ESPAÑA 3.0

Tres

España vive ahora tres realidades, la realidad de la clase medí-alta, los acomodados a la realidad política, ya sean estos pensionistas o ejecutivos de banca, después está la realidad que ofrecen los medios de cabecera, estos medios viven en un estado de normalidad frente a la crisis, ofrecen su compren, consuman y vuelvan a comprar sin medir las consecuencias pensando nada más en esa parte de españoles que no perdieron ni trabajo ni poder adquisitivo, y por último está la tragedia real de España, los afectados por la hipoteca, los parados, los que nada consumen y por ello están fuera del marco social de los pudientes, dicen los que saben que hemos vuelto 30 años atrás, quizá tengan razón, pero la verdadera realidad es que nada va a cambiar, que la mayoría de españoles trabajan, que aunque sean clase baja-media, trabajadores, clase obrera indignada, por mucho que digan estos no harán nada, por miedo a perder lo poco que les queda, por ello pienso que España no está indignada, está claramente sometida.

Las guerritas de la paz

Mientras que los demás hacen la guerrita inofensiva de la paz, paz asquerosa entre el Barça-Real Madrid como eternos rivales. Unos son los patriotas, los orgullosos de la patria grande, una y libre, los otros, los defensores de su patria pequeña, de su patria burguesa, en las dos media el dinero. Admiración del mundo que reúne y reparte para cada cual un trozo de sus victorias repetidas. El fútbol es una guerra inofensiva, es lucha fratricida pero menor, en España se vive el fútbol como una manifestación, afirmación, exaltación de la hombría. Esos machos que apartan o atraen a su juego a las hembras sometidas al hogar, las mujeres lo viven casi o igual que los hombres. La patria, que cojea como una leprosa, se enorgullece de sus hijos, se enorgullece de la ostentación y de la importancia que se da al contencioso de guerreros del balón. Ganan el mundial de fútbol y ya se creen los amos del mundo, se creen los vencedores de todas las guerras. Parecido esto al sentimiento de haber nacido en los Estados Unidos. La hombría es la sombra donde se esconden los maricas cobardes, ellos se dicen, a mí me gusta el fútbol, soy como los demás, y la verdad los aparta como desechos adictos al tranquimazín, al diazepán, y la muralla es más y más alta.