Capplannetta deja el tabaco

La gente está ciega ante los sacrificios. No se valoran. Por ejemplo, dejar el tabaco parece una cosa fácil, pero es muy difícil. Sobre todo yo, que me fumaba dos cajetillas diarias. Lo dejo por salud y por otras razones que no diré. El tabaco especialmente era un hábito que me gustaba. Pero fumaba demasiado y eso ahora me pasa factura. Hoy he tenido un día intenso. Aunque la razón por la que dejo el tabaco es por la economía. Me dan fiebres. El fuego es frío, el calor es puro hielo. No es fácil para mí dejarlo. Pero lo tengo que conseguir. Es un gasto enorme, los fumadores están vistos como apestados. El mundo de la literatura es fumador. Unos fuman en pipa, otros cigarrillos, y otros un cigarro habano se meten entre pecho y espalda. Dejar de fumar, cuando más se echa de menos más de la cuenta es al despertar. Luego la ansiedad es parte del proceso. Pero hay que pensar que vale la pena. El tabaco, al menos a veces, es como algo no-natural. Los sabores se mejoran, el aliento es mejor, y ¡el dineral que ahora me voy a ahorrar! Debo de conseguirlo.

Deja un comentario