Capplannetta pasa un día especial

Hoy he comprobado que aún tengo amigos, a pesar de que dejé de buscarlos. No es que tenga amigos, yo tengo muchos hermanos, como dice la milonga. Tener amigos es saludable. Todos aspiramos a tener amistades, relacionarnos, y disfrutar de la vida. Mi hermano es mi amigo, y mi amigo, mi hermano. Es bonito encontrar a los viejos amigos y recordar anécdotas del pasado. Yo no soy huérfano de pasado. He tenido amigos buenos y amigos malos, pero siempre he tratado que me enseñara algo cada experiencia vivida con mis amigos. Cuando no te relacionas te vuelves huraño, ermitaño, introspectivo, tienes un mal concepto de la gente. La buena gente está en todas partes, también la mala, pero es importante saber estar y saber con quienes estás. Después de haber vivido una vida de disparates, de aventuras y desventuras, una vida de grandes decepciones, como también grandes alegrías, pero con los amigos de verdad bastan unas cervezas, tabaco y un poco de simpatía y cariño y pasas un día total. O mejor decir especial. Hoy ha sido un día de esos. De vez en cuando va bien soltarse las riendas. De este día puedo decir algunas cosas al respecto que tienen que ver con el reencuentro. Reencontrarse con viejas amistades lleva como añadido que recuerdas momentos inolvidables y el pasado te coge por el corazón, y las risas y el disfrute está asegurado. Tener amigos, qué gozada. A veces eres tú el que pone un muro de dos metros de grosor entre la nueva vida que te ha tocado vivir. Para amigos está mi hermano, Juan Herrada Sabio. Los dos hemos cambiado. La vida a veces te pasa factura, entonces es cuando son importantes los amigos. En realidad existe buena gente.