbol y los programas casposos. Aunque, por suerte, todavía existe gente que va más allá. Que tiene inquietudes. Dicho esto por el gran comunicador ya fallecido Jesús Quintero. Sin lugar a dudas, El Loco de la Colina sabía más que los ratones coloraos, sí.

Capplannetta & Maggie

Tengo una suerte predicha bajo las estrellas fugaces. Mi destino eres tú y el norte hacia el sur que mantengo en mi camino. No prometo dañarte, porque puede que te dañe sin quererlo. Cada vez que veo tus ganas de dejar la esclavitud recuerdo a los agraciados con un premio, una publicación en una editorial grande, un preámbulo de luz al compás de los éxitos, ya que pueden ser fugaces y efímeros, o plantarse como un árbol de raíces profundas, agarrándose al mundo, e improvisando un fruto. Eres tan terriblemente hermosa que cuando sonríes tengo miedo, tengo miedo de plantar sombra sobre tu alegría, no, no quiero que sufras. Hoy es ya domingo, y cabalgamos solos por las playas de invierno y los solitarios peregrinajes a los vacuos recuerdos, y al empuje de una entrada al carnaval del sueño sexual. Yo soy Capplannetta y tú Maggie, somos dos tristes con una alegría desplegada en el futuro. No nos hablemos más del pasado, que el pasado ya no es pisado. Levitamos de noche cerrada y de jóvenes nos rompemos a besos. Cada día existe una manera nueva de ver la vida, la vida de cerca y la de lejos. Las cosas desde algunas perspectivas distintas se disfrazan ante los ojos inocentes que miran. Repasamos la ignorancia de los peces resbaladizos, no podemos cogerlos con las manos, sin embargo, existe tanta tentación en los frutos madurados al sol que yo podría creer en ti como si nacieras de nuevo. No guardo pan para hoy y hambre para mañana, seré como un cuentagotas, una cartilla de racionamiento, una farmacia que te dosifica las pautas. Seré un astro sin ser luz. Un espejo de fuego en el que tú te mires y yo sorprendido te arroparé en calentito amor.

Capplannetta y la poesía

Muchas veces los que nos dedicamos a la poesía nos hacemos la pregunta reina. ¿Para qué sirve la poesía? ¿Qué nos empuja a escribir? Y yo me contesto sólo y me digo, no me da dinero, me genera trabajo y me supone sacrificio. Soy un verdadero amante de la poesía. Creo, que la poesía en especial no sirve para nada. Los poemas pasan desapercibidos para la mayoría. Muchos no leen ni un cuarteto octosilábico. Sin duda tiene un público reducido. Es más, la poesía sólo la compran poetas o escritores. Escribiendo poesía no llegas a la fama efímera ni a la gloria que desaparece de la memoria de los hombres. Es más, dinero tampoco da. Sin duda es un sacrificio. Un sacrificio como una cáscara de plátano. Vacío, inútil, consigue del poeta su peregrinaje, su exhibición y su camino repleto de peligros. El nepotismo, el hecho de ser premiado, ya que las editoriales no arriesgan. Si no te promocionas en presentaciones y recitales no vendes. Si no vendes no serás más que un lastre para la editorial. Normalmente venden poesía aquellos que conocen a mucha gente. En mi caso, tengo miedo escénico, y tiemblo de nervios. Antes no me ocurría, pero entonces yo tenía inocencia inmaculada y una novísima luz en mi mirada. No, no soy derrotista. Llevo en esto muchos años ya. Y siempre me hago la misma pregunta, ¿tanto sacrificio para qué? Quizá espere al gran mecenas. Al rico o rica señor o señora que crea en mí. Pero la poesía no alimenta, no es nutritiva, es un cantar del alma pura. Se puede decir que la poesía sólo nos sirve a unos pocos. Admiro a los grandes rapsodas. El escritor es un solitario, pero un poeta es un mártir. El poeta cuando está en pleno naufragio no es buen escritor, ni puede fingir, y solamente se puede entender que un poeta es como una carrera de fondo. A veces tienes flato si no tienes la respiración adecuada. Otras veces se te seca la boca y debes enjuagarte la boca con agua pero sin digerirla. Y otras veces abandonas antes de llegar a meta. Pero lo único que puedo decir es que la poesía es una especie de medicina para el alma. Es del perdedor la lucha, la del ganador es el motor. Si caes te levantas y si pierdes hoy tal vez mañana sigas en la brecha.

Capplannetta y su playlist

Tengo acceso a un repertorio de diferentes músicos que me crean sentimientos variados. El repertorio o playlist es variado, como yo lo soy, ni mucho ni poco, la mitad. En esta playlist tengo desde Los Chunguitos a Loud Reed, desde Iggy Pop a Chavela Vargas, desde Marilyn Manson a David Bowie, y así toda la playlist. La considero la banda sonora de mi vida. La he titulado Música-Amiga especial, pero después lo cambié por cibernética esperanza– Capplannetta ; el título anterior es en homenaje a la canción de The Doors When The Music”s over, es un capricho para melómanos. También para gente comprometida con los ideales puestos en alguna causa en la que merezca la pena ser activista. Es un homenaje a músicos españoles o de habla inglesa, también hay algún tema en portugués y francés. Me ha ocupado reunirla unas tres horas. En un principio prefiero antes oír música que ver la televisión. Pero la televisión ha dejado hace tiempo ya de fascinarme. Ahora busco algo más. Voy más allá desde mi atalaya de aficionado a la buena música, sea ésta del género que sea. Me considero alguien con un mundo interior rico y plural. Degusto tanto canción en habla hispana como africana, y por qué no, también en catalán incluso. La riqueza musical te define.

