Capplannetta y el placer de releer

IMG_2821

Al parecer, es un verano raro, además de la gran calor que hace, la gente no sale de vacaciones, debe ser por la economía que a casi todos nos afecta. Hay veces que da un poco de pereza empezar con una buena lectura (aunque te la hayan recomendado hasta la saciedad) y prefieres releer lo ya conocido y que en el momento que lo leíste te gustó soberanamente. En esos momentos, en que te pones a releer aquello que ya leíste encuentras detalles, cosas que anteriormente se te escaparon, o imaginas el texto de otra manera a la que imaginaste en principio. A mí me pasa sobre todo con la poesía, cuando releo poesía a veces me impresiona y cuando la releo al cabo del tiempo no me impresiona tanto, tal vez hasta llegue a decepcionarme. Me ha pasado con Vicente Huidobro, también con Mario Benedetti, y más poetas hay por ahí. A veces me he encontrado con escritores y poetas que me decepcionaron a primeras y al releerlos han llegado a subyugarme. Me han emocionado. Me pasó con Antonio Gamoneda, y con Fernando Pessoa, debo decir que de Pessoa lo único que me gusta es su Alberto Caeiro, me emociona con gran intensidad. Sobre mis poetas contemporáneos no diré nombres, pero hay algunos muy buenos, contemporáneos digo de mi generación. Algunos pecan de herméticos, otros de insulsos, pero hay algunos que son buenos y buenas poetas. Los poetas de mi generación huyen de la rima, y un poema rimado con metáforas como galaxias es una delicia. Ponen la excusa de que rimar es cacofónico. Y puede que tengan razón en algunos casos, otros mejor que callen. En fin, sobre releer novelas o cuentos es otra historia, hay muchos escritores de cuentos que valen un Potosí, conozco a alguien que escribiría fantásticos cuentos y novelas sobre temas policiacos si se lo propusiese, eso vende, pero él escribe artículos brillantes y cuentos sobre temas variados, se llama Juan A. Herdi, aunque debo decir que no es porque sea policía, tiene un rico anecdotario, algún día os hablaré de él. Volvamos al tema en sí, releer novelas he releído a Enrique Vila-Matas, a Roberto Bolaño, a Truman Capote, a Bukowski, me encanta reencontrarme con esa realidad, en algunos casos anecdótica, y en otros, divertida. Lean, merece la pena distraerse leyendo, con música, café y cigarrillos, o si lo prefieren en la bañera, por qué no.