Capplannetta y la cosa sentimental

Después de haber hecho locuras por amor comprendo de que es hora que siente la cabeza. Una mujer puede hacer caer a un hombre en la precariedad sentimental más absoluta. No busco a una madre, ya tengo a la mía. No busco sexo por sexo, aunque tengo la experiencia de que una mujer lo necesita más que un hombre. Yo me casé con una sudamericana, crucé catorce horas de pesado avión, me casé solo. ¿Y de qué me sirvió? Al final todo resulta un absurdo de intereses creados. Intereses tanto por una parte como por la otra. Tengo amigos que están casados con sudamericanas y se casaron y se conocieron aquí, han cimentado una familia y viven en paz y felices. A veces el sacrificio no es valorado por ambas partes, todos somos unos egoístas que buscamos tener todo de nuestra parte sin pensar en las necesidades de la otra parte. Es de cajón decir que a partir de este nuevo siglo los matrimonios serán cada vez más mixtos. La globalización es lo que tiene, se convierte todo en una mezcolanza de costumbres y comidas de distintos países. Ahora estoy bien solo, hago lo que quiero y a la hora que quiero, por eso amar en tiempos de Internet tendrá tanto éxito para la gente tímida, yo conocí a mi ex por Internet y todo ha sido como un sueño que tuve la otra noche, a veces me invaden las sombras pero tengo la conciencia tranquila.

Capplannetta is of Mamicap

Una vez me acusaron de ser una especie de llavero para la gente, aunque me encanta ser parte de un engranaje de un mañana que nadie sabe. Como la canción de The Beatles, la canción es Tomorrow Never Knows, y tiene una excelente filosofía además de ser una estupenda canción. Gracias a que nadie conoce el mañana, ni los profetas ni los echadores de cartas, sólo Dios sabe cuál es el destino que nos tiene preparados. Me encanta que la gente me vea como alguien cercano, alguien próximo, aunque la verdad es que estoy alejado del mundo. A veces me pregunto: -¿Qué habré yo visto u oído para tener tanto miedo en este cuerpo mío? Pues no sé, pero a veces la bestia somos nosotros mismos, siempre le he temido más a mi propia conciencia que a mis semejantes. No tengo porqué culpar a la gente de algo que no hay pruebas evidentes. Pero a mí me han matado como un pájaro muertecico. Hace poco me llamó mi madre por teléfono para saber de mí y yo en ese momento dormía, y le reproché que me había despertado, pues bien, el día que ella me falte lo voy a echar de menos, a ciencia cierta lo sé. Digo esto ahora que está ahora viva, el día que me falte me voy a acordar tanto de mis padres… aunque algunas veces discrepe con ellos yo sé que los voy a extrañar. 

No te tires al tren

Se tiene que estar muy desesperado como para tirarse al tren. Debe ser una muerte extremadamente violenta. Conozco varias personas que lo han hecho con éxito, si se puede llamar éxito a la putada de hacerte picadillo. Pero hablando en serio, deben de estar severamente atormentados aquellos que dicen no puedo más y me tiro al tren. Las personas que conocí y se tiraron al tren eran todas cercanas a la vía del tren que va de Sabadell a Terrassa, más exactamente en Castell-Arnau, en la foto he captado el punto exacto, no es morbo, ni humor negro ni frivolidad, es cuestión de asombro, nada más, hubo gente que se lanzó al tren dejando todo preparado, dejaron las llaves de su casa y se tiraron al tren portando solamente el DNI, otros lo consiguieron a la segunda o la tercera vez, la verdad es que era gente buena. Pero lo que más me llama la atención es la valentía, por decir algo, que le echaron al lanzarse al tren. Repito, es una muerte demasiado violenta, estremece la manera de como ejecutaron su propia muerte. Es como si hubiesen tirado la toalla pero no por cobardía hacia la vida, sino de una manera valiente, pienso en el sufrimiento que deberían estar pasando estas personas. Me aterroriza enormemente. 

Capplannetta y la escritura

Habrán notado que últimamente escribo mucho, quizá sea demasiado. Tengo muchas cosas que decir y las digo, aunque me califiquen de loco, este que les escribe no quiere dejar ningún cabo suelto, o de otra manera, no quiere dejarse nada en el tintero. Quiero pensar que lo que escribo le sirve a alguien, aunque sea solo por el hecho de reírse de las cosas que digo. Las digo porque las siento, en esta bitácora ninguna vez me podrá acusar, el que la lea, de que digo mentiras, quizá alguna errata, quizá algún gazapo o como mucho una exageración, pero jamás miento. Las cosas que escribo son crónicas de un escritor aficionado que intenta ser peregrino en el desierto, quizá no dure cuarenta días predicando como Jesús, pero sí llevo más de cuarenta publicaciones este mes. No me gusta sacar pecho con con cosas tan ilusorias pero escribo porque la soledad es a veces una compañera que invita al diálogo con nadie, y como con nadie lo veo una locura, lo hago para usted lector. Ha habido momentos en que he sido indiscreto y he confesado cosas que otros no harían, pero éste soy yo, no seré ningún juguete roto, tampoco un personaje apaleado como a un pelele, mi personalidad es más fuerte que todo eso, no escribo con un convencimiento de tener un público lector, escribo para encontrarme o reencontrarme conmigo mismo. Sean ustedes bien venidos, sóc capgrós sense planeta. 

