como manchas de humedad

Transparencias progresivas

Hay poetas y escritores que son muy buenos haciendo su trabajo, son muy buenos en eso de conjugar verbos y en eso de buscar adjetivos, y en eso de unir sujeto, verbo y predicado, pero se olvidan de algo, se olvidan de ser luminosos como soles candentes, ya que son oscuros, les saludas por la calle y se retiran a componer sus poemas, embalsamados de experiencia superficial, follando menos que Tintín, leyendo toda la mierda que caiga en sus manos por que algún fulano dijo que esa mierda era buena, estos poetas son oscuros como manchas de humedad en una pared amarilla, son muebles viejos que creen en la técnica de los baúles que se abren de siglo en siglo, estos poetas son maleducados, por que arañan vanidad y techumbre haciéndose lejanos como las estrellas del rock, y son tontos, sí, por que la vanidad es breve, por que se agotan las horas como primaveras fugitivas a las que les falta el oxígeno, son oportunistas e inoportunos, maleducados del vicio por la élite de los prostíbulos burgueses de la hipocresía ilustrada, anda y que os jodan, anda y que os jodan, por que yo voy a vivir la vida a tope antes de gastarme 106,57€ en libros, voy a gastarme la pasta en hacerme un mamífero inmenso, saciado, colmado, y muy satisfecho, voy a gozar de la hermosura de las sonrisas, voy a gozar de las malas compañías, voy a tratar con dementes, con borrachos, con cocainómanos, con crápulas que se acuestan con las chonis ordinarias, ordinarias pero amables, amables que ven Sálvame, pero bellas en la desnudez que pisan, voy a saciarme de vida y cuando me dé la vuelta contaré anécdotas antes que ficción y aire embotellado.

no se lo cuentes a mamá

No se lo cuentes a Mama

No se lo cuentes a mamá y deja que me venga la carta de despido, ya sé como me proclama el mandamás:
El presumido, el impresentable, el que se quema siempre el paladar, el innombrable, el recluido, el subalterno, el que pide para gastarlo en el bar, el intratable, el insufrible redimido, el tonto eterno, el que presume y na’ de na’, el que hace bulto, el loco enfermo, el que hay que ponerle morral, el cara de susto, el cacaseno, el que tiñe de tiña el percal, el que va de culto y es un garrulo que no sabe hablar, el resentido, el tontodelculo, el cara de pan, el karma duro, el cretino, el Barrabás, el pollo crudo, el anodino del que me cuido, no se lo digas a mamá, que soplo embudos, no se lo digas a mamá, que cuando como hago ruido. No le digas a mamá que para entenderle no estoy instruido.

Venus de Manhattan

Venus de Manhattan (fragmentos)

La Venus de Manhattan ella se peina con un cepillo de nácar y se tiñe de blanca estrella, dicen los que la conocieron que chispada de champán era divertida, y por la puerta trasera de hoteles buscaba la sin salida, dicen los que la amaron que leía muy poco y otros que la hubiesen deseado hasta con mocos, en una cloaca te desvistes inocente y obligada por que los hilos del dólar maniobran a la coartada, coeficiente de Einstein, rosa afligida y solitaria frente a los psicoanalistas, rosa negra con tu lágrima pulcra en la tumba de Rodolfo Valentino, en los bulevares de Hollywood han encontrado tu listín manoseado y tu agenda ya herida y un deportista humillado, han destripado la aurora de tu piano blanco, eterno piano de jazz y fotocall de cartelera y estreno en las alturas del rayo, las manos manchadas de hormigón sellando tu huella gris en el paseo donde los provincianos señalan al suelo gimoteando, sexy presencia de escarcha ante los presidentes de América, potro de tortura con barbitúricos en la negra sombra que deja tras de sí la mafia, Venus de Manhattan qué frío está el asfalto sin una madre que te cubra entre algodones, fría culpa de tu infancia, descabezadas muñecas, y un té helado en pleno invierno los fotógrafos te lo tiran a la cara, cura de desintoxicación, funerales de rojo, una cumbre de escándalo natural, resultabas insultante por que ofende el material cosido por la libertad, y enemigas en el sótano te esperaban para recibir la recompensa ahora que ya no existes por que eras más bella que el alba.

recuerdo del mío abuelo

Mi abuelo Jose de niño (dinamica)

Llevo algunos días pensando en esta personita de pies cruzados y traje de marinerito que fue mi abuelo, mi abuelo nació en una familia con tierras, esas familias que antiguamente les decían familias bien, no tuvo en su casa ni blasones ni ningún retrato de un abuelo que ganara una batalla, mi abuelo al tiempo de casarse enfermó de la vista, se quedó casi ciego y no podía apenas trabajar la tierra, su tierra, la herencia de su familia. Como este no pudo trabajar la tierra heredada tuvo que emigrar al norte de España, a Cataluña. Tal vez esa sea la historia de miles de emigrantes que dejaron Andalucía para encontrar una vida mejor en la Cataluña de la época. No lo he dicho, pero mi abuelo vivió y nació en un pueblo de Almería, concretamente en Lubrín. Recuerdo su aureola de humo denso flotando alrededor de él, también recuerdo la música que escuchaba en su radio-cassette, mi abuelo era un hombre fuerte, con manos frías, con el corazón tierno, cariñoso y sonriente, aunque cuando discutía, sentenciaba con frases lapidarias. En esa foto hecha cuando era un niño, como es evidente, estaba junto a sus padres y su hermana algo menor, su hermano pequeño todavía no había nacido. Recuerdo cuando le decía: -Yayo, me das para una piruleta? Y mi abuelo me decía Te doy pero si me compras un helado almendrado, helado que se comía a escondidas, ya que mi abuela si lo pillaba le regañaba, por que era diabético. Hoy quería compartir este recuerdo, no sé, me apetecía.