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Capplannetta y su lucha con la salivación

Si me pongo a pensar en mi cautiverio, me conozco y me desconozco, soy preso del algoritmo. Me acude a inflarme Big Data, y yo que en Pangea he puesto mis esperanzas, las presentes y las futuras, al igual que si me siguiera una Estrella. Una Estrella que no conoce mapas. Que traspasa los hemisferios con una concha en su pelo de blancura y nácar. Hoy he renunciado a todas las pesadillas, y me he visto de rodillas pidiendo paz para Ucrania, hoy, que no es domingo, ni domingo será mañana. Hoy me he puesto un filtro para que el dengue no me mortifique el alma. Soy plomo que no flota ni mata, soy larva y mariposa en las mañanas. Mi sueño crónico es quererte en la noche temprana. Solitario soy entre el azul del otoño y su fiel hojarasca. Preso del algoritmo, de JavaScript escribe mi alma. De verdinegro será la tarde, y el código abierto será mañana. OPEN SOURCE me enseñó la quinta esencia del crucigrama. Desde la ecuación hasta la cábala, del ciento cuarenta y cuatro dicen los que saben que es del huevo la clara, clara de nervio y desierto, hierbabuena que sabe a Ocaña. Yo para dormir no me pongo pijama, solamente en el invierno me pongo camisa de manga larga. Un algoritmo me cautiva desde mi rastro de magma, la secreción pegajosa que preña, emana y empapa la voluntad del orgasmo y la calumnia negra mancha. La calumnia es una mancha, que no se puede quitar, y dicen que calumnia es la amalgama de aquellos que antiguamente desdibujaban poemas de sal, desde los establos calumnias de matacabras. Un poeta quise ser, sin algoritmo y dueño de mi palabra, mi palabra. Aquella que rezagada ha de ser con altivez entre las públicas plazas. Si alguna vez me quisiste yo guardo la guardaraya, aquella que compuso un ciego entre amarillos y dulces tigresas bravas. No sé por qué soy poeta. Si no hay costumbre en mi casa. Lo que sí soy es Capplannetta y tardo una semana en afeitarme la barba azul, pont d’una mar blava. Singular y vegetal como macetas en las ventanas. Geranios, orquideas, adelfas y retamas, azules los caracoles pues ya estamos en temporada. Alpiste, negrillo, cardo y linaza para el jilguero y el chamarín que cantan por las mañanas. Soy andaluz y mi raigambre es catalana, suelo ser alucinante haya sol o no haya. Mi verbo se sale con la suya, también se sale al brotar mi palabra. No entiendo de fronteras, ni visados, ni martingalas. Lo que entiendo de verdad la luna no engaña. Yo tengo en este mundo de plomo flotante bala, yo lo que tengo seguro una noche de madrugada. Este prosimetrum es un deleite que del sur viene con aire de ser poeta, y lo dicta, y lo administra un tal Capplannetta. Mamá, Papá, yo quiero ser poeta, y me dicen que del sol guarde la pana. Mojada siempre mi almohada de baba.