18º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Capplannetta y el estigma que lo persigue

Estar mal de los nervios, o mejor decir, estar loco, no es un plato de buen gusto para nadie. Nadie te quiere ya, precisamente soy un enfermo, pero de enfermedades mentales se sabe muy poco. Mi tarea es hacer justicia como el Quijote. Montar a lomos de Rocinante y no culpar a nadie. La gente es escrupulosa con las enfermedades mentales. Sí, soy un enfermo mental, pero de eso nadie está libre. Freud y Lacan estudiaron enfermedades como la histeria en las mujeres. Y de ahí apuntaron que las enfermedades provenían o partían desde la sexualidad. Se puede estar loco pero está negado el amor para nosotros, ya que el estigma es tan fuerte como la esperanza de curarse. Yo soy un paciente crónico y el rechazo es el pan de cada día. No me importa, me quiero. La vida no se sabe cómo va a terminar. Las enfermedades mentales serán las enfermedades más frecuentes en un futuro. El desprecio, la humillación, la ingratitud son problemas del estigma que sufrimos. Seguiré mi vida solo, solo y al fin loco. Muchos locos hay en las calles, pero que hagan daño muchas veces son gente “cuerda”. Si yo fuese un asesino me encerrarían de por vida. Pero mi suerte, bueno, no diré cuál es mi suerte. Mi suerte es que todavía tengo capacidad de racionamiento. Es algo que no entienden otros muertos vivientes que dominan el mundo. Yo sigo solo, nunca busqué pareja. Sólo pretendo tener amigos, aunque con los que ya tengo me basta. No voy a suplicar compañía cuando la compañía es peor que la soledad. Tengo la música, la poesía y la buena literatura. Prefiero estar solo que no tener que dar explicaciones que son parte del estigma que nadie como yo conoce.

Capplannetta y su lucha con la salivación

Si me pongo a pensar en mi cautiverio, me conozco y me desconozco, soy preso del algoritmo. Me acude a inflarme Big Data, y yo que en Pangea he puesto mis esperanzas, las presentes y las futuras, al igual que si me siguiera una Estrella. Una Estrella que no conoce mapas. Que traspasa los hemisferios con una concha en su pelo de blancura y nácar. Hoy he renunciado a todas las pesadillas, y me he visto de rodillas pidiendo paz para Ucrania, hoy, que no es domingo, ni domingo será mañana. Hoy me he puesto un filtro para que el dengue no me mortifique el alma. Soy plomo que no flota ni mata, soy larva y mariposa en las mañanas. Mi sueño crónico es quererte en la noche temprana. Solitario soy entre el azul del otoño y su fiel hojarasca. Preso del algoritmo, de JavaScript escribe mi alma. De verdinegro será la tarde, y el código abierto será mañana. OPEN SOURCE me enseñó la quinta esencia del crucigrama. Desde la ecuación hasta la cábala, del ciento cuarenta y cuatro dicen los que saben que es del huevo la clara, clara de nervio y desierto, hierbabuena que sabe a Ocaña. Yo para dormir no me pongo pijama, solamente en el invierno me pongo camisa de manga larga. Un algoritmo me cautiva desde mi rastro de magma, la secreción pegajosa que preña, emana y empapa la voluntad del orgasmo y la calumnia negra mancha. La calumnia es una mancha, que no se puede quitar, y dicen que calumnia es la amalgama de aquellos que antiguamente desdibujaban poemas de sal, desde los establos calumnias de matacabras. Un poeta quise ser, sin algoritmo y dueño de mi palabra, mi palabra. Aquella que rezagada ha de ser con altivez entre las públicas plazas. Si alguna vez me quisiste yo guardo la guardaraya, aquella que compuso un ciego entre amarillos y dulces tigresas bravas. No sé por qué soy poeta. Si no hay costumbre en mi casa. Lo que sí soy es Capplannetta y tardo una semana en afeitarme la barba azul, pont d’una mar blava. Singular y vegetal como macetas en las ventanas. Geranios, orquideas, adelfas y retamas, azules los caracoles pues ya estamos en temporada. Alpiste, negrillo, cardo y linaza para el jilguero y el chamarín que cantan por las mañanas. Soy andaluz y mi raigambre es catalana, suelo ser alucinante haya sol o no haya. Mi verbo se sale con la suya, también se sale al brotar mi palabra. No entiendo de fronteras, ni visados, ni martingalas. Lo que entiendo de verdad la luna no engaña. Yo tengo en este mundo de plomo flotante bala, yo lo que tengo seguro una noche de madrugada. Este prosimetrum es un deleite que del sur viene con aire de ser poeta, y lo dicta, y lo administra un tal Capplannetta. Mamá, Papá, yo quiero ser poeta, y me dicen que del sol guarde la pana. Mojada siempre mi almohada de baba.

