Capplannetta y la paternidad

Desde ya digo que prefiero no ser padre. Me conformo con mis sobrinos. El hecho de que yo fuese padre me haría o me causaría, no ya de bebés, sino ya de adolescentes, cosas como que no me quieran y, si me quieren, me harían, tal vez, de aborrecerme debido a mi vida en tramiento crónico. Cosa que no guardo en secreto. Pero tener hijos es una cosa que te crea un compromiso al que debes dar ejemplo, y yo no soy un ejemplo. Me como mucho la cabeza al respecto. Ser padre no es gran cosa al fin y al cabo. Quizá para algunos sea felicidad, pero para mí y mi circunstancias, sería como tener un enemigo en casa. Mi experiencia siempre me ha dejado fuera. Ahora estoy en una relación en que los dos tenemos claro que no queremos hijos. Los hijos son algo complejo, quizá se parecieran tanto a mí y a cosas de mí mismo que detesto, que sí se parecieran a mi persona me daría como el sabor de una comida que se te repite. Serían un calco reflejo de las cosas que odio de mí mismo. No es que no me quiera, no pretendo ser padre porque me quiero bien y no quiero sufrir. Hace tiempo que lo tengo claro.

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