Capplannetta y los expertos (Influencers)

La palabra producto, proyecto y experto me dan un poco de grima. Suelo evitar usarlas, pero las uso cuando es preciso. La que no uso apenas nada es la palabra “expertos”. Expertos de qué y para qué. Influencer se hacen llamar en la era postmoderna. Influencers o expertos, tutoriales y directos, maestros de la cibernética aplicada a la tecnología. Hay miles de chupatintas expertos que te dicen que te enseñan a escribir cuando el hecho de ser un escritor se alimenta de lecturas y escribiendo el género literario que se domine. Y a medida que el tiempo pasa vas creciendo como escritor, aunque nadie es experto en escribir, al igual que nadie tiene la mayoría de edad literaria. Los expertos son escritores que no han ganado ningún premio importante, quizá alguno de provincias, pero no de relevancia envidiable. Los expertos suelen ser unos enteradillos que saben de mucho un poco, en lugar de poco mucho. Un experto no enseña, ya que su éxito no es nada nuevo, y tal vez no tenga claro que la literatura es un proceso que cuenta en el tiempo y narra según sea su experiencia. Tengo amigos que escriben bien y entienden bien el mundillo literario. Yo rehuyo de los expertos, quizá sea porque yo me considere un aprendiz del siempre, y no intento ser experto de nada, ya que puedo caer en la petulancia o la pedantería. Que para el caso son la misma cosa. Cuando un experto roza la epigonía, cuando el pretexto es una oscura megalomanía, cuando el experto sin cátedra ni maestría interpreta en el diván su triste psicología. El experto se escapa de vanguardias y de modas e innovaciones de la escritura. Que crean en tu obra es el primer pilar de la primera piedra hacia los cimientos de una carrera como una maratón de por vida. Somos lo que hacemos, no lo que queremos. Yo puedo ser un perfecto escritor que escribe sin faltas de ortografía, pero si no hay una idea, si no existe la semilla que se abra entre el Parnaso de lira y pergamino, entre corona de laurel, no doy la razón a los premios. Doy la razón a la humildad y a la sencillez. Ser cercano, ser sencillo y a la vez creer en ti mismo, en tus aptitudes literarias y en la manera de enfocarlas, serán la clara virtud que (repito) se adopta con el paso del tiempo.

Capplannetta and The New Technology

La tecnología está prosperando tan velozmente que ya estamos esperando el primer ordenador cuántico. La tecnología se basa en facilitar la vida al ser humano, y ya se puede decir que la humanidad es transhumanista. Estamos en proceso de reciclaje ante la nueva igualdad entre hombres y mujeres, y pronto dejaremos el machismo y el feminismo apartado en el armario, y la opción sexual ya no será un monstruo de peluche con el que asustar a la legión de gente LGTB. También se habla de un planeta B con esperanzas puestas en Marte. Y la tecnología medicinal, hoy por hoy, es una realidad. El Internet de las cosas, la cibernética, el pangeismo, la biorobótica, la tecnología transhumana, los microprocesadores, los ordenadores cuánticos, y otras cosas que se fusionarán en un ensamblaje perfecto que es la medicina humana con la fusión entre lo animal y la tecnológica ambivalencia. Todas esas cosas hoy en día son ya una realidad. Nuestra versión de ver un código entre unos y ceros, será fåcil darle la vuelta al calcetín para entender los vericuetos de esta trasformación milenial. Los niños, algunos, son otakus empedernidos, hackers precoces y Pro en versión postmoderna. Los niños y las niñas del futuro tienen varios frentes abiertos. Ya no sólo entrarán en juego las máquinas, también se extenguirán los analfabetos informáticos que han sido tan valiosos desde la tradición oral de la vida y la educación clásica tan enriquecedora. Para eso tendríamos que poner nuestra mirada en la materia renacentista hasta pasar por la revolución industrial aparecida en las islas británicas como la última, o digamos mejor, la próxima revolución industrial que tendrá a Africa en un futuro inmediato. Todo depende de cómo se planteen cosas necesarias como la infraestructura y políticas comprometidas con el Progreso. La mixtura es el futuro.