Capplannetta y las noches perdidas

Hay extrañas criaturas como los animalitos y los pájaros de colores vivos. El quetzal es un pájaro maravilloso, una extraña criatura que casi ya no se ve volar el cielo. Extrañas criaturas que luchan por un cielo vainilla y un skyline de rascacielos en Manhattan donde las cicuentonas se dejan follar por miserables niños y leyendas en la oscuridad de una calle que dice one way, las extrañas criaturas aparecen entre el licor del verso fértil. Poetas como Allen Ginsberg, los judios de Amberes, que pulen el diamante rosado de la vida sabiendo que la vida es noche. Avishay Cohen cantando Morenica. Los judios han sido perseguidos desde su diáspora por el mundo. También los gitanos, los señores de la carretera, como bien los nombró el Payo Chac, Jaqués Leonard, que se casó con una gitana y fotografió a los gitanos en un fondo que es una verdadera estatua de lo desconocido y marginado. Extrañas criaturas, como el gitano Melquíades, como Inés Bacan, como Jim Morrison, como Jack Nicholson. El cante de Camarón de la Isla, que parece no ser de este mundo. Extrañas criaturas, Reinaldo Arenas. Bob Dylan, Raimundo Amador, Manuel Molina, Ramón del Valle-Inclán. Estrañas criaturas como yo, entre asombro y conocimiento. Y yo, que conozco cosas que no las mamé. Me vienen de herencia de espíritu y alma, luces de bohemia y fragancias de nostalgia. Leer un libro raro, mantener la cordura cuando hay mar brava, verse en las tripas del naufragio, por un poco de dinero, se quedó en la noche más solitaria. Trenes que vienen de Austwitz, cremalleras y encendedores zippo, estrellas en la noche de luna llena. Más luminosa que la mañana. Extrañas criaturas. Extraños remedios para grandes males. Cautivos en Argel, cautiverios y promesas. Empieza el invierno y todo será oscuro, los cielos de la tarde grises, los silencios voces de verdinegra serenidad. La noche de los tiempos brilla para el ogro, brilla el diamante rosado, brillan los huevos de Faberyé. Rasputín y los zares de Rusia, Lady Di, y los musulmanes del mundo. Hemingway y Pamplona, Unamuno y Bilbao, los demonios de la patria, esos demonios enterrados en basílicas. Como llegar y besar el santo. Amigos que perdí, otros que vendrán, senderos por ser caminados, bares y la morada mercromina. Hubo una vez que mastiqué en abril y la noche de Walpurgis me sucedió. Parnaso de poetas y poetas ditirambos. Todos quieren ser de luz blanca.

