Capplannetta y la escritura

Habrán notado que últimamente escribo mucho, quizá sea demasiado. Tengo muchas cosas que decir y las digo, aunque me califiquen de loco, este que les escribe no quiere dejar ningún cabo suelto, o de otra manera, no quiere dejarse nada en el tintero. Quiero pensar que lo que escribo le sirve a alguien, aunque sea solo por el hecho de reírse de las cosas que digo. Las digo porque las siento, en esta bitácora ninguna vez me podrá acusar, el que la lea, de que digo mentiras, quizá alguna errata, quizá algún gazapo o como mucho una exageración, pero jamás miento. Las cosas que escribo son crónicas de un escritor aficionado que intenta ser peregrino en el desierto, quizá no dure cuarenta días predicando como Jesús, pero sí llevo más de cuarenta publicaciones este mes. No me gusta sacar pecho con con cosas tan ilusorias pero escribo porque la soledad es a veces una compañera que invita al diálogo con nadie, y como con nadie lo veo una locura, lo hago para usted lector. Ha habido momentos en que he sido indiscreto y he confesado cosas que otros no harían, pero éste soy yo, no seré ningún juguete roto, tampoco un personaje apaleado como a un pelele, mi personalidad es más fuerte que todo eso, no escribo con un convencimiento de tener un público lector, escribo para encontrarme o reencontrarme conmigo mismo. Sean ustedes bien venidos, sóc capgrós sense planeta. 

cuando se ven las cosas desde Internet

Veo a este país muy mal. Cuando ya empezamos a gritarnos rojos y fascistas por la calle es cuestión de pararse a pensar. La democracia está en peligro. Yo lo sé porque lo vivo aquí en Catalunya, y lo veo cada día por Internet. Ya estamos, en lugar de estar unidos sea de la idea política que se sea, estamos como cuando aquí en Catalunya los nacionalistas y los soberanistas se cruzaban improperios en plena calle bajo el telón asqueante de la demagogia. Yo no he vivido la guerra civil, yo nací en el babyboom de los setenta, pero por lo que he visto en televisión, por lo que me han hablado mis mayores, estamos como en el 1936. Señores pero ¿qué banderas pintan aquí? Cuando estamos hablando de una pandemia, y ahora gobierna la izquierda más de derechas, aunque haya coalición con Unidas Podemos, pero que esto es un problema sanitario, y los que tienen que estar al pie del cañón son los sanitarios, ¿qué pintan las banderas? ¿Qué pinta el llamarnos rojos unos y fascistas los otros? Que la cosa se está yendo de madre. Desde Internet puedes ver a dos bandos enfrentados y el problema de fondo es sanitario, repito. Lo que ocurre que no soportan que gobiernen los de Pablo Iglesias, pero sí están gobernando en un gobierno que nunca ha habido tanto cargo de vicepresidencia como lo hay ahora. O como también decir que vamos a acabar como Venezuela, pero señores, que el vicepresidente Pablo Iglesias tiene las manos atadas. 

todo por la audiencia

Vamos a traer series nuevas, venidas, nada menos, que de Hollywood y su cloaca del americanismo más demoledor. Negociaremos con las productoras de cine de cada país para ofrecerles a esos descerebraos a un precio muy competitivo toda la telebasura que sus estómagos aguanten. Compraremos contenido de primera de la HBO, de la Paramount, de la Metro Goldwyn Mayer, de la Universal, de la Columbia, de todas, hablaremos con discográficas, hablaremos con Bollywood, vamos a ofrecerles una televisión globalizada a un público totalmente globalizado. Verán que éxito tendremos dando a la audiencia todo aquello que desea videar directamente desde su sofá. Haremos televisión, con cómicos, con músicos, con entrevistas a cárceles de todo el país, mejor si éstas son de máxima seguridad, ya verán lo bien que lo van ustedes a pasar, implantaremos una televisión con espectáculo a modo global, verán pura pornografía a precio muy comercial, sexo de todas las variedades para que no tengan que pensar, esto será la hoguera de todas nuestras vanidades y las televisiones van a estallar, con fibra óptica, mayor velocidad, un, dos, tres, volvamos a empezar, metamos mierda tras mierda para que no tengan en qué pensar, pensar en que no tropiezan, si tropiezan que cambien de canal.