Capplannetta y el palo

Era la temporada de primavera, cuando los pájaros están en proceso de cría. Nos fuimos a un aguadero que había bosque adentro. Íbamos tres amigos. Nos dispusimos a cazar con cruelas de muérdago, cazamos unos cuantos pajaritos. El arte de cazar pájaros para presentarlos a una mesa de concurso es  una afición en la que debes ser como un gato, silencioso y con sigilo. Esa costumbre proviene de Andalucía. Aquí en Catalunya está prohibido. 

Cuando ya nos fuimos con nuestros pájaros de canto nos dirigimos al barrio. En este trayecto nos encontramos con un perro, estuvimos jugueteando con él y comprobamos de que el perro se excitaba. Estaba totalmente empalmado. Uno de los tres que íbamos al ver al perro excitado  cogió un palo y le puso en la punta un envoltorio de pipas vacío, entonces comenzó a masturbar al perro. Se le caía hasta la baba. Me recordó la canción de Compay Segundo Chan, Chan, Para el perro debía ser un verdadero regalo de los dioses. Entonces comprendí porqué dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. El perro eyaculó y todo ese orgasmo se lo propinó mi amigo al perro. No se sabe si gozó más mi amigo o el perro canelo.