el problema

El problema es que pretendamos tener la accesibilidad en la milla redonda del parque temático, el problema es que sigamos el estereotipo de la gran familia como elefantes con destino al cementerio, el problema es que la televisión sea más amiga tuya que lo que los propios amigos lo son. Una parte de la humanidad tiene acceso a Internet, y ésta es menos a los que tienen acceso a la televisión, pero, ¿qué será de aquellos que bajo el rudimentario acceso de la manipulación obtendrán nuestras cenizas en la esquina tóxica de la estadística? ¿Qué será, Dios, qué será de aquellos que no conocen el archivo idiota donde se registran las libertades para crear legiones y ejércitos de orgullo y opresión sobre los parias que son hombres libres que sienten? ¿Qué será de la barbarie de los índices de bolsa cuando cruja la especulación en universos sin estrellas?

Tragedia del oro negro

Hice agujeros en el suelo por que me lo exigió la norma de Ford y la General Motors, hice agujeros en el suelo, en el fondo del mar, taladré la víspera de acción de gracias para que se comieran los señores de Wall Street la cifra roída por los hambrientos del Baby Boom, que anunciaban un sueño celeste en los regazos de las madres sometidas al matrimonio ejemplar, hice agujeros en los desiertos, convoqué guerras en los meridianos territorios donde el hombre pierde su voluntad de acero, creé leyes para beneficio de unos cuantos, cuando fui a recoger las semillas de mi tesoro oculto solo hallé una plaga de esqueletos que hacían sombra al descubrimiento del confort, la banca rota desnuda vociferaba mi nombre por las calles de Wall Street, nadie escapará al hambre de las mariposas, al hambre eterna de los perros sin amo, al hambre eterna de los picapedreros que roca a roca amasan un vacío en el latido del mundo.

recortar

Recortes y más recortes, recorta por aquí, recorta por allá, llegaremos a ver que no existe nada homogéneo en nuestra sociedad, todo este mundo será un cúmulo de retales, recortarán los caminos, recortarán las veredas, que recorten de una vez las cadenas que nos oprimirán, que recorten de una vez aquello que nos corta el aliento.