cuando se ven las cosas desde Internet

Veo a este país muy mal. Cuando ya empezamos a gritarnos rojos y fascistas por la calle es cuestión de pararse a pensar. La democracia está en peligro. Yo lo sé porque lo vivo aquí en Catalunya, y lo veo cada día por Internet. Ya estamos, en lugar de estar unidos sea de la idea política que se sea, estamos como cuando aquí en Catalunya los nacionalistas y los soberanistas se cruzaban improperios en plena calle bajo el telón asqueante de la demagogia. Yo no he vivido la guerra civil, yo nací en el babyboom de los setenta, pero por lo que he visto en televisión, por lo que me han hablado mis mayores, estamos como en el 1936. Señores pero ¿qué banderas pintan aquí? Cuando estamos hablando de una pandemia, y ahora gobierna la izquierda más de derechas, aunque haya coalición con Unidas Podemos, pero que esto es un problema sanitario, y los que tienen que estar al pie del cañón son los sanitarios, ¿qué pintan las banderas? ¿Qué pinta el llamarnos rojos unos y fascistas los otros? Que la cosa se está yendo de madre. Desde Internet puedes ver a dos bandos enfrentados y el problema de fondo es sanitario, repito. Lo que ocurre que no soportan que gobiernen los de Pablo Iglesias, pero sí están gobernando en un gobierno que nunca ha habido tanto cargo de vicepresidencia como lo hay ahora. O como también decir que vamos a acabar como Venezuela, pero señores, que el vicepresidente Pablo Iglesias tiene las manos atadas. 

todo por la audiencia

Vamos a traer series nuevas, venidas, nada menos, que de Hollywood y su cloaca del americanismo más demoledor. Negociaremos con las productoras de cine de cada país para ofrecerles a esos descerebraos a un precio muy competitivo toda la telebasura que sus estómagos aguanten. Compraremos contenido de primera de la HBO, de la Paramount, de la Metro Goldwyn Mayer, de la Universal, de la Columbia, de todas, hablaremos con discográficas, hablaremos con Bollywood, vamos a ofrecerles una televisión globalizada a un público totalmente globalizado. Verán que éxito tendremos dando a la audiencia todo aquello que desea videar directamente desde su sofá. Haremos televisión, con cómicos, con músicos, con entrevistas a cárceles de todo el país, mejor si éstas son de máxima seguridad, ya verán lo bien que lo van ustedes a pasar, implantaremos una televisión con espectáculo a modo global, verán pura pornografía a precio muy comercial, sexo de todas las variedades para que no tengan que pensar, esto será la hoguera de todas nuestras vanidades y las televisiones van a estallar, con fibra óptica, mayor velocidad, un, dos, tres, volvamos a empezar, metamos mierda tras mierda para que no tengan en qué pensar, pensar en que no tropiezan, si tropiezan que cambien de canal.

Capplannetta sin cargo de conciencia

Con lo bonito y satisfactorio que es vivir sin ningún cargo de conciencia. Decirse a sí mismo: -Hoy puedo dormir tranquilo, no le he hecho daño a nadie, no tengo por qué disculparme, me siento en paz conmigo mismo. Las personas más malas son aquellas que aún sabiendo que no han hecho nada bien, no tienen dañada la conciencia, éstos duermen como troncos. Son malas personas o son gente que camina, o como la novela de Benjamín Prado, Mala gente que camina, como también las hay buena gente que camine. La gente buena vive feliz, pero los hay que son felices y tienden a caer por el simple hecho de tener cierta sensibilidad, que se convierte también en una debilidad. Conozco a gente que vive resentida, no hay cosa peor que un escritor resentido, no escribirá bien nunca, pero los hay que tienen sus debilidades y caen en el resentimiento porque no obtienen las respuestas adecuadas de aquello que les aflige, que les tortura, les envenena la sangre, y éste tipo de gente, que suele ser buena, no sale del atolladero porque escriben desde el odio, y no tienen ni consuelo, ya que su moneda de pago es el ostracismo. Sean consecuentes con su conciencia, a aquellos que tratan de vengarse la respuesta la obtienen al poco tiempo, y justamente al poco tiempo tienen que resarcirse. Eviten la ofuscación con respecto a lo literario. Es una viga de poco aguante, la elección de vengarse entorpece las cosas, es mejor hablar por derecho, que por derecho tiendan a hablar en contra de ti mismo. Las respuestas no están en el odio, la venganza, el resentimiento, la repuesta está en la conversación tranquila, pausada, sin violencia, sin lugar a los momentos de tensión, hablen, discrepen, interpreten, dialoguen.