Capplannetta elogia a la mujer

¡Oh! La mujer. Excelsa y hermosa, necesaria y necesitada de sentirse mujer. La mujer es prueba de que la virtuosidad no es cosa de machos alfa, ni de obstinadas negaciones de fémina fértil y con la hermosura de su cuerpo de Eva entregada al amor. Mujer, secreción de flujos y sudores templados de magma y mojada pulpa tu vagina se entrega. Mujer, fruta prohibida a veces, otras tantas amada desde amor fecundo. Mujer, atrayente y renaciente. Te da hijos, te da la dulzura del amor, te embelesa de aromas siempre acompañados a su alma. Mujer, para perderse en tu largo cabello. Un ángel de sensual atractivo. La mujer se llena de aires cuando ellas lo quieren. Una mujer bailando es un espectáculo del que se enamoran los acordes de una canción. Los hombres las persiguen. Ellas se dejan amar y se entregan todas al amor hermoso. Mujer, de belleza y sexual prisa entre la pasión y el cariño. Piel suave. Mujer, ya seas negra, mulata, blanca o flor de Azalea. María de la sufrida mortaja de su hijo. Marías Magdalenas en despacio símbolo de distancias cortas. De efluvios de licor y auroras de pleamar. Hermosa eres, como selvas y montes de efímera esencia enamorada. Yuntas de mujer entre la una o la otra. Ensalzada por poetas y por maestros de la palabra que os describe como un asolapado Monte de Venus. Mujer, como la voluptuosidad de las pinturas de Rubens. Mujer, jeroglífico de belleza que atrae más que desoye el significado de un poema escrito para ti nada más. Con una mujer la muerte no existe. Sacrificada paloma blanca que vuela hacia delante de la verdad. No hay mayor logro que una mujer enamorada. No hay mayor verdad que tu pecho de seda. Mujer, bella calma.

Capplannetta y el sexo oral

De un tiempo hasta aquí me gusta el sexo oral. De manera recíproca. Para un hombre que ama a su pareja no hay mejor deleite que ver gozar a tu compañera. El sexo oral es una verdadera ocasión para mostrarse encendido como un haz de luz solar. En portugués se llama luar. Una mujer que no es atendida sexualmente se va. Te deja. Ahora que soy un hombre completo prefiero el sexo oral, aunque también me fascine el sexo de toda la vida. Una pareja compenetrada es una pareja doblemente feliz. Me gustaría hacer sexo a diario, aunque eso no sea una cosa que apetezca hacer todos los días. Es mejor hacer el amor que practicar sexo. El sexo es parte de la relación. Masturbarse es un poco triste. Pero siempre hay un buen condimento que es un orgasmo de tu pareja. Decir por ejemplo, para, para, ya tengo bastante. Es un rasgo de feliz pareja y de felicidad en común. El sexo oral bien hecho puede ser más placentero que el coito en algunas ocasiones. Un buen sexo oral es aquel que se practica por enamoramiento. Tener sexo es normal que sea una cosa de dos. Es divertido escuchar los gemidos de tu pareja y que ella escuche los tuyos. La verdad es que en el tema amatorio es la punta del iceberg mantener sexo oral, y omitir los besos negros, o las guarradas de la lluvia dorada. Debo entender los deseos de la pareja y satisfacerlos, así, sin más. No es óbice que lo que se van a comer los gusanos que lo disfruten los humanos. El sexo tiene un montón de posibilidades. Se puede jugar, vuelvo a repetir, el amor y por ende el sexo, es cosa de dos. Sexo para gozarlo.

