Capplannetta y ser poeta

Ser poeta no es ser un endiosado ni un mindundi. Se es poeta porque te has cruzado con ella como si encontraras un amiga que te gusta. Al principio escribes y crees que escribiendo automáticamente o en versos blancos es hacer la poesía verdadera. O también, al leer otros poetas, sin darte cuenta o consciente, entras en los umbrales de la epigonía. Para ser poeta tienes que escribir, leer poesía y leer poesía desde clásica hasta la más actual. Desde el modernismo que trajera a España Rubén Darío, toda la generación del 98 e incluso la del 27 se empaparon de modernismo. Mi padre cree que un poeta es algo así como ser un santo. Y yo, que no me puedo llamar poeta, ya que no tengo la mayoría de edad literaria para serlo, para mí un poeta es alguien que está entre ambos mundos. Que ha sido testigo alguna vez de que la luna y el sol han sido presencias contenidas en un mismo suspiro, quizá en una tarde de primavera. Ser poeta es nacer para ambos mundos. Se puede ser un crápula con prisa en vivirlo todo y se puede ser también un viejo prematuro entre las voces de otros poetas. Aunque ser poeta es ser lo más humano posible, y embarcarte en una travesía de romances locos, derrotas comunes y delirios de borracho adolescente. Un poeta es un luchador que entre metáforas y versos con métrica emerge en el elemento musical de la melancolía y la verdad envuelta de fantasía. Se puede ser un poeta hermético, o un poeta anfibio, lo que no se puede es no tener conciencia de las palabras que sirven como instrumento y son decisivas y decisorias de una verdad en clave de muselina. El poeta tiene que ser un hombre que se tome la poesía como un efluvio de evocaciones y tener una comunicación con el lector. Es un viaje entre dos presencias. Lo que es una barbaridad el poeta con libros muertos. Algún poeta los tiene, algunos tienen libros vivarachos que son como un niño travieso, y existen poetas que no te dicen nada. Porque la poesía es un idioma del corazón que la mente digiere y escupe. La poesía es un destino para soñadores entre las noches y los días de la carne en tardes de música y deleite. Los poetas ríen, los poetas son personas con más de hombre y de mujer que de machotes.