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Capplannetta y el mundo

El mundo es un lugar apetecible. Está compuesto de paraísos y de infiernos que abren la boca como bostezando un mañana. El mundo es tedio, prisa, esclavitud. El mundo para quien lo quiera. El mundo es una supernova azul que nada tiene de particular. Hasta los pulpos reniegan del mundo. El mundo es impío, impuro, y no es eterno. Por suerte. Cuando venga el fin del mundo que a mí me recojan del sediento porqué. El mundo se ve bien desde el subsuelo. El mundo es de tu padre y de tu madre, y ellos hace años se quedaron sin él. El mundo es un lugar confortable. Cada orgasmo te cuesta dinero y cada risa hay que sudarla. El mundo es un lugar extranjero. El mundo es un agujero. El mundo es un excelente cementerio. Las causas por las que se lucha en el mundo no son ni la cuarta parte de lo que vale el silencio. El silencio para los tontos está vacío, lo dicen aquellos que beben el vino de la ira con la sed del desconcierto. El mundo es un privilegio. El mundo, tiene guasa este mundo. Mundo para los que quieren vivir haciendo deporte o yendo al gimnasio para hacer el ridículo e ir en coche para luego correr dentro. El mundo no es ninguna agonía, hasta resulta placentero. El mundo está ocupado por malvados y pedigüeños. El mundo es un poema. El mundo es viejo, tan viejo, que hasta los dinosaurios se extinguieron. El mundo es el gran diluvio universal. El mundo es un multiverso. El mundo es una Pangea, es un efecto placebo. El mundo es un lugar ideal para dedicarle un hasta luego. El mundo es un magnífico lugar. Un lugar con ático, un gran patio y un palíndromo que cada día nace de nuevo. El mundo es capicúa. El mundo es ambidiestro. El mundo es un salto mortal, una pared, un minuto y un segundero. El mundo es todo una gran verdad, nunca ha sido embustero. El mundo es diversidad hasta que vienen los maderos. El mundo es el juego de la oca, un parchís, y todo un infinito pero. El mundo gana cuando afila su guadaña. Y empieza a romper ceros. El mundo es singular a veces y otras veces plural. El mundo es una bendición del cielo. El mundo es para tenerlo de compañero. Nunca te traicionará, será fiel a las reglas del juego, y no dirá ni mal ni bien, tampoco si es malo o es bueno. El mundo es un cien pies. El mundo es un fantástico trasiego. El mundo ni es rutina ni tampoco ego. El mundo te olerá los pies y disimulará cuando se te escape un pedo. El mundo te cae bien. El mundo es de quienes llegan primero. El mundo es un chiste malo, un extravagario, un santo del cielo. El mundo es efímero. No hace calor y es agradable entre sus cuatro elementos, sus cuatro estaciones, olé sus huevos. El mundo pisa fuerte y si no pisa no está completo. El mundo es amor, es felicidad, es un alter ego. El mundo es un enfermo terminal, un pavo real que pone huevos, el mundo es pluralidad, una causa justa, un lugar sin estrecho de Gibraltar, el mundo es un trecho, un tocomocho, un lugar perecedero. El mundo tiene la capacidad de gritar chitando la muy, callando secretos. El mundo te vestirá y te mojará el pelo. El mundo es un conejo que ha de salir, el mundo es un pendejo que su nariz esnifa, olfatea, se tira al cuello, el mundo es sota, caballo y rey. El mundo es una brisca, un subastao, un cinquillo y medio.