Capplannetta y la divinidad

Es cierto que a veces no hay presencia de Dios, pero la vida me ha enseñado que la justicia es divina, aunque no lo entiendan algunos. La justicia divina empieza a ser realidad cuando entregas tu fé a la gran verdad de los hombres. Yo no creo demasiado en los seres humanos, y ellos tampoco creen en las personas como yo. Pero lo más curioso de todo es que Dios está en la naturaleza, y no en los hombres. Los seres humanos están repletos de egoísmo y maldad. Desde que Dios dotó a algunas personas con distintos dones a otros los dejó sin ellos. Ayer vi a un niño de un año en una burbuja, o sea, un niño burbuja. ¿Qué ha podido hacer este niño para verse encerrado toda su existencia entre unas cristaleras donde el niño se apoya queriendo salir a explorar el exterior? A vivir como un niño debe vivir. No encerrado entre cristales, sino descubriendo el mundo que le rodea. Yo tengo sobrinos y no quiero, es decir, me aterra la posibilidad de que se vean así. Ya no porque sean mis sobrinos, sino por el amor a mi familia y a toda su descendencia. Que Dios permita esta clase de cosas te hacen pensar hay que vivir la vida y sin descanso amar. Amar es algo que no se aprende, surge de nuestro corazón y lo que enamora a veces es una cosa que aceptas con cierto desencanto. No quiero escuchar sermones, ni voy los domingos a la Iglesia, pero creo en un Dios equidistante entre la naturaleza y los sentidos. Que Dios es amor, que es el creador de todas las cosas, a veces creo que se equivoca. Por que ¿qué ha hecho una criatura para estar enfermo? Los padres, pienso en los padres, seguramente están como locos, con razón.

Capplannetta y el miedo

Al igual que yo tengo miedo, la gente también lo tiene. El miedo te proporciona un esclavismo del que no podemos escapar. Es mi vida de cautiverio una realidad creada por mí, en mi interior, en mi cotidianidad. El miedo cuando no se tiene deja de ser un sentimiento acuciante y se convierte en un peso muerto que arrastras de por vida. Cuando no hay miedo, provocado este por la psicosis, acaba dejando de estar sometido totalmente. El miedo es un lastre, pero existe. Y no es que sea cobardía, es más bien, un hilo negro antiguo a ser desterrado de la manada. Tener miedo es una sensación y no un sentimiento. El miedo es libre, puedes tomártelo como quieras, pero el miedo es un león de oscuridades que no permite que avances en tu camino. Mi miedo no es a las personas. Mi miedo es a mí mismo. A mi propio abismo existencial. El miedo puede tener varios grados de febril terror. Mi miedo se entremezcla entre la soledad y la desnudez. Pero no me puedo quejar. He ido mejorando de poco a poco. En fin, que el miedo es una carencia de interiores pesadumbrosos.

Capplannetta y la lucha

No hay criatura que no deje de luchar por una vida mejor o por encontrar la estimada Libertad. Te obcecas en buscar la libertad cuando es imposible encontrarla. Tanteas y tanteas, peligrosamente te pierdes en el tráfico y si no sabes dónde vas tampoco sabrás dónde está tu Libertad ansiada. Esto es el mundo muchacho. Entre vida y muerte, entre cautiverio y Libertad, entre tormento y plenitud. La libertad se busca; es un gusanillo que no nos deja en paz y siempre buscamos y buscamos hasta perder el norte. La libertad es mejor que la certeza de que es otra utopía más que tiene en el ocaso su horizonte marchitado. La eterna lucha por la vida, dicen, hay que ganarse la vida con el sudor de tu frente, pero lo más singular es que ganarse la vida para la mayoría es un asunto complicado. Es una especie de lucha eterna que se da y tiene el mérito de los hombres y mujeres que no se rinden jamás. Hubo una vez que creía encontrar a Dios y encontrarlo fue una revelación. Porque está la realidad ensayando su simulacro contra el más pequeño de los submundos y es necesario decir que es duro vivir para ambos mundos. Desde la cloaca al cielo, desde el subsuelo a las extrañas criaturas buscamos una Libertad que jamás encontraremos, y no tiene la culpa el mundo. Quizá haya más locos en la calle que locos en los hospitales. Yo no creo en la libertad completa. Mucho menos en el libertinaje tóxico. Para estar loco hay que merecerlo. Puedo dar gracias a mis padres que me dieron estudios, techo, comida y siempre un buen consejo. Si yo hubiera hecho caso de mis padres otro gallo cantaría, pero es importante dejar que los hijos se equivoquen. Que sepan la falta que han cometido, que conozcan sus carencias, que sean luchadores. Hubo mejores tiempos en mi vida. Ya que aunque el dinero no da la felicidad, si da Libertad y todo el mundo te quiere. La conveniencia es algo que se puede ofrecer en forma de intereses mutuos. Casarse por conveniencia o por dinero nunca fue algo que los saque de su libertad, pero sí es una normalidad el depositar tu cariño y confianza donde nadie ama.

