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Capplannetta malo

Siempre que hablamos siento tu prisa por colgar, te siento temblorosa, nerviosa y con ganas de terminar. Sé que tú me quieres, aunque en público des tu disconformidad. Mi latitud se cría entre rehenes de la termocorporealidad. No dispongo de aranceles para exportar o importar, me quemo mientras tu amor retienes por miedo o Dios sabrá. Me voy a los burdeles, allí me quieren con o sin disfraz. Me ofrecen amor de diminuta veracidad y me creo que no quieres conmigo migas migar. Migo con A y no con ene. Pero eso es cosa de la naturaleza verbal. Soy lo que tú no quieres, por eso soy andariego de escondites y lupanar. Me creo enemistades y mi enemigo soy, la verdad, la verdad solo tiene un camino, y ningún camino a Roma va. Yo quiero una libertad que detrás tuyo se va, mi sangre grita y bosteza, mi corazón es una mitad, soy un charnego, soy catalán, pero no hablo de catalanes ni de la gran catalanidad. Soy el malo de tus pesadillas, el enemigo sin consolar, soy el villano de la película, soy un súcubo, soy un burdo, soy amigo de Satanás. Me crié entre algodones que mi madre me supo brindar, soy del corazón la sangre, soy la misma canción que no se debe cantar. No entiendo, no profeso, tomo fideos porque soy feo y me cuesta hasta tu sombra llegar. Perdona amiga mía. Te espera mi soledad, condenado a un ostracismo me veo en el patio de mi casa particular. No soy malo ni bueno, a un triste juego me gusta jugar. Acomodarme cogiendo postura en la esquiva y fugaz libertad. No soy tampoco un capricho, no quiero ser bicho, tampoco un enfermo mental. Me gustan las personas, no soy misántropo, aunque mi vida pretenda alienar. Soy un gusano, voy al matasanos y discreto soy ante la realidad. Ni te deseo males y sí que hagas bondad. Pórtate bien me dicen los amigos, y yo respondo gracias por decir algo y para poderte ayudar. Antes te ayudaba mi alegría pero la alegría es de cristal, si se hace añicos no vuelve a ser cristal. Son pedazos de alma rota, son carnes que intentan marchar, a otro mundo, sin mi consuelo, un desconsuelo te puedo yo dar. A veces estoy contento. Me arrimo al ascua que más calor da, pero soy un peligro urbano perdido en esta ciudad. Usted se preguntará, si nació usted en Catalunya ¿porqué no habla catalán? No lo hablo por mi acento de andaluz de Almería la bella, y no puedo cambiar. Arrebatado yo haré bondad. Tanto en vertical y horizontal. Desde mis mareas bajas no bajo y otras no me bajo porque me puedo marear. Sé que te pones nerviosa, que tiemblas ante mi mira’ , yo por sisear a veces siseo, ya que mi miedo es tu miedo y tu verdad mi verdad. No hago caso de desprecio ni ninguneo, soy un bárbaro entre tanta barbaridad, al igual que soy variado entre la variedad. El mundo es pañuelo de diversidad.