Capplannetta y los libros peligrosos

Como en todas las facetas de la vida hay en la literatura libros peligrosos. Libros que pueden hacer enloquecer, no sólo los libros de caballería han sido malos para el hidalgo Don Quijote. A veces se busca una respuesta en los libros y esa respuesta no esté en un libro, o tal vez sí, pero podíamos pasarnos toda una vida buscando la respuesta, pero con la cantidad de libros que hay probablemente encontráramos otra respuesta equivocada y cambiaría nuestra percepción, incluso nuestro sentido de la vida. No todas las mentes están preparadas para según qué libros. Puede que existan libros que escapen a nuestro entendimiento y otros que nos nublen el trasfondo original del libro y causarnos estragos en la personalidad. Las bibliotecas las hay de papel la mayoría, también las hay de carne y hueso, y ahora existen las bibliotecas de bites. Pero es perentorio decir que un libro puede ser un único libro, el libro que sólo te hable a ti, y no necesites ningún libro más, solamente ese. Como también estés en la vida en un momento ávido de información y busques un libro, y ese libro te lleve a otro, y así hasta convertirte en un erudito. Aunque hoy en día ciertos eruditos tengan muy mala prensa, los hay cegueramente abnegados y no encuentren nada en los libros, tal vez porque su respuesta no esté ahí, sino en otros lugares fuera de círculos lectores que han sido y serán peligrosos para mentes influenciables. Hay mentes que no encontrarían la respuesta ni encerrada en una taza de café. Son mentes opacas que no dan más de sí. Pero tampoco pensemos que por leernos un centenar de ellos somos los más listos y los que tenemos siempre la última palabra. Es grato para el lector que lea tus libros que digas a veces cuando lees y cuando se lee poco o apenas nada. Aunque eso para la persona inteligente no es un cortapisas. Lo que sí es infumable es encontrarte con falsos cultos que han descubierto una palabra y escriben un poema sobre esta palabra o en torno a ella, como para no perderla de vista, como para tener a la palabra custodiada. En este mundo de las letras existen muchos falsos cultos, muchos que escriben y no leen, pero considero que se es mejor escritor diciendo que no lees, que no al contrario, ya que ser culto no gira solamente en la lectura, también influye en parámetros audiovisuales, musicales, artísticos, filosóficos, viajeros, y un largo etcétera. La cultura, por suerte, es muy rica a propósito de géneros y maneras de hacer cultura. No basta con tener un Facebook y poner cuatro Likes al día, se debe de saber de muchas cosas, pero de lo que más se debe de hacer acopio es de ser honesto, humilde y humano. Y comprender ciertas cosas que no están a la vista de todo el mundo, y no para entenderlas necesito leer demasiados libros malos por decir que lo he leído. También es una cuestión de saber cuándo debes de abandonar un libro, hay libros que por mucha fama que tengan, o la gente diga del libro esto y aquello, no quiere decir que a ti te agrade y tengas que leerlo sobre todas las cosas. Hay libros que hay que saber cuándo dejarlos y esto tiene que ver con el criterio personal, más que del hecho en sí de que sí lees ese libro eres más culto. En resumidas cuentas. No sólo es factible leer, también se debe leer bien para ser un buen lector. 

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