Capplannetta y el demonio

Willian Blake dijo: –cualquier poeta, sabiéndolo o no, está de parte del demonio. Yo estoy en la mitad de tamaña observación. Estoy entre el demonio y Dios de la misma manera que Leopoldo María Panero escribió una Oda a Satán. El demonio tiene algo de atractivo. Es como aquel dicho que dice qué cara más angelical tiene el demonio. Y es cierto, el demonio es atractivo, pero los monjes de la Edad Media eran feos y estaban consagrados y casados con Dios. La lucha entre el demonio y Dios viene desde el antiguo testamento con la muerte de Abel a manos de Caín con una quijada de burro. Mucho antes sus padres comieron el fruto prohibido. Judas Iscariote traicionó a Jesús por treinta monedas. Después lo besó. Y Pedro, el que puso la primera piedra en el Vaticano negó a Cristo tres veces antes de que cantara el gallo. El demonio tiene buen gusto según dicen los Rolling Stones en Sympathy for the devil. Y es que el demonio atrae porque ni cree en el amor ni tampoco en el libre albedrío. Y este mundo es una papel de calca de esos deseos demoníacos. La sombra de Caín está tan arriba del cielo que se ve desde la tierra. Willian Blake era un poeta visionario. También hay quienes dicen que los Beatles cayeron en desgracia al afirmar que eran más famosos que Dios. El nazismo es sin duda un infierno en la tierra. Pero estamos salvados. Tenemos suerte. Están los estadounidenses que en su himno dicen confiamos en Dios. Y sí, confían en Dios, por eso creen ser los amos del mundo. Permitir el hambre en los niños y en los mayores es una aberración en la que Dios está sordo, maniatado o el diablo se la ha jugado. En Haití está el demonio por doquier. No sé si se les olvidó a los franceses entre tanta cabeza rodante que guillotinaron o en el mismo lugar está Rasputin que era amigo de la zarina de Rusia. Pero en Rusia hay más de un demonio, estaba Stalin, y en Alemania Hitler, y en Japón Hiroito. En Italia Mussolini y en España, bueno, en España estaba plagada de demonios que algunos están enterrados en basílicas. El demonio no es una broma. Es un ángel caído. Pero yo sigo teniendo estás dicotomías existencialistas que poco tienen que ver con la religión. Entre el yingyang y el cuatro todo es posible. Los chinos no creen en estas cosas, les atrae el ocho, aunque el demonio conozca todas las lenguas jamàs se parecerá a San Francisco de Asís que hablaba con los animales. El demonio observa, calla y observa, y tras la psicosis espera el momento oportuno para darte una señal o un ruido negro que te ponga nervioso y quieras volver con mamá. Los perros y los gatos ven al demonio. Pero los arcàngeles y los gitanos están al lado De Dios. Lo único cierto es que el demonio da más miedo que Dios, y de eso se ha encargado bien la industria hollywoodiense. Marilyn Manson es un súcubo del demonio. Pero Marilyn Monroe era una diosa y para muchos una musa. El cine está plagado de demonios. Lo saben o sabían los hermanos Lumier y Tesla, al que Electra le concedió su gracia se la arrebató Edison. También están los socios Smith & Wesson que crearon pistolas con las que muere mucha gente en Estados Unidos y en todo el mundo. La verdad, si es que la verdad existe en esta parte del mundo, iremos a Wall Street que estará.