Capplannetta recomienda los podcats SOLARIS (ensayos sonoros)

Yo suelo recomendar pocas veces podcast, webs, ebooks y todo aquello que suelo seguir normalmente, salvo una cosa que me ha dejado fascinado. Me refiero a SOLARIS (ensayos sonoros), que es un podcast sobre nuestro mundo contemporáneo, que avanza a pasos agigantados, su voz del “presente” es el escritor Jorge Carrión, y la corresponsal del futuro es Ella, que se denomina como la coprotagonista de mi novela Cibernétic@ Esperanza, en este podcast aparecen gente de alta relevancia dentro del mundo de la tecnología, el Internet de las cosas, las plataformas, y las humanidades. Recomiendo toda la primera temporada, les aconsejo a que se adelanten a la próxima temporada y escuchen la temporada reciente que son seis los podcast de una duración de una media hora, pero como ensayos sonoros que son, nos enseñan curiosidades sobre nuestro mundo contemporáneo, nos recomiendan literatura y nos hacen pensar sobre nuestro nuevo mundo. Recomiendo todos los podcasts pero en especial el de Plataformas y Big Data, aunque los otros cuatro no tienen desperdicio alguno, a mí me han fascinado. Pocos podcasts tienen el poder de fascinar a un gran público, ya que son líderes en podcasts de Apple y también se pueden escuchar en Spotify, de paso recomiendo Contra Amazon del narrador, creador, y escritor Jorge Carrión. 

Capplannetta y las misivas a sí mismo

Este blog está pensado como una bitácora de mares tranquilos donde yo entremezclo mis pensamientos con aquello que me interesa, o me ha parecido interesante, también es un diario confesor, un aglutinado de textos sobre varios temas que son como cambiar de postura, por ejemplo. Esta bitácora comenzó en junio del 2008, y terminará cuando el creador (no me refiero a mí, por supuesto) de este mundo lo crea preciso, lo que he puesto entre paréntesis es una broma. No soy un ególatra endiosado, tampoco un pobre diablo, no he ido a la universidad, pero conozco muchas cosas de la vida, no pretendo ser tampoco presuntuoso. Es más, este proyecto mío, Cibernétic@ Esperanza, no acaba tras haber transcurrido un tiempo, como bien dijo mi prima Irene, este será mi legado, mi gran legado. Puede incluso que diga tonterías como la que acabo de decir, mi gran legado, vaya barbaridad, la inmortalidad no existe, nada es eterno, excepto Dios, otra vez lo nombro, aunque esta vez sí lo llamo Dios, y con mayúscula como un nombre propio. Porque Dios es muy suyo. A veces le gusta bromear, y tiene el tablero del destino con todo el decorado, el atrezzo y la puesta en escena diseñada para nosotros. Ya he vuelto a perder el hilo, esta vez la culpa ha sido mía, hablaba de que éste proyecto de vida es un testigo en palabras de la época que me ha tocado vivir, espero dure muchos años con estas ganas, y sobre todo, no perder nunca la curiosidad. La curiosidad mata, dicen unos, aunque la curiosidad es necesaria, si no ¿qué sentido le podemos dar a la vida, si no nos acercamos a la curiosidad como niños inocentes y descubrimos la gran verdad del mundo? Que todo recobra sentido, que Dios no dispuso de los hombres sin una razón o un porqué, Dios es justo, aunque no se deje ver demasiado, es primordial creer en la justicia de Dios. Dios es algo grande, lo dicen todas las religiones, y si no es porque el hombre intuye que hay algo ahí arriba, o en nuestro interior, o en todas partes, Dios el omnipresente. El sentido de la vida hace al mundo levantarse, ducharse y salir hacia la batalla de la vida, que es difícil, y muchas veces es mala, pero omitamos lo malo, y quedémonos con los atributos que está vida tiene, que son muchos y diversos. La vida es bonita, solamente odiamos a Dios cuando se nos va un ser querido, pero como en una relación de pareja, luego viene la reconciliación, que es paz verdadera. 

Capplannetta y los perfectos

Existen personas a las que, no sé si por afortunadas, o porque éstas son tontos de remate, se les puede endosar el adjetivo de perfecto. Y no es que sean perfectos porque son destacados entre los mortales, son perfectos porque son superficiales, dan culto al cuerpo, a sus cuerpos, y todo lo que esté lejos de su visión superficial del mundo para ellos es motivo de risa, también se puede dar el caso en el apartado intelectual, pero éstos, aunque pedantes, no dan tanto asco como los perfectos superficiales. Su perfeccionismo parte de clichés y estereotipos todos basados en la televisión y las buenas costumbres que han adoptado de familias que con el tiempo se vuelven putrefactas, gozan unos años de tiempos inolvidables, de amores intensos, de prosperidad basada en espejismos y con cierta fecha de caducidad, que a ellos, no les preocupa bajo ningún concepto, se ríen de los gordos, de los que piden limosna, se ríen de los débiles, como también se ríen de los que no son como ellos. Éstos son inmortales, y proliferan como plagas a las que los menos guapos, los menos todo, estamos castigados de por vida. Son tan creídos y remilgados, que parece que tengan una mierda debajo de sus narices permanentemente, y esto les hace pensar u opinar que los desgraciados somos los demás, pero éstos están tan sugestionados por la tele basura y el adonismo cutre de la publicidad que en playas, piscinas y otros lugares de ocio, son asiduos haciendo el postureo repetitivo de hacer fotografías o selfies como si de una postal se tratara. Se hacen fotos con poses mirando al mar, como que en están en idílicas playas en familia para presumir de que tienen un alto nivel de vida, y lo que sí tienen es unas deudas que reactivarán para diciembre y en dicho mes la postal de rigor será otra con una bonita sonrisa y el resultado de una familia feliz aparentemente.