Capplannetta y la comunidad Linux

El sistema operativo de tablets Android lo creó Linus Torvalds y por la generosidad de Linus y sus cofrades hackers, Googlee y otras marcas se han aprovechado de ese sistema operativo. Gratuitamente, ya que es de código abierto, es decir o OPEN SOURCE o copyleft. Con la licencia maravillosa GNU. Que fundó el gran Richard Stallman. Así que pocas personas son tan generosas como los hackers de la comunidad Linux o los programadores de sus vertientes. Aprovecho para pedir la libertad inmediata de Julian Assange y Eduard Snowden. Todo este conglomerado de hackers son gente que no es amante del dinero, pero como dice Richard Stallman, software free no significa gratis. Hay que aportar altruistamente a estas causas como la comunidad GNU y los creadores de las vertientes de Linux, como por ejemplo Ubuntu. También quiero decir que el procesador de textos PAGES de Apple también es un producto de la comunidad GNU, también hago hincapié en la ayuda a wikipedia. Estos excelentes programas son realizados por gente altruista, sin ningún interés económico. Después está wordpress que también es obra y realización de la comunidad Linux. Es importantísimo que apostemos por el software free y una donación nunca viene mal a estos programadores pangeista y excelentes desarrolladores. No te exigen una cantidad concreta, es como cuando acudes a un curandero o un Tarotista, te piden la voluntad, pues estos hackers de igual manera ponen su conocimiento al servicio de la gente y empresas con código cerrado o código privativo. Me gusta que se pase la gente al sistema OPEN SOURCE, ya que, repito, es gente altruista que lo único que han hecho con su trabajo como recompensa es comer sushi más a menudo. Apuesten por el software free y podrán estar contentos con su uso.

Capplannetta, cuando un poeta

Cuando un poeta habla mal de otro o es envidia, o es que este poeta que habla tiene aires de grandeza. Como decía Nietzsche, cada poeta escribe su propia realidad. La realidad de un poeta no puede ser igual a la de otro, salvo en casos que este poeta sea un epígono. La competividad entre poetas es antigua y prejuiciosa. Ya desde el Siglo de Oro había disputas y peleas retóricas por la envidia y la inquina hacia un poeta al que consideraban adversario. Yo no quiero entrar en disputas verborreicas que no conducen a nada. Sin embargo, en lugar de hermandad y el hecho de ser humilde conduce a los poetas hacia el escarnio deliberado, y eso se traduce en nepotismo y argucias de bajo copete. Yo no creo en la competición entre poetas o prosistas. Considero que esto no es un concurso entre rivales y proxenetas de la palabra edulcorada con retahílas derivadas de la superioridad que se dan muchos poetas tan solo por el hecho de concursar y merecer un premio. Los mismos que critican los concursos son aquellos que participan en ellos. En todos los ámbitos hispanoparlantes hay concursos, antologías y demás sitios donde los intelectuales de pacotilla escriben con la verdad hueca. Los litigios verbales se pagan con un elitismo que es putrefacto y jactancioso en muchas ocasiones. La escritura de competición viene a ser lo mismo que una carrera de caballos donde corre el caballo pero en realidad gana el jinete. En este ejemplo que expongo refiero como la obra literaria al caballo de carreras y al jinete el autor engreído y petulante que despliega todo su bagaje cultural a la afición ridículamente de la última palabra, como una sentencia, como un golpe de suerte, el azar es el ordenador.