Capplannetta-mono zero

Hoy hace diecinueve días exactos que dejé de fumar. No ha sido fácil. Nadie ha dicho que fuera fácil. Pero ya no tengo mono o síndrome de abstinencia. Los únicos resquicios que me quedan del tabaco son recuerdos fugaces en según qué momentos puntuales debido a la costumbre. Por ejemplo, después de la ducha un cigarrillo mentolado, después de comer un cigarrillo rubio, y al levantarme. Pero es muy difícil el día a día sin tabaco. Sueño a veces que fumo, otras veces me dan ganas de ir al estanco, pero así como estoy lo llevo bien. Me levanto con garraspera y dicen que es normal al dejar el tabaco. También me ocurre que me desahogo con la comida y, la verdad, no quiero engordar. Estoy buscando la manera de no acordarme del tabaco debido a que en momentos puntuales (repito) me apetece un cigarrillo. Sí digo la verdad, el tabaco me gustaba. He fumado mucho, y no debo bajar la guardia. Volver al tabaco es un gran paso atrás. Además, los fumadores son tratados como apestados allí donde éstos van. Hay una doble moral en torno al tabaco, el alcohol y el juego. Llevo fumando desde los trece años y ya era hora de dejarlo. A la mitad del proceso me daban fiebres y un mono del que me libré teniendo algo de voluntad, tengo chicles y caramelos de eucalipto, pero repito, donde más me decanto es a la hora de la comida. No soy hombre de bares, tampoco de drogas, para mí dejar el tabaco ha sido un acto necesario y todo un reto. Es curioso que los que más se quejan del tabaco sean antiguos fumadores. Los que nunca fumaron ni entienden el sacrificio de dejarlo, y los que dejaron el tabaco creo que están en contra del tabaco por pura hipocresía, ya que cuando ellos eran fumadores no les importaba fumar y relacionarse con fumadores. Ahora son las voces más exigentes a la hora de dar las quejas a los fumadores. En fin, que dejar de fumar es un ciclo de varias velocidades. Lo mismo se es lento cuando avanzas a medida que ves los resultados a largo plazo, aunque para mí sea aún pronto. Pero no voy a dejar que el tabaco me domine. Considero al tabaco como un vicio impulsivo. Está plagado de costumbrismo y de actos reflejo. Es como comprender que el tabaco no es una cosa natural en el hombre o la mujer, ninguno venimos al mundo fumando.

Capplannetta sin tinta ni quinqué

Me llamas Capplannetta, y yo, mujer, me arropo de mantas y cómodas sedas que no admiten tregua, sin tinta ni quinqué. Te quiero por ser bonita, te quiero como mujer. Ojalá florezcas de gloria y gozo en un virginal papel. La custodia de mis sueños se apropian de nuestra fe, rara y ambigua voz del silencio, silencio que trasnocha en mi piel, y en mi nombre crían larvas de peculio oliver. Basta ya de desdichas sin un porqué. Nuestra unión es de carne cruda, es de nosotros la sed. Sed por la sal que nos cura, con el yodo la herida, que se pierde sin tinta ni quinqué. Se pierde en la noche la llama de fuel, quiero decirte que soy un amante fiel, no soy amor traicionero, quizá despistado, quizá, yo no sé. Algún día me verás cruzar fronteras, me verás sin ver, me sentirás dentro de ti y arrimado desde afuera sin tinta ni quinqué. Me verás como se logra el verano recogiendo fríos hielos derretidos desde la verdadera pared. Verás que Estocolmo no está lejos y el norte es un lugar que no se debe perder. Vienes a mí sigilosa, vienes a mí como una mitad de luna borracha de vino y miel, mejor eso, que aborrecer el trago amargo del vinagre y la hiel. Se dice: —Borracho que come miel pobre de él, y yo ya no quiero entender porqué siento frío en el fuego, por qué siento hielo en la hoguera, porqué tengo tantos porqués. Yo ya no quiero entender lo larga que es la noche esperando un amanecer. Tampoco quiero saber si me alejo tanto o sí te tendré. Tu ilusión es mi bendición puertas adentro, mi ilusión es la carne sin tinta ni quinqué. Quinqué en el Guernica de Picasso, la tinta de un poeta es imagen, metáfora y magia cuando te leen. Cuando te leen se cruza una línea entre la razón y el ser.

Capplannetta deja el tabaco

La gente está ciega ante los sacrificios. No se valoran. Por ejemplo, dejar el tabaco parece una cosa fácil, pero es muy difícil. Sobre todo yo, que me fumaba dos cajetillas diarias. Lo dejo por salud y por otras razones que no diré. El tabaco especialmente era un hábito que me gustaba. Pero fumaba demasiado y eso ahora me pasa factura. Hoy he tenido un día intenso. Aunque la razón por la que dejo el tabaco es por la economía. Me dan fiebres. El fuego es frío, el calor es puro hielo. No es fácil para mí dejarlo. Pero lo tengo que conseguir. Es un gasto enorme, los fumadores están vistos como apestados. El mundo de la literatura es fumador. Unos fuman en pipa, otros cigarrillos, y otros un cigarro habano se meten entre pecho y espalda. Dejar de fumar, cuando más se echa de menos más de la cuenta es al despertar. Luego la ansiedad es parte del proceso. Pero hay que pensar que vale la pena. El tabaco, al menos a veces, es como algo no-natural. Los sabores se mejoran, el aliento es mejor, y ¡el dineral que ahora me voy a ahorrar! Debo de conseguirlo.