Sevilla, pura Sevilla

Sevilla, callejon sin salida

Esta calle de Sevilla en el barrio de Santa Cruz simboliza bien el embrujo y misterio que está impregnado en la capital hispalense. Reparen en el detalle que en el letrero cuadrado de encima pone el callejón de las moradas, creo que  igual misterio guarda la cancela como el interior del callejón; la de historias que abran ocurrido tras estas paredes, y evoca también a la Sevilla árabe en la que tantas veces te sientes embrujado tanto en las noches como durante los días estando en Sevilla. Me llamó la atención los tres colores juntos en la entrada. Seguramente este sea el acceso a las puertas traseras de las viviendas colindantes, no sé, Sevilla, pura Sevilla.

escapar de la vejez

Vieja en Parc de Catalunya 00

Esta señora anciana se acercó a nuestra cuadrilla de amigos y era de lo más simpática y agradable, era una señora catalana deduje por su acento, después de haber pasado un rato de lo más intenso entre risas y gracietas que nos hacía la señora vino a buscarla una patrulla de policías municipales, al parecer se había escapado de la residencia de ancianos en la que residía, la señora sólo pretendía ser feliz y hacer feliz a los demás, en serio, era encantadora, son cosas que tiene ser un niño y ser un anciano enfermo (no siempre, claro), la gente no te deja solo, pero esta señora con ansias de libertad y hacer reír a la gente tenía una vitalidad envidiable, vean la foto y saquen sus propias conclusiones.

Carmen de Mairena

La Carmen de Mairena en Las Ramblas

Una noche paseando por las Ramblas de Barcelona me encontré con este personaje conocido hoy, digo hoy por que por aquel entonces no era famosa en el ámbito español, sólo era famosa en Cataluña; el personaje es Carmen de Mairena, cantante de copla marginal en los ambientes del Barrio Chino, la vi con dos personajes más y como ya he dicho, era de noche, yo estaba equipado con un flash y antes de que apretara el obturador se destapó el pecho, cosa que ahora hace a cada momento, pero entonces evocaba a los tiempos de Ocaña y el gran humorista gráfico Nazario, evocaba a esa homosexualidad marginal que hacía a Barcelona la ciudad más embrujadora del mundo. Esta foto está hecha en el año 95, habían terminado los JJOO del 92 recientemente y ahí estaba ella, dando un guiño de alegría a la cámara.

el amor en tiempos de la Renault 4

Renault 4 (fantasy) 00

En esta Renault 4 íbamos muchas veces a la discoteca hasta trece personas conté una vez, en aquellos tiempos no había tantos controles, y casi ninguno de mis amigos tenía coche por entonces. En ella buscaba chatarra, buscaba novieta, tenía una furgoneta barata y vieja, sí, pero era completamente feliz. El Amor en los Tiempos de la Renault 4, tiempos en los que conducía durante horas, me daba el sol en la cara, no tenía reproductor de mp3, tenía un radio cassette con casi cien cassettes que lo custodiaban, el amor en los tiempos de la R4, las aventuras que he vivido con este vehículo no las he vivido con ningún otro automóvil, el amor en los tiempos de la Renault 4, qué fuerte me latía el corazón entonces, recuerdo que me la compré un año después de haberme sacado el carnet de conducir, el amor en tiempos de la Renault 4, podría contar más cosas sobre otras Renault cuatro, cosas que me duelen, pero prefiero ensalzar esta Renault 4, esta ya no me duele, el amor en tiempos de la Renault 4.