Archivo de la etiqueta: vista demasiado cansada

Vista demasiado cansada

Tengo la vista demasiado cansada, y para leer me tengo que poner gafas de cerca. Alguna errata pueden encontrar en mis blogs sin que yo lo percibiera. Tengo la vista cansada, y tal vez la mirada, aunque no el corazón. Lole y Manuel interpretaban una canción que decía así: —Cuando tú te vas, cuando tú te vas, te llevas mi sangre corriendo detrás (…) Es sin duda lo que nos ocurre a muchos cuando por cosas que no se pueden omitir, ni excluir ni impedir. Que, al fin y al cabo, son las tres la misma cosa si nos paramos a comparar. Escribo, leo y me conecto con mi tablet. Justo ahora lo estoy haciendo. El caso es que no valgo para otra cosa. Y creo, que no hago ni bien ni mal. Pero yo sigo impertérrito en mi labor literaria. Acabo de publicar un texto de Juliana Mbengono en Nevando en la Guinea. Recomiendo que lo lean. Es justo y certero. Yo no valgo para mostrarme en público ni para hablar delante de la gente. Tengo miedo escénico. La verdad es que antes sí podía hacerlo. He dicho esto mismo varías veces ya, pero me gusta subrayarlo, porque para mí es muy importante. Con respecto a los blogs diré que estos son primordiales para mí. Mucho mejor que las redes sociales. Que por cierto, se han divorciado de los blogs. Se han monopolizado. Yo creo que voy a dejar de usarlas. No me aportan nada. Lo único que me aporta bastante es la música, YouTube, el cine y la literatura. Leo a autores contemporáneos. Cosa que ellos no hacen conmigo. Pero no me importa. Tengo la literatura y sobre todo la escritura en mi impronta y en mi manera de ser persona. He luchado mucho por esta causa. Otra causa que creo imprescindible es la estigmatización con respecto a la salud mental. Son mis dos causas en las que creo con empeño. La justicia de los hombres es una cáscara para los locos y los pobres, y por el contrario, la pulpa, la miel y el beneficio para los ricos. Pero esto que digo no es nuevo. Ahora estoy de promoción de mi libro Prosimetrap de poemas en PROSIMETRUM y también versos blancos y algún poema rimado. Todavía creo en la poesía. La soledad me encamina a ella. Como decía Felix Grande: —Escribimos libros porque tenemos miedo.