mitos de hielo

Retazos de ciudad

La ciudad hoy parece distinta, aunque sea siempre la misma sangre gris por la que fluyen los restos de ciudadanos derrotados, esos retazos de ciudad que escupen las avenidas, esos japoneses que no se cansan de hacerle fotos a la ciudad, de joven la fotografié varias veces, salía con mi Renault 4 y me metía por el barrio chino (El Raval), y también andaba la Puerta del Ángel y las Ramblas, dejaba la R4 aparcada y me iba a fotografiar, entonces sí se podía aparcar en esta maldita ciudad, a veces si aparcabas en zona amarilla, de carga y descarga como le dicen, corrías el riesgo de que se llevaran tu coche las grúas de los municipales, van a saco, tienen un afán recaudatorio que asusta, van a destajo, por eso ahora es mejor sacarte un bono bici, pero esta ciudad no es la misma ya, hasta las moscas huyen de esta ciudad contaminada, antes te podías perder por el barrio gótico, la zona antigua de Barcelona, era como emular el libro de Fonollosa Poetas en la Noche, todo tenía un aire a la Barcelona libre de Ocaña, o el barrio de Gracia del Gato Pérez, esta ciudad está repleta de mitos de cera, no me refiero al museo de cera, ese es fantasmagórico, me refiero a los mitos de hielo que se derriten con el tiempo, como la mítica captura del Vaquilla y sus compinches por sus calles, o el Facerías, el atracador anarquista, o el asesinato de la Carmen Broto, es como pasar por el castillo de Monjuïc y que te cuenten la historia del fusilamiento de Lluis Companys, Barcelona, te odio y te quiero, Barcelona de Carmen Amaya en el Somorrostro, o la Barcelona del Campo de la Bota, también su extrarradio tiene historias sueltas como dosis de infusión manufacturada, aquí, donde vivo, en el extrarradio de Sabadell, en Torre-Romeu, los primeros habitantes que hubieron, algo después que el industrial señor Romeu, eran de Granada, y como estaba muy mal la vivienda por aquella época cavaron cuevas, sí, vivían en cuevas, no me extraña que Carlos Ruiz Zafón saque tanto material de Barcelona para contar, esta ciudad tiene poder, como decía Peret.

las cicatrices de América Latina

Peligro copia

Las cicatrices de tu cara me dicen que viniste herida de esa guerra, guerra fraterna, donde el plomo flota, el rifle dispara barro, el ron envalentona a los guerrilleros que defienden la causa noble que los liberta, tus cicatrices me dicen que esa guerra fue cruenta, fusilaron a campesinos, madres de tierra, y rosales que subían por tapias y tejados, le sacaron un diente de oro a Margarito, hombre sencillo y sin alardes frente el olor a sangre, debajo de cada platanero un hombre se hace trufa dormida, las galleras abandonadas tropiezan con el ansia por matar de los generales que se apropiaron de pueblo y de rango, Ceferino quiere matar sus gallos a machetazos, dizque en este pueblo ya no habrá más que celebrar, el olor a pólvora de cohete se turnó con el de las balas, los enamorados caen derretidos bajo la sombra de las chozas abrigadas de hule y vigas de tubería, el negro Gilberto quiere una revolución canibal, hace mucho que se aprovecharon de los pobres esa élite de aristócratas de medio pelo, ya no se planta, nada, ni tabaco, ni trigo, ni cebada, el mar está con su mirada perdida y los pescadores dizque le tienen miedo, allá va el cacique, con su traje de hilo color hueso, arremolando ejércitos en breves molotes que crecen como la sal en las salinas, yo arremeto contra el terrateniente, con aquél que esclaviza en los cañaverales donde la caña no es azúcar, es amarga como la noche de hambre, las mujeres se suben a las mulas y en una mano llevan el fusil y en la otra un bebito, de esto hace tiempo, pasó en cualquier pueblo de América Latina, por eso las cicatrices de América se entierran y desde esas renacen otras, pero no conozco lugar más liberado de los corsets que tenemos acá en Europa, ellos dicen que aquí tenemos menos prejuicios, pero donde se respira la libertad es allá, allá poco importa tirar unas micras al suelo de merca mientras se baila, allí poco importa cogerte a una mujer delante de un amigo, el sabor del indio, del indio que es todo sabor, sabor a carne con melado de caña, sabor y olor a humo de la tierra que florece, donde el colibrí está a tres palmicos, todas estas cosas las sé por latino-americanos que se hospedan en las azoteas de los trasteros en Paris, por los solitarios bohemios que germinan poemas con la fruta del amor en Bonn, lo sé por que me lo contaron quizás.

América Rebelde

ESPAÑA 3.0

Tres

España vive ahora tres realidades, la realidad de la clase medí-alta, los acomodados a la realidad política, ya sean estos pensionistas o ejecutivos de banca, después está la realidad que ofrecen los medios de cabecera, estos medios viven en un estado de normalidad frente a la crisis, ofrecen su compren, consuman y vuelvan a comprar sin medir las consecuencias pensando nada más en esa parte de españoles que no perdieron ni trabajo ni poder adquisitivo, y por último está la tragedia real de España, los afectados por la hipoteca, los parados, los que nada consumen y por ello están fuera del marco social de los pudientes, dicen los que saben que hemos vuelto 30 años atrás, quizá tengan razón, pero la verdadera realidad es que nada va a cambiar, que la mayoría de españoles trabajan, que aunque sean clase baja-media, trabajadores, clase obrera indignada, por mucho que digan estos no harán nada, por miedo a perder lo poco que les queda, por ello pienso que España no está indignada, está claramente sometida.

guerra

mujeres ebrias

Me dejaste sin habla cuando me dijiste que te ibas a la guerra, me dejaste herido, me dejaste mutilado, sufro en mi mente cierta confusión, no te vayas a la guerra como enfermera, por que más te necesito aquí yo, tu madre te puso Auxiliadora y todos te llaman Socorro, ven a mí con urgencia ahora, yo, que tanto te conozco, te conozco cuando arañas la patética zona de los asombros, conozco tu No y tu por que sí, te conozco por que vivo para ti. Te conozco y ahora dices que te estorbo, bailemos, bailemos un amor loco y diletante, bailemos un último tango, qué tal si lo hacemos en París?