Capplannetta impaciente

La publicación de un libro es sin duda un acto que va a un ritmo despacio. Pero si además tienes dos libros publicados en cuestión de dos años la impaciencia nos hace perder la esperanza, pero hay que comprender que el proceso de la publicación de un libro tiene un espacio que abarca entre seis meses o un año. Y es recomendable hacer un paréntesis entre la promoción de un libro al siguiente. Normalmente se aconseja un año. Aunque existen casos en los que escritores o poetas de peso tengan más prisa las editoriales. Por que el marketing y la repercusión que tiene en los medios no es tan arriesgada como la de un escritor o poeta que comienza. Ya que hemos insinuado la palabra “marketing” ésta no tendría ninguna relevancia si al autor no lo conoce nadie, y muchos optan por perder el tiempo en las redes sociales. Digo perder el tiempo, ya que si no eres un escritor conocido o respetado no tienes la credibilidad que muchos escritores ya tienen. Otros la pierden precisamente en las RRSS, opinando y diciendo barbaridades, aunque es comprensible, todos tenemos lapsus y se nos cierran muchas puertas por ser escritor desconocido. Hay editoriales, como la editorial Vitruvio, que son necesarias tan solo por el hecho de publicar a cuanto autor se presente con una pluma con talento. Yo, y que conste que hablo por mí, yo estoy a gusto en Ediciones Vitruvio, Pablo Méndez es un hombre astuto, además de ser un excelente poeta y de tener una relación con el arte en general (hago hincapié en la poesía) con gran sensibilidad. A un editor no se le puede dar prisas, después vienen las erratas y los batacazos por el hecho de no tener paciencia. Tengan paciencia amigos, todo llega.