Capplannetta es otredad

Jugando a Alguien voló sobre el nido del cuco me topé con el abismo de ser otra persona, aunque jamás sea Charles Manson, y mucho menos Mark Chapman, tampoco he pretendido ningún magnicidio como Lee H. Oswald, tampoco quiero hacer una matanza en Puerto Hurraco, no soy el saca mantecas, ni soy un ogro, Capplannetta es otro, y no ese que sale en el asesinato de hormigas, ni tampoco un vil bellaco, no maté a Bin Laden, ni soy el cómplice de ningún maltrato, soy otro. No soy ni el estrangulador de Boston, ni el asesino de la baraja, No matarás, primer pecado capital, oscuridad y soledad para quienes matan. Tampoco quiero herir ni a animales, ni a personas, pues vive a tu manera, pero no hagas daño a nadie, no te arrepentirás, quisiera invertir mi futuro en futuro para todas las especies del planeta, la tecnología salvará la Tierra, Salud para Sarah Harrison, Salud para Laura Poitras, Salud para Richard Stallman, Salud para Edward Snowden, Salud para Julian Assange, Salud para Jacob Appelbaum, Salud para Linus Torvalds, ellos son los directores de nuestro mañana. Yo soy Capplannetta, otro.

Capplannetta y los cisnes

Rogaban la máxima difusión de la noticia, en tres meses de confinamiento era la primera vez que los cisnes criaban sus polluelos, al parecer cuando los polluelos de cisne hicieron eclosión de los huevos alguien estaba esperando para robar los polluelos y llevárselos a su finca. Era lógico, Capplannetta pensó: -Quienes tengan finca han robado los polluelos, los papás de éstos cisnes estaban desesperados, pasaron los meses y los polluelos crecieron. Un día soleado que Capplannetta paseaba después de haber estado confinado cinco meses por el coronavirus, éste fue a un paraíso cerca de Sabadell, este paraíso era Sant Miquel del Fai, en este lugar había unos acuíferos y una fauna espectacular. Y allí en este lugar encontró a los cisnes substraídos del Parc Catalunya de Sabadell, al parecer había uno en negro, se mantenía firme en la línea entre belleza y apariencia de un payaso, era ambiguo contemplar los cisnes, preguntó por el lugar si los cisnes llevaban mucho tiempo en el acuífero y la gente decía que no sabía nada, al final encontró a una chica y ésta le informó que trajeron una camada de polluelos cisne hacía un tiempo, Capplannetta dedujo que sí, que aquellos eran los cisnes sustraídos del Parc Catalunya en Sabadell, y pensó: -Cabrones, nos han robado los cisnes y uno era negro, pero se fue tranquilo, se dijo así mismo, han tenido suerte, al menos no han hecho una tortilla francesa con los huevos, o se los han hecho a la cerveza para comérselos, ahora están creando belleza como también apariencia de payasos con su pico bermellón pintoresco y esa particularidad de ser un cisne propiamente.