Mujeres

Mira que me gustan las mujeres, son la alegría en cualquier cosa, tienen la gracia de la Madonna fecunda y compasiva, las mujeres son las flores de la primavera eterna, sus risas de color explosivo, sus mañas y sus quehaceres, cuando se entregan enteras a la cópula encendida, cuando en la guerra lloran la negritud de los hombres, mujeres, abalorios para el hombre como compañeras que nos acompañan solares y sencillas, mujeres que juntas critican y lavan su honra, mujeres que con el corazón abierto sonríen y se lucen vestidas con sus trapos bellos, mujeres de Texas, mujeres de Sevilla, mujeres de Almería, de Lérida y Barcelona, mujeres de ningún lugar y al mismo tiempo diosas del universo entero, yo, un hombre normal, con sus defectos y sus virtudes, como cualquier ser que camina, las quiero a todas como un ramillete variado de vegetal gracia, mujeres que cuidáis de vuestros hijos y sois cómplices del hijo más especial y complicado, o quizá os entregáis al débil y al abstraído, o al conflictivo y o el enamoradizo, mujeres que guardáis vuestro refajo en el sobaco, vuestro día a día es una lucha que cruzáis solas, mujeres compañeras del hombre simple y niño, hombre hormonal e imposible, atendéis al machismo con una mano metida en vuestro pecho caliente, mujeres que servís y que poco a poco os libráis del machismo decimonónico, mujeres que pasáis como una aguja las ropas negras en verano, mujeres con las llagas partidas de sufrimiento, mujeres que os abrís de piernas para dar y para entregaos, sois mujeres, mujeres, costilla con alma en todo un firmamento de constelaciones enormes, gigantes, dolor quemado y pulpa de la alegría, mujeres prohibidas y a la vez cercanas, como el olor de las cocinas, contenidas y a la vez lejanas, como lo que se ignora.

Black & White

Dos lados tiene esta vida, dos lados como una moneda, nos sentamos a la fresca con la resaca de la alegría, y entre risas y melancolía rompemos con la rutina de este día a día para llevarlo mejor, blanco y negro son piezas del ajedrez, cal y arena y otra son tres, elige el atajo más largo, da un garbeo y vuelve otra vez, no interpretes lo mal interpretado, no resuelvas este acertijo ya acertado, finge, ríe y canta inusitado, pues quien el corazón le canta le brota la sonrisa sin quererlo él.

quemados

Entre anuncio y anuncio me quemo, entre reclame y reclame me voy quemando, veo la televisión, a los que tienen buen sueldo, a los que no les importa el número de parados y me voy encendiendo, el anuncio de la Peugeot, el anuncio de la coca-cola, la chispa de la vida y salgo ardiendo, me voy a la calle y en la calle hay miles de hombres y mujeres ardiendo, los bomberos están en los fuegos, en los miles de fuego que existen por la geografía española, yo me quemo y más me quemo, no tengo ni tan siquiera un sueltito para apagar este fuego con cervecita freís quita, pero tengan cuidado, tengan cuidado por que un hombre ardiendo es muy peligroso, vaya donde vaya todo arde a su alrededor, que tengan cuidado allí en el norte de Europa, el fuego no entiende de fronteras, ni de territorios inexpugnables, el fuego no entiende de primas de riesgo, ni de bonos basura, ni de déficit ni de colas de paro, eso, eso, parados, quemados, hombres quemados como yo, hombres negros del carbón, de la minería de España, por que España ya es una tragedia, España se quema, y existen montones de hombres quemados que en lugar de apagarla la hunden más en su miseria, en su destino de desierto de hombres quemados.

Cibernética